La Legislatura de la provincia de Buenos Aires amaneció este viernes con la noticia del fallecimiento de Luis Lata, secretario legislativo del Senado bonaerense y dirigente con una extensa trayectoria dentro del movimiento justicialista. Su muerte generó un inmediato impacto en el ámbito político, en el que fue reconocido por su rol institucional y su recorrido militante.
Lata se desempeñaba como uno de los principales colaboradores de la vicegobernadora y titular de la Cámara alta, Verónica Magario, con quien mantenía un vínculo político y personal de larga data. Dentro del Senado, el secretario legislativo ocupaba una función clave en la dinámica parlamentaria, vinculada a la organización de las sesiones y al tratamiento formal de los proyectos legislativos.
“Transitamos muchas vivencias juntos, desde aquellos inicios con Alberto Balestrini, hasta el día de hoy que se desempeñaba como Secretario Legislativo del Honorable Senado de la Provincia de Buenos Aires. Fue compañero, amigo y maestro de muchos. Luis, te vamos a recordar siempre por tu dedicación por el otro y honraremos tu memoria trabajando como nos enseñaste”, manifestó Magario.
En tanto, los mensajes de recuerdo y de condolencias también partieron de los bloques del PRO y del radicalismo. El diputado de la UCR, Diego Garciarena, destacó el “compromiso de Lata con la vida legislativa de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires”.
Con más de seis décadas de militancia, el recorrido político de Lata se inició en el interior bonaerense y se consolidó en el oeste del conurbano, particularmente en La Matanza. Tras el retorno de la democracia, fue concejal de ese distrito durante la gestión del intendente, Federico Russo, etapa en la que comenzó a ganar protagonismo en el armado político local.

Su relación con Alberto Balestrini, exintendente de La Matanza y exvicegobernador bonaerense, marcó otro tramo central de su trayectoria. Ese vínculo acercó tempranamente a Lata al trabajo legislativo, un ámbito que con los años se convirtió en su espacio cotidiano de referencia y en el que desarrolló buena parte de su carrera pública.
Desde su rol técnico y político, Lata acompañó distintos procesos institucionales del peronismo bonaerense, manteniendo un perfil bajo pero sostenido, basado en el conocimiento del funcionamiento parlamentario y en la construcción de consensos dentro del recinto.
En los últimos años, la tarea del dirigente estuvo enfocada en asistir a la presidencia del Senado, al aportar experiencia y continuidad en un contexto de reconfiguración política y fragmentación de bloques en la Legislatura provincial.
Sus restos serán velados en el Cementerio Parque Colonial, ubicado sobre la Colectora Sur del Acceso Oeste, a la altura del kilómetro 29,5, en la localidad de Ituzaingó, según se informó oficialmente.
Luis Lata y Mavirock: el rock como expresión personal
Luis Lata desarrolló una faceta musical paralela a su trayectoria política, vinculada principalmente al rock nacional y al circuito cultural del Conurbano bonaerense. Su relación con la música se inició desde joven y se consolidó como una forma de expresión personal, atravesada por una mirada generacional que conectó al rock con la identidad del movimiento nacional y popular.
Tras el fallecimiento de su hija María Victoria en 1999, la música adquirió un sentido central en la vida de Luis. A partir de letras y escritos que ella había dejado, Lata impulsó la creación de la banda Mavirock, un proyecto artístico y colectivo que funcionó como homenaje permanente y como espacio de elaboración personal y familiar.

Desde comienzos de la década del 2000, Mavirock se presentó en bares y escenarios del oeste del Gran Buenos Aires, con una estética y un sonido asociados al legado de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Con el paso de los años, la banda grabó cuatro discos y avanzaba en la producción de un quinto, manteniendo una identidad independiente y autogestiva.
La experiencia musical de Lata estuvo atravesada por una lógica solidaria: los ingresos obtenidos por presentaciones y materiales discográficos fueron destinados a causas sociales, hospitales y comedores comunitarios. En ese marco, el dirigente sostuvo siempre una separación explícita entre su actividad política y su proyecto artístico, al que concibió como una expresión cultural, popular y colectiva, más allá de su figura personal.
Despedidas y mensajes desde el arco político bonaerense
La noticia de su fallecimiento motivó numerosas expresiones de pesar por parte de dirigentes, legisladores y espacios políticos, que destacaron su compromiso con la actividad pública y su pertenencia histórica al peronismo.
Tras conocerse el fallecimiento, el jefe del bloque Fuerza Patria en la Cámara de Diputados, Facundo Tignanelli, expresó que “el peronismo perdió un compañero imprescindible”, y lo definió como “un fuera de serie, de convicciones claras y con una generosidad absoluta”, al tiempo que recordó su rol en la fundación del Ateneo Néstor Kirchner de La Matanza.

En la misma línea, la senadora bonaerense, María Rosa Martínez manifestó su pesar y lo despidió con un mensaje cargado de referencias históricas y personales, al señalar: “Mucha tristeza, querido flaco Lata”, y evocarlo junto a figuras emblemáticas del movimiento nacional y popular.
Desde otros espacios, el bloque de Unión y Libertad del Senado bonaerense también difundió un comunicado institucional en el que expresó su “profundo dolor” por la pérdida del secretario legislativo y acompañó a familiares y allegados “en este duro momento”.





