Desde el lugar de los hechos, el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), Alejandro Crespo, lanzó duras críticas contra las autoridades de la empresa FATE luego de que esta mañana anunciaran la liquidación total de su negocio y la clausura del establecimiento industrial ubicado en Virreyes, partido de San Fernando.
En ese sentido, Crespo calificó la decisión como parte de una “política anti mano de obra argentina” que, según sostuvo, deja en la calle a más de 900 trabajadores, algunos con más de 30 años de antigüedad en la planta radicada en San Fernando, pese a que el grupo empresario “tiene toda la espalda” para sostener Fate, cuyos últimos balances registraron importantes ganancias.
Desde el predio de la histórica planta, que fabrica neumáticos desde hace más de 80 años y que Crespo describió como una empresa emblemática con fuerte impacto social, el dirigente de SUTNA afirmó que el cierre constituye “un hecho totalmente innecesario”, y remarcó que se trata de un entramado productivo que afecta de manera directa e indirecta a la comunidad. “Estamos hablando de la mayor fábrica del neumático del país durante décadas”, subrayó Crespo, que recordó que la empresa supo tener fuerte presencia en el mercado nacional.
En tanto, Crespo apuntó directamente contra el propietario de Fate, Javier Madanes, que también cuenta con Aluar y Futaleufú, con participación en importantes desarrollos energéticos, y señaló que la decisión empresarial responde a una lógica macroeconómica que prioriza mayores márgenes en el sector energético por sobre la producción industrial. Según expresó, los balances de la compañía “seguían dando positivo”, por lo que atribuyó el cierre a una reorientación de inversiones en un contexto donde el Gobierno nacional promueve la apertura de importaciones y desvaloriza la mano de obra nacional.
En ese contexto, el sindicalista sostuvo que los trabajadores del neumático “construyeron el holding” de Madanes, al señalar que fue Fate la que permitió la expansión posterior del grupo empresario, y cuestionó que ahora se haya colocado “un cartel a las 6 de la mañana sin ningún otro tipo de explicación”. “Los trabajadores llegaron y se encontraron simplemente con un cartel y un par de líneas, nada más”, relató sobre el momento en que los empleados llegaron a la planta y se toparon con el anuncio de cierre.

En relación con el contexto productivo, Crespo reconoció que la fábrica trabajaba al 25% de su capacidad, aunque destacó que hasta el mediodía del día anterior se realizaban tareas de mantenimiento habituales durante el receso por vacaciones, con alrededor de 100 mecánicos efectuando mejoras en las máquinas. “Tenemos todo un trabajo adentro de planta que fue interrumpido cuando la empresa colocó el cartel”, explicó el titular de SUTNA, al describir una planta compuesta por cuadras de maquinaria que producen desde la materia prima hasta el producto terminado.
Al mismo tiempo, el dirigente de SUTNA denunció que durante la madrugada se produjo la intervención de fuerzas policiales armadas dentro del predio, que impidieron el libre desplazamiento de los representantes gremiales y reprimieron a trabajadores, arrojándolos al piso y pateándolos en un operativo que ubicó alrededor de las 6 de la mañana. En ese marco, Crespo cuestionó que se haya imputado a trabajadores por privación de la propiedad cuando el cierre de Fate no cumplió con los procedimientos legales correspondientes.
Consultado sobre la posible vinculación con la reforma laboral, Crespo afirmó que el sorpresivo cierre de Fate constituye un ejemplo de que “darle más herramientas para generar despidos a los empresarios puede derivar en una gravísima situación de confrontación social” en todo el país, y calificó la situación como “peligrosa” para todos los rubros y sectores de la economía argentina.
Finalmente, el secretario general de SUTNA aseguró que los trabajadores permanecerán en el predio y adoptarán “todas las acciones” que consideren necesarias para defender sus derechos y revertir la decisión empresarial, al tiempo que advirtió que la política que desalienta la producción industrial y favorece la importación de neumáticos sin verificación adecuada resulta riesgosa no sólo para el sector, sino para el conjunto de la sociedad.
La Provincia interviene tras el cierre de Fate e intenta abrir una instancia de diálogo entre la empresa y el gremio
El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, confirmó que este mediodía la cartera laboral convocará a una audiencia urgente entre los representantes de Fate y los trabajadores despedidos, luego de que estos últimos fueran informalmente notificados durante la madrugada del cierre definitivo de la planta ubicada en el municipio de San Fernando.

En declaraciones radiales, el funcionario explicó que ya se encuentra en la planta Sergio Sánchez, coordinador de la Región III del Ministerio de Trabajo bonaerense, que actúa de oficio y ultima los detalles para concretar la reunión entre las partes. Según precisó Correa, la intervención apunta a “garantizar un canal institucional de diálogo ante una decisión empresaria que impacta de manera directa sobre cientos de puestos de trabajo”.
En tanto, Correa enmarcó la situación en el contexto de la política económica nacional y sostuvo que se trata de “una realidad a la que nos llevó el presidente Javier Milei”, al calificar el cierre de Fate como “un ataque certero a la industria nacional, en el marco de un proceso de industricidio”. Al mismo tiempo, el funcionario expresó su solidaridad con “los compañeros y compañeras que hoy pierden su fuente de trabajo”.
Finalmente, el ministro cuestionó el artículo 20 de la reforma laboral, al afirmar que “anula” la potestad de las provincias para inspeccionar y verificar condiciones laborales, lo que implica una vulneración de la Constitución nacional. En ese sentido, Correa defendió la intervención de la cartera bonaerense y sostuvo que la presencia del Estado provincial “busca resguardar derechos en un escenario de fuerte tensión entre Fate y el gremio”.






avisen al sindigarca que son ellos los que ahorcaron fate durante décadas con sus boicots y sabotajes, ahora que se muere la gallina de los huevos de oro salen a alabar la inversion y la capacidad productiva de fate cuando en realidad hicieron todo por desangrarla