En las últimas horas, el intendente del partido de Bragado, Sergio Barenghi, advirtió sobre el impacto de la apertura de importaciones en las pequeñas y medianas empresas, al sostener que el ingreso indiscriminado de productos del exterior, incluidos bienes usados, “hace inviable la producción local”, al tiempo que alertó sobre las consecuencias económicas de la medida adoptada por el Gobierno nacional para los municipios en un contexto de desaceleración de la economía.
Es preciso mencionar que, Barenghi se refirió a la apertura de las importaciones luego de participar de un encuentro regional en la localidad de Lobos, junto al gobernador Axel Kicillof y representantes del sector productivo, donde se analizó la coyuntura económica y el desempeño de las industrias locales frente a la desregulación a los mercados internacionales.
En ese marco, el jefe comunal de Bragado señaló que la mayor competencia externa afecta especialmente a las PyMEs, y graficó la situación al afirmar que “llega un momento en que todo es poco, en que ya el enemigo es demasiado grande como para hacerle frente”, en referencia a la escala de producción y financiamiento con la que cuentan empresas extranjeras frente a los emprendimientos locales.
En tanto, el planteo del intendente del peronismo se da en un escenario en el que, durante 2025, la importación de bienes de consumo, es decir productos terminados destinados directamente a la venta, aumentó un 54% respecto de 2024 y un 43,6% en comparación con 2023, mientras que la categoría vehículos registró subas del 97,6% y del 207,4% respectivamente en esos mismos períodos.
Asimismo, el sistema de compras mediante courier, la modalidad que permite adquirir productos en tiendas online del exterior y recibirlos en el domicilio, creció un 274% respecto de 2024, luego de la flexibilización de las condiciones para su funcionamiento, lo que amplió el acceso a bienes importados por parte de consumidores individuales.

En contraste, los bienes de capital, es decir, la maquinaria destinada a la producción, aumentaron 51,3% en relación con 2024 y 36,7% frente a 2023, mientras que los bienes intermedios, como materias primas y productos semielaborados, mostraron una suba del 5,5% interanual respecto del año pasado, pero una caída del 15,2% en comparación con 2023, datos que reflejan comportamientos diferenciados dentro del comercio exterior.
En ese sentido, Barenghi también advirtió que la paralización económica por la apertura de las importaciones impacta de manera directa en las cuentas municipales, al tiempo que señaló que los recursos coparticipables se ubican por debajo de lo proyectado, lo que condiciona la capacidad de gestión local en materia de obras y servicios.
No obstante, el intendente anunció que el Municipio firmó un convenio con la Provincia para recibir un subsidio de 400 millones de pesos destinado a poner en valor el sector nuevo del Parque Industrial de Bragado, con trabajos que incluyen nivelación de terrenos, apertura de calles y construcción de cordón cuneta.
Bragado: la crisis en Acerbrag respalda los dichos de Barenghi
Es preciso mencionar que, el planteo del intendente de Bragado sobre el efecto de la apertura importadora encuentra un antecedente reciente en la situación que atravesó a mediados de 2025 la principal fábrica de la ciudad, cuando la acería Acerbrag anunció la suspensión de su producción por tiempo indeterminado y dejó en riesgo alrededor de 600 puestos de trabajo directos, en un contexto de caída de ventas que afectaba de manera directa al sector siderúrgico.

La compañía de capitales brasileños y radicada en el Parque Industrial de Bragado, comunicó la decisión a sus empleados y generó un fuerte impacto en la ciudad de 46.000 habitantes ubicada a unos 250 kilómetros al oeste de la Capital Federal. No obstante, no era la primera vez que Acerbrag detenía su actividad, ya que en febrero de ese mismo año había paralizado las áreas de laminación y acería hasta marzo, aunque en esa oportunidad la medida había sido temporal, mientras que en agosto la suspensión se anunció sin plazo definido.
Es que, un año antes, en medio de la retracción del mercado, Acerbrag había despedido a 80 trabajadores y posteriormente informó una parada técnica para cambiar un transformador por otro de mayor capacidad, inversión que buscaba incrementar la productividad y que no había encendido alarmas en la comunidad. Sin embargo, voceros de la empresa señalaron entonces que, ante la falta de expectativas de mejora en la demanda y la sostenida crisis industrial que golpeaba al sector siderúrgico, se veían obligados a interrumpir nuevamente las operaciones.
La situación salarial también formaba parte del cuadro de tensión: la paritaria de 2024 demandó más de diez meses de negociación y, aunque el acuerdo correspondiente a 2025 ya había sido alcanzado, permanecía pendiente de homologación por parte de la Secretaría de Trabajo de la Nación. De esa manera, la crisis de Acerbrag se sumó a la de otras grandes firmas del rubro como Ternium, Tenaris y Acindar, en un sector que abastece a la construcción, el agro, la industria automotriz y la línea blanca, actividades también afectadas por la coyuntura económica.





