En las últimas horas el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, decidió desobedecer la orden que bajó de arriba el titular del PRO, Mauricio Macri, y apuró el armado de un interbloque con La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante local.
Luego de las elecciones bonaerenses del pasado 7 de septiembre, en la que San Isidro se consagró como uno de los pocos bastiones libertarios de la provincia (todo antes de los comicios nacionales de octubre), el intendente Lanús inició conversaciones con el bloque mileísta para sumar fuerza en el Legislativo local.
El problema recae en que, en la reunión en la calle Balcarce en la sede nacional del PRO a principios de noviembre, el propio Macri definió la estrategia legislativa y política del espacio en relación a su vínculo con el presidente de la Nación, Javier Milei. En ese sentido, la idea que se llevaron todos los dirigentes amarillos que participaron de la reunión, de la que formó parte Lanús, fue que el partido iba a comportarse de forma propia e independiente a los libertarios.
Si bien en un principio en la reunión se habló específicamente de los bloques del Congreso de la Nación, la disposición también llegó a los referentes del PRO en varios distritos bonaerenses, quienes acataron la orden de no fusionarse con La Libertad Avanza. No obstante, el intendente de San Isidro optó por otro camino.
Gracias a esta decisión, Lanús sumó músculo en el Legislativo local ya que, a partir del 10 de diciembre, gozará de una bancada de 12 miembros integrada por los ediles de su riñón, Guido Alvarado, Jorge “Pana” Álvarez, Ricardo Antoniassi y María de los Ángeles Durand; los libertarios Federico Colombo, Daniela López, Viveka Nyborg y Alberto Montes; y los vecinalistas Bernabé Durini Quintana, María Lucía Rojo, Adriana Fossati y Juan Bautista Ocampo.

En tanto, la oposición de San Isidro quedó conformada por los 6 concejales de Unión por la Patria, los 2 de Potencia y los 4 de Acción Vecinal, el bloque que tiene como referencia al exintendente del distrito, Gustavo Posse.
De qué trató la orden del PRO que fue rechazada por el intendente de San Isidro
El pasado 12 de septiembre, los principales dirigentes del PRO se reunieron en la sede nacional para escuchar las palabras de Macri que, en su rol de titular del partido, decidió que el espacio amarillo seguirá funcionando independiente de La Libertad Avanza.
“A partir del 10 de diciembre tanto en el Senado como en Diputados vamos a tener un bloque propio e independiente”, aseguró la exgobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, al salir del cónclave, en un mensaje que busca reafirmar la identidad del PRO luego de meses de tensiones internas por la relación con el oficialismo libertario.
La dirigente explicó que el partido “va a apoyar lo que está bien, pero también va a señalar lo que falta”, y ratificó que acompañarán algunas de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional, entre ellas la laboral, aunque sin fusionarse con el bloque de La Libertad Avanza. “Vamos a acompañar las reformas, pero sin perder autonomía”, sostuvo Vidal, en sintonía con el mandato político de Macri.
El exmandatario encabezó la cumbre junto a la cúpula partidaria y los 24 presidentes distritales, con la intención de ordenar las distintas posturas dentro del espacio. Macri llamó a “mantener la nitidez” ideológica del PRO y afirmó que el partido “nunca creyó en los personalismos” y debe sostener “una visión liberal acompañada de fortalecimiento institucional”.
“La nitidez que yo recomiendo es una visión liberal completa. Nunca hemos creído en los personalismos. No perdamos que somos un partido de gestión”, expresó Macri ante los dirigentes presentes. En su mensaje, también alentó a recuperar el impulso fundacional del espacio: “Tenemos mucho más aportes por hacer. Por eso seguimos vigentes. Esta es una batalla infinita, no termina nunca”.





