Un informe reciente de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) alerta sobre el impacto negativo de la política económica de Javier Milei sobre la industria nacional en 2024. Según el reporte, el sector manufacturero, la minería y la construcción perdieron más de 100.000 puestos de trabajo y 2.333 empresas cerraron a lo largo del año pasado.
El estudio, titulado “Panorama sombrío para la industria“, revela que durante el 2024 la industria sufrió una reducción significativa y 1.130 empresas menos contribuyeron a las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART), lo que representa una caída del 2,3%. En ese marco, la CSIRA señala que la combinación de un dólar barato y la apertura indiscriminada de importaciones ha sido “letal” para la industria local.
La caída en la cantidad de empresas también trajo consigo una fuerte pérdida de empleos. En total, se perdieron 107.473 puestos de trabajo en 2024, de los cuales 30.657 corresponden al sector industrial manufacturero.
Esta disminución de empleo refleja una reducción del 2,1% en el sector, especialmente afectado por la caída en la construcción y el consumo interno, debido a la interrupción de la obra pública y la contracción del mercado.

El informe señala además que, durante el primer año de gobierno de Javier Milei, la producción industrial se desplomó un 9,4% en comparación con el año anterior, con quince de las dieciséis grandes ramas monitoreadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) registrando descensos significativos.
Las áreas más afectadas fueron las metalmecánicas, textiles y muebles. En contraste, la refinación de petróleo fue una de las pocas ramas que experimentó un leve aumento, del 2%.
A pesar de la gravedad de la situación, el último trimestre de 2024 mostró una ligera mejora, aunque no generalizada. No obstante, algunas ramas aún siguen en terreno recesivo, lo que genera incertidumbre sobre el futuro inmediato. De hecho, en enero de 2025, se registró una nueva contracción de la actividad industrial, lo que pone en duda la estabilidad de la recuperación.
Por último, el informe también abordó la situación de los acuerdos salariales en el sector industrial. Según la CSIRA, el 87,5% de los sindicatos industriales señaló que los acuerdos no se homologan en tiempo y forma, lo que genera incertidumbre y dificultades económicas para los trabajadores.

Además, la confederación critica el índice de inflación utilizado para las paritarias, señalando que no refleja adecuadamente los aumentos en el costo de vida, especialmente en servicios y transporte. Si se hubiera actualizado el actual índice de inflación, la cifra acumulada desde el inicio del gobierno de Milei habría sido un 8% superior a lo registrado.
Con la caída de la industria, el desempleo sube al 6% en 2024
La tasa de desocupación en Argentina llegó al 6,4% en el cuarto trimestre de 2024, lo que representa un aumento de 0,7 puntos respecto al mismo período del año anterior. En cambio, en relación con el tercer trimestre de 2024, cuando el índice fue del 6,9%, se registró una disminución de 0,5 puntos.

Según el informe de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) presentó la tasa de desempleo más alta, alcanzando el 7,1%, lo que la convierte en la región más afectada del país.
En cuanto a las ciudades más afectadas por el desempleo, los conglomerados urbanos de gran tamaño como el conurbano bonaerense, Córdoba, La Plata, Mar del Plata, Resistencia y San Nicolás-Villa Constitución destacan por tasas superiores al 8%.
En ese marco, la ciudad de Resistencia, en el Chaco, es la que presenta la mayor tasa de desocupación, con un 8,4%, seguida por Mar del Plata con un 8,6%. La situación no es igual de grave en la Patagonia, que reporta el índice de desocupación más bajo, con un 4%.
El informe también revela que la mayoría de los desocupados, un 72,5%, lleva menos de un año buscando trabajo, mientras que el 27,6% se encuentra en esta situación por más de 12 meses. Además, el desempleo afecta de manera desproporcionada a las mujeres, con una tasa de desocupación de 6,9%, frente al 6,1% en los varones.

Por otro lado, la presión sobre el mercado laboral, que incluye no solo a los desocupados, sino también a los subocupados y a aquellos empleados que buscan otro trabajo, aumentó en 2 puntos interanuales, alcanzando el 29,4% de la población económicamente activa.
De acuerdo con los datos del INDEC, la mayoría de la población económicamente activa es asalariada, con un 72,3%, aunque el 36,1% de estos no cuenta con descuento jubilatorio. Por su parte, el 23,8% trabaja por cuenta propia, el 3,5% son empleadores y el 0,3% realiza trabajos familiares sin remuneración.





