El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) arrojó que la Canasta Básica Total (CBT), que mide el incremento de precios de alimentos, servicios y transporte, registró un aumento mensual de 3,6%, por lo que una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó $1.257.329 en noviembre para no ser pobre.
Además, el organismo informó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca los ingresos que se deben superar para no ser indigente, registró también una suba de 3,6% en el ante último mes del año, por lo que el mismo grupo familiar necesitó $566.364,43 en noviembre.
Así, de acuerdo con el informe técnico “Valorización mensual de la canasta básica alimentaria y de la canasta básica total” que realiza el organismo estatal, la variación mensual de la Canasta Básica Alimentaria fue de 4,1%, mientras que la Canasta Básica Total fue de 3,6% respecto de octubre.
Con este resultado, la CBA acumula en el año un incremento del 21,1% y una variación interanual del 28,9%, mientras que la CBT acumula una suba del 22,7% y una variación interanual del 25,4%. Pese que ambas superaron a la inflación, tendencia que no se registraba hace seis meses, en lo que va del año fue menor que la inflación general (24,8%).

Ante este contexto, el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, alertó que el aumento de las canastas básicas por encima de la inflación general generaría una desaceleración de la pobreza, un índice ampliamente festejado por el Gobierno nacional.
“Lo que venimos viendo en septiembre y octubre fue justamente una estabilización de los niveles de pobreza”, expresó Salvia, tras señalar que el comportamiento de las canastas durante octubre es su aceleración, rasgo que también comparte con la inflación general de precios en el mismo mes.
Por su parte, el economista Claudio Caprarulo, de la consultora Analytica, remarcó: “Hay una aceleración marcada en el costo, que refleja lo que sucede con el precio de Alimentos y bebidas, un comportamiento que responde a causas particulares, como en el caso de la carne, y a una situación generalizada, a excepción de algunas verduras”.
Es preciso señalar que, la CBA se calcula considerando los requerimientos normativos de calorías y proteínas indispensables para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, con actividad moderada, cubra sus necesidades durante un mes (adulto equivalente). La selección y cantidad de alimentos se basa en los hábitos de consumo relevados por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
En tanto, la CBT amplía la CBA incluyendo bienes y servicios no alimentarios. Su estimación se realiza mediante el coeficiente de Engel (CdE), que relaciona el gasto en alimentos con el gasto total observado en la población de referencia, según detalla el informe oficial.





