Este jueves, los bloques opositores del Concejo Deliberante de Mar del Plata dio un paso clave para abordar la creciente conflictividad en el ámbito educativo, al impulsar la creación de una mesa de coordinación intersectorial destinada a prevenir y actuar frente a los hechos de violencia en las escuelas.
La iniciativa fue promovida por los bloques opositores de Unión por la Patria, Acción Marplatense y el Frente Renovador, luego de una reunión con representantes gremiales que se movilizaron esta semana en repudio a los reiterados episodios de agresión registrados en instituciones del distrito, el último de ellos ocurrido en la Escuela Provincial N°21 del barrio Jorge Newbery.
Así, el proyecto propone conformar una Mesa de Trabajo Intersectorial “Escuelas Libres de Violencias”, cuyo objetivo será articular acciones entre los distintos niveles del Estado, los gremios docentes, las fuerzas de seguridad y las organizaciones sociales, en la búsqueda de construir “una política pública integral, intersectorial e interdisciplinaria” que permita la intervención temprana, el acompañamiento y el seguimiento de las situaciones de violencia escolar, garantizando la protección de estudiantes, docentes y auxiliares.
Los autores del texto sostuvieron que las situaciones de violencia en las escuelas, “ya sean físicas, verbales, simbólicas, psicológicas o mediáticas”, afectan no solo el clima institucional sino también el derecho a enseñar y aprender. En ese marco, los ediles enfatizaron la necesidad de que el Concejo Deliberante de Mar del Plata cree “un espacio formal de articulación” que coordine el trabajo de todos los sectores involucrados.
La propuesta surgió luego del episodio de extrema gravedad que tuvo lugar el miércoles en la escuela del barrio Jorge Newbery, donde un grupo de padres irrumpió violentamente para acusar a un alumno de 10 años de haber abusado de dos niñas de primer grado. La situación derivó en destrozos en el edificio, agresiones al personal docente y el posterior incendio de la casa de la familia del menor, lo que encendió las alarmas de toda la comunidad educativa de Mar del Plata.

En la sesión deliberativa, los concejales coincidieron en que “no se trata de hechos aislados”, sino de un fenómeno que requiere la intervención de múltiples áreas. Por eso, la mesa estará integrada por miembros de la Comisión de Educación del Concejo Deliberante, las jefaturas regionales de Gestión Estatal y Privada, la Jefatura Distrital de Educación, la Secretaría de Educación municipal y el Consejo Escolar, junto con los servicios locales de promoción y protección de derechos, el Consejo Local de Niñas, Niños y Adolescentes y las secretarías municipales de Salud y Desarrollo Social.
Además, el proyecto prevé la participación de actores del sistema judicial y académico, entre ellos el Fuero Penal Juvenil, las fiscalías con competencia territorial, las fuerzas de seguridad, la Universidad Nacional de Mar del Plata, los sindicatos docentes, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), y organizaciones de derechos humanos y sociales vinculadas a la niñez y la educación.
En ese sentido, los impulsores del escrito destacaron que experiencias similares ya se implementaron en otros distritos con resultados positivos, logrando “una coordinación interinstitucional efectiva y una mayor capacidad para prevenir conflictos”. La intención, remarcaron, es replicar esos modelos de trabajo para evitar que las situaciones de violencia en las escuelas escalen y pongan en riesgo a las comunidades educativas.
Finalmente, los concejales de la oposición de Mar del Plata subrayaron que la prevención requiere “una mirada colectiva” y la participación de todos los sectores del Estado. “No alcanza con sancionar o reaccionar después de los hechos. Es fundamental construir herramientas de intervención temprana, fortalecer el acompañamiento a las escuelas y garantizar que los docentes puedan trabajar en condiciones seguras”, concluyeron.
Mar del Plata: masiva movilización docente en repudio a la violencia en las escuelas
Es preciso mencionar que, este miércoles, un grupo de docentes y auxiliares de escuelas provinciales y municipales realizaron una multitudinaria movilización en el centro de Mar del Plata para repudiar los crecientes episodios de violencia en los establecimientos educativos. “No podemos más. Necesitamos garantías para poder ir a trabajar”, reclamaron durante la marcha, que también exigió la conformación de una mesa de trabajo en el Concejo Deliberante para abordar la problemática.

La protesta fue convocada por los gremios docentes tras el violento ataque sufrido en la Escuela Provincial N°21, donde padres ingresaron por la fuerza y agredieron a trabajadores del establecimiento. La manifestación partió desde Luro y 14 de Julio y concluyó frente al Palacio Municipal, donde representantes sindicales fueron recibidos por concejales opositores. “Tenemos docentes golpeados todas las semanas”, expresó una delegación que ingresó al edificio para entregar un petitorio.
Mariné, docente de la escuela donde se produjeron los disturbios, relató los momentos de pánico que vivieron: “Nos rompieron la escuela, lastimaron a la directora y a los auxiliares. Tuvimos que encerrar a los chicos en un aula, bajo llave y con muebles en las puertas. No queremos eso para nuestros hijos”. Según contó, el personal y los estudiantes permanecieron más de cuatro horas refugiados hasta que pudieron salir escoltados por la policía.
Desde Suteba y el Sindicato de Trabajadores Municipales de Mar del Plata respaldaron los reclamos y exigieron respuestas inmediatas. El secretario general de Suteba local, Gustavo Santos Ibáñez, señaló que “la problemática explotó, pero venimos advirtiendo hace tiempo que faltan políticas de prevención”, mientras que Alejandra Ayek, secretaria docente del STM, advirtió que “la escuela refleja la violencia social, pero los trabajadores no pueden enfrentarlo solos”. “Necesitamos que se comprometan todos los actores del Estado”, concluyó.





