La diputada bonaerense de la Coalición Cívica, Romina Braga, este martes se reunió con el director de cine, Martín Vatenberg, a quien le entregó su proyecto para declarar de interés legislativo su serie “Cris Miró (Ella)”.
El encuentro entre Braga y Vatenberg tuvo lugar en el marco del Día Internacional contra la Discriminación, la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia. “La reunión generó una conversación necesaria sobre memoria histórica y visibilización de la diversidad”, dispuso.
“En tiempos donde los discursos de odio vuelven a intentar corrernos, señalar nuestras identidades y poner en discusión derechos conquistados, encontrarnos también es una forma de resistencia”, mencionó Braga.
En la conversación, el director comentó acerca del detrás de escena de la serie de Cris Miró, el tiempo, el uso de recursos y el desafío para que una empresa como Prime Video apueste por esta historia. Además, anticipó que su próximo proyecto será una producción audiovisual sobre la vida de Moria Casán.
“Hablar de Cris Miró hoy es hablar de coraje, identidad y de todas las personas que abrieron caminos incluso en contextos hostiles. Porque la cultura no solo entretiene: también construye sentido, genera conciencia y puede ser una poderosa herramienta para construir una sociedad más libre, empática y humana”, subrayó Braga.

En rigor, Cris Miró (Ella) está basada en el libro “Hembra: Cris Miró, vivir y morir en un país de machos” publicado en 2016 por Carlos Sanzol. La trama de la serie de 2024 narra la vida de la primera vedette transgénero de la historia teatral argentina, y cómo se enfrentó a los prejuicios de la década de los 90´s.
Quien fue Cris Miró, la vedette a la que Braga le dedicó un proyecto de interés
Cris Miró nació en Buenos Aires el 16 de septiembre de 1965 y se convirtió en la primera vedette trans en alcanzar una enorme popularidad en la televisión y el teatro de revista del país, todo eso en una época atravesada por fuertes prejuicios hacia las identidades trans. Su irrupción en la escena mediática significó un quiebre cultural que desafió los límites de la televisión y del espectáculo tradicional argentino.
Antes de alcanzar la fama, Cris Miró estudió teatro y danza, y trabajó durante años en el circuito porteño. Su gran salto llegó en 1995, cuando debutó como vedette en el teatro Maipo, uno de los escenarios más históricos de la ciudad. Allí logró conquistar al público con una combinación de carisma, elegancia y presencia escénica, en un contexto donde la representación trans estaba prácticamente ausente de los medios masivos.
La popularidad de Cris Miró creció rápidamente y comenzó a aparecer en programas de televisión, tapas de revistas y eventos de alto perfil. Participó en ciclos conducidos por figuras como Susana Giménez y Mirtha Legrand, convirtiéndose en un personaje reconocido para la cultura popular de la época. Sin embargo, detrás de la exposición mediática también enfrentó discriminación, invasión de su privacidad y una constante presión por parte de la prensa.

Más allá de su carrera artística, Cris Miró terminó convirtiéndose en un símbolo de visibilidad para la comunidad trans en Argentina. Aunque ella misma evitaba asumir un rol militante explícito, su sola presencia en la televisión abierta y en los escenarios más importantes del país abrió puertas para futuras generaciones de artistas y activistas trans. Su figura ayudó a cuestionar estereotipos y a instalar debates sobre identidad de género en una sociedad todavía muy conservadora.
Cris Miró falleció el 1 de junio de 1999 a los 33 años, a causa de complicaciones vinculadas al VIH. Su muerte conmocionó al ambiente artístico y dejó una marca profunda en la memoria colectiva argentina. Con el paso del tiempo, su legado fue revalorizado no solo como ícono del espectáculo, sino también como pionera de la representación trans en los medios. Hoy es recordada como una figura adelantada a su tiempo.






