La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, volverá a mostrarse este martes con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, durante un Congreso de Mujeres del Partido Justicialista (PJ) bonaerense que reunirá a cerca de mil dirigentes y militantes en la emblemática Quinta de San Vicente, mientras la jefa comunal busca ganar terreno en la disputa por la sucesión provincial de 2027.
El encuentro, que llevará como lema “Unidas Triunfaremos”, tendrá al líder provincial a cargo de la apertura y convocará a mujeres de distintos puntos del territorio bonaerense para debatir sobre la coyuntura política, económica y social. En ese marco, la jefa comunal que integra las filas del Movimiento Evita encabezará la actividad como secretaria de Mujeres del PJ bonaerense, un rol desde el que también busca fortalecer su construcción territorial.
La foto entre ambos dirigentes llegará en un momento particular para el peronismo bonaerense, que todavía no ordenó la carrera por la Gobernación y acumula más de una decena de nombres para suceder a Kicillof. A diferencia de buena parte de los anotados, la mandataria morenense ya manifestó su intención de competir y comenzó a recorrer diferentes distritos para instalar su candidatura.
En los últimos meses, Fernández recorrió La Matanza, Lomas de Zamora, Pergamino, Esteban Echeverría, Cañuelas, Tres de Febrero, La Plata y Merlo, donde mantuvo encuentros con referentes de distintos sectores del justicialismo. “Como dirigenta del peronismo, siento responsabilidad y me quiero hacer cargo de la situación. Por eso recorro la provincia, valoro conocer su diversidad y escuchar a todos los sectores”, afirmó durante una de sus visitas por el Conurbano bonaerense.
La alcaldesa bonaerense también participó días atrás del Congreso Educativo Nacional “Imaginar y Transformar”, que se desarrolló en Mar del Plata y reunió a buena parte de la conducción de La Cámpora. Con ese telón de fondo, Fernández compartió escenario con Máximo Kirchner, Mayra Mendoza y Fernanda Raverta, en otra señal de su intención de tender puentes con los distintos sectores de la interna.

Dentro de ese esquema, la intendenta combina el diálogo con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) de Kicillof y la cercanía que mantiene con la expresidenta Cristina Kirchner, a quien visita con regularidad en su domicilio de San José 1111. Además, Fernández sostiene vínculos con el Frente Renovador y en septiembre participó de la cena que el exministro de Economía, Sergio Massa, compartió con los integrantes de la Liga de Intendentes Peronistas en Marina Punta Chica.
Precisamente, la dirigente local integra ese armado junto con los intendentes Federico Achával, de Pilar, y Federico Otermín, de Lomas de Zamora, otros dos nombres que también orbitan la discusión por la sucesión bonaerense. Sin embargo, Fernández fue más explícita que sus pares y ya dejó trascender que pretende dar pelea por la candidatura hasta el final.
La imposibilidad de buscar una nueva reelección en Moreno también orienta a la referente kirchnerista hacia una construcción provincial, aunque ese escenario podría cambiar si la Legislatura bonaerense modifica nuevamente la normativa que limita los mandatos consecutivos. La discusión por las reelecciones indefinidas aparece, de hecho, entre las variables que condicionan el armado electoral del peronismo de cara a 2027.
El mismo escenario también incluye a los dirigentes que orbitan dentro del kicillofismo, donde aparecen los intendentes Fernando Espinoza, de La Matanza, y Julio Alak, de La Plata, además de Jorge Ferraresi y el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis. En tanto, dentro del MDF sostienen que la candidatura deberá quedar en manos del dirigente que llegue mejor posicionado al momento de las definiciones.
El triunfo de Bolsonaro agita al PJ y vuelve a poner a Máximo Kirchner en el radar para 2027
En paralelo, el reciente triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil encendió algunas alarmas dentro de las filas justicialistas, que esperaban una victoria de Lula da Silva y ahora mira con atención el balotaje del próximo 25 de octubre. El resultado también abrió una lectura doméstica sobre el peso de los apellidos políticos y las posibles candidaturas del PJ para 2027.
En diferentes terminales del justicialismo consideran que una eventual victoria de Bolsonaro podría reforzar el giro hacia la derecha que atraviesa buena parte de la región y darle aire al discurso de Javier Milei, aunque advierten que la economía seguirá como el principal factor de la elección argentina. “El triunfo de Bolsonaro ayuda a Milei en su narrativa, pero el tema real es la elección de Trump”, evaluó un dirigente peronista involucrado en las relaciones internacionales.
Sin embargo, después de los comicios brasileños comenzó a circular entre dirigentes y militantes otra lectura vinculada con la posibilidad de que el hijo de un expresidente condenado pueda trasladar parte de la identidad política de su padre a una candidatura propia. Esta interpretación rápidamente llegó al caso argentino y volvió a colocar a Máximo Kirchner entre los nombres que podrían disputar un lugar relevante en las elecciones de 2027, ante la imposibilidad de Cristina Kirchner de competir por su condena en la causa Vialidad.
Por ahora, el kirchnerismo evita confirmar cualquier movimiento y sostiene que su candidata continúa siendo Cristina Kirchner, mientras reconoce las dificultades que enfrenta Máximo para una eventual postulación nacional. El titular de La Cámpora aparece en el tablero con diferentes alternativas, desde renovar su banca en Diputados hasta competir por la Gobernación bonaerense o, si el escenario político lo habilita, explorar una candidatura presidencial.




