La discusión por la inseguridad en La Plata sumó en las últimas horas una respuesta desde la gestión municipal, luego de la ofensiva que legisladores de la oposición desplegaron la semana pasada contra el intendente Julio Alak por los índices delictivos de la capital bonaerense.
El secretario de Seguridad local, Diego Pepe, salió este martes a defender el origen de las estadísticas difundidas y puso sobre la mesa el despliegue de recursos que lleva adelante el Municipio, encabezado por el histórico mandatario justicialista, uno de los intendentes alineados con el gobernador Axel Kicillof.
El funcionario alakista buscó despejar uno de los principales cuestionamientos que atravesó el debate y aclaró que los números que ubicaron a La Plata entre los distritos con mejores indicadores de seguridad no surgieron de una elaboración municipal. Según precisó el propio dirigente local, la información corresponde al Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación.
“No es un informe del municipio de La Plata, no es una estadística realizada por el municipio, es una estadística propia del Gobierno nacional”, explicó Pepe, luego de que el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, cuestionara públicamente la procedencia y la metodología de las cifras difundidas.
El contrapunto había comenzado después de que el titular de la cartera bonaerense señalara que el Estado provincial trabaja con los datos de la Procuración General bonaerense, organizados por departamento judicial, y planteara reparos sobre la posibilidad de comparar directamente municipios. Frente a esa observación, Pepe reconoció la diferencia entre ambas fuentes, pero sostuvo que el planteo no invalida por sí mismo el relevamiento nacional.
“Mi responsabilidad es comunicarle a los vecinos de dónde sale la información y hasta dónde va y cómo y cuál es el criterio científico que se utilizó para esto”, sostuvo el responsable de Seguridad local.

La aclaración llegó pocos días después de que referentes de La Libertad Avanza (LLA) y de Hechos – UCR Identidad utilizaran las estadísticas difundidas por Alak para reabrir la discusión por la inseguridad en la cabecera provincial. El diputado libertario Juanes Osaba y el senador Marcelo “Chuby” Leguizamón cuestionaron la lectura realizada por el alcalde peronista y reclamaron mayores respuestas frente al delito.
La avanzada opositora tuvo como uno de sus ejes el señalamiento de otros indicadores del propio sistema nacional y el fenómeno de la falta de denuncias, que según los legisladores podría distorsionar cualquier lectura sobre la situación local. Frente a este planteo, Pepe reconoció esa dificultad y sostuvo que la gestión municipal incentiva a los vecinos a denunciar, ya que esos registros también resultan necesarios para dimensionar el delito y reclamar recursos.
A partir de esa discusión, el funcionario también buscó separar el uso de las estadísticas de la disputa partidaria y aseguró que los números sirven principalmente para evaluar el impacto de las políticas públicas. “Yo los números no los uso para hacer política, los uso para ver la eficacia o no de las políticas que uno está implementando”, afirmó.
Finalmente, Pepe buscó descomprimir el contrapunto con Alonso y puso en valor el vínculo institucional que el Municipio mantiene con el Ministerio de Seguridad bonaerense. Al respecto, el funcionario explicó que la administración local articula de manera cotidiana con las fuerzas provinciales, la Justicia y el Ejecutivo de Kicillof para coordinar operativos y despliegues en distintos puntos de la ciudad.
“Si tienen intenciones de solucionar la seguridad a través de Twitter o de alguno de los portales, no lo van a hacer”, concluyó el representante local frente a las críticas de los detractores.
La gestión de Alak defendió la inversión en seguridad en La Plata
Además del debate por las estadísticas, Pepe realizó un repaso por las principales inversiones que concretó el Municipio desde el inicio del actual mandato de Alak. En ese sentido, el integrante del Gabinete platense aseguró que la Secretaría recibió apenas seis camionetas operativas tras la salida de Julio Garro y que desde entonces amplió considerablemente la flota, mientras el Ejecutivo destinó nuevos vehículos para fortalecer el trabajo de la Policía bonaerense.
Uno de los principales ejes de esa estrategia pasa por la ampliación del sistema de videovigilancia, que según el secretario tenía alrededor de 600 cámaras operativas al comienzo de la gestión y actualmente cuenta con unas 1.000. El objetivo municipal apunta a alcanzar cerca de 2.300 dispositivos y conformar un “anillo digital” sobre los ingresos y egresos de la ciudad.
El Gobierno local también incorporó drones y nuevas herramientas de análisis de imágenes, con más de 25 pilotos capacitados para operar esos dispositivos. Según explicó Pepe, la intención consiste en profundizar el uso de tecnología tanto para prevenir hechos delictivos como para aportar elementos a las investigaciones.

A esas herramientas se suma el esquema multiagencia, que concentra información del 911, las cámaras municipales, los teléfonos locales y programas como Ojos en Alerta. A partir de esos registros, el Municipio elabora su propio mapa del delito y determina en qué zonas debe reforzar los controles y los recursos preventivos.
Entre las medidas que mencionó el funcionario figuran mayores controles sobre motos y vehículos sin patente, además del seguimiento de las modalidades delictivas que aparecen en distintos barrios.
La administración platense también avanzó con la profesionalización de los aproximadamente 300 agentes de la Guardia Urbana, que recibieron capacitaciones en defensa personal, técnicas de reducción y manejo de móviles. La jefatura local sumó además prácticas con dispositivos no letales, cuyo uso inicial quedará en manos de personal especialmente capacitado.
El despliegue forma parte del Plan Integral de Seguridad Municipal que Alak reivindicó durante el último cruce con la oposición y que también incluyó la apertura de un nuevo Centro de Operaciones Municipal (COM), una flota de más de 100 patrullas y un centro de monitoreo móvil.






