En medio de la rebelión inusitada pero previsible de los gobernadores, que expresaron de manera pública, sin distinción de colores políticos, su hartazgo por los permanentes recortes que vienen recibiendo de Nación, el ministro de Economía, Luis Caputo, y su par en Seguridad, Patricia Bullrich, salieron a respaldar al presidente Javier Milei y a explicar los motivos de los recortes.
En ese sentido, desde su posición incomoda de ex candidata a presidenta de la coalición cambiemita, Bullrich cruzó a los gobernadores del partido amarillo por apoyar el reclamo del mandatario de Chubut, Ignacio Torres, que no es ni más ni menos un dirigente del PRO, respecto de los fondos de Coparticipación.
“Ningún miembro del PRO puede estar de acuerdo ni validar la amenaza de confiscar propiedad privada“, escribió Bullrich en su cuenta en la red social X y agregó: “No solo es obsceno hacer esa amenaza, sino que son afirmaciones que ahuyentan inversiones, la creación de empleo y el progreso de nuestro país, el dilema es simple: o todo sigue igual o abrazamos la libertad y cambiamos“.
Las declaraciones de Bullrich, encolumnada con el discurso de La Libertad Avanza, son un quiebre en la relación con el fundador y ex presidente del PRO, Mauricio Macri, quien parece haber tomado distancia de la figura del libertario.
Tal es así que, la carta que circuló en las últimas horas de apoyo de los gobernadores a Torres, fue firmada por ejemplo por Jorge Macri, Jefe de Gobierno porteño y primo del ex presidente que rara vez se mueve sin su visto bueno. Además, es un secreto a voces que Macri comienza a dar por caído el acuerdo con Milei.
“No vamos a la fusión con La Libertad Avanza, tenemos que preservar nuestra identidad“, remarcó el expresidente Mauricio Macri en una reunión con dirigentes del PRO del interior del país. Las declaraciones llevaron alivio a los dirigentes territoriales que temían que la fusión con los libertarios les complique el armado en sus distritos.
Por otra parte, y con menos costos políticos que Bullrich, el ministro de Economía, Luis Caputo, negó que la provincia de Chubut haya presentado un pedido de cancelación de deuda con Nación, asegurando además que el Gobierno “está simplemente cumpliendo las condiciones pactadas en el préstamo acordado“.
Lo que sucede es que, el Gobierno decidió descontar la deuda que mantiene Chubut con el Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial de la Coparticipación destinada a la provincia, lo que provocó la reacción de su gobernador, Ignacio Torres, y la solidaridad de casi la totalidad de los mandatarios provinciales y del arco político opositor, incluyendo Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y la Unión Cívica Radical.
En concreto, para el ministro de Economía “la deuda de la Provincia de Chubut con el Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial al 29/02/2024 asciende a la suma de $119.091.257.332,36”. “El Gobierno de la Provincia de Chubut no presentó ningún pedido de cancelación de la deuda”, remarcó
“Según los términos del préstamo, las cuotas se descuentan de forma automática de los recursos coparticipados. Actualmente, hay otras 10 provincias que tienen deudas con el Fondo Fiduciario, en iguales condiciones“, explicó Caputo en su cuenta personal de X
Sin embargo, Torres asegura que la quita de recursos a la provincia de Chubut es “una represalía” por parte del Ejecutivo nacional por la caída de la ley ómnibus, ya que asegura que “en febrero el Ministerio de Economía de la Nación le retuvo ilegalmente $13.500 millones, más de un tercio de su coparticipación mensual”.
“No es una revancha contra el gobernador del Chubut. Es una afectación a más de 600 mil chubutenses que de esta forma ven afectados su derecho a la educación, a la salud, a la seguridad y al desarrollo”, explicó Torres.
En esa línea, el dirigente del PRO señaló que “también de forma ilegal el gobierno nacional retuvo los fondos destinados al Fondo Compensador de las tarifas del transporte público. Son recursos procedentes del impuesto a los combustibles y tienen una asignación específica. Sólo una ley podría disponer otro destino y sin embargo se retuvieron”.
En este contexto y ante la escalada de tono en las declaraciones del Presidente, el mandatario chubutense advirtió, en una carta titulada “Las provincias unidas del sur”, que “Si el Ministerio de Economía no le entrega a Chubut sus recursos, entonces Chubut no entregará su petróleo y su gas”.
Dicho escrito, estuvo acompañado por las firmas de los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Alberto Weretilneck (Río Negro), todos mandatarios perjudicados por la quita de fondos, medida decidida por Milei.
“Quitarle a una provincia más de un tercio de su coparticipación es una acción criminal que persigue el objetivo deliberado de hacer sufrir a sus habitantes para de este modo forzar a su gobierno a adoptar determinadas decisiones políticas. Es una medida extensiva y disolutoria del sistema federal. Ningún gobernador lo va a consentir ni permitir porque se juega la existencia misma de la República Argentina”, sentencia el texto de los Gobernadores.
Este últimatum, encrudece más el vínculo entre Milei y los Gobernadores, una relación que parecía haber llegado al punto de máxima tensión con la caída de la ley ómnibus, ya que con la caída de la normativa, el jefe de Estado tildó de “traidores” y “coimeros” a los mandatarios provinciales.
La respuesta de Milei a las amenazas de Torres
Sin embargo, la escalada de conflicto no terminó allí ya que, luego de que el gobernador de Chubut amenazara con interrumpir el suministros de petróleo y gas si el Gobierno Nacional no enviaba $13.500 millones en concepto de coparticipación, el presidente Javier Milei lo desafió a “proceder” y “hacerse cargo de las consecuencias en la Justicia”.
En detalle, a través de un comunicado, la Oficina del Presidente señaló que esos fondos corresponden a “una deuda que mantiene la provincia de Chubut con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial”. En ese sentido, explicaron que el cobro de dicha deuda “se realiza por descuento directo de la Coparticipación”.
“De ninguna manera el Poder Ejecutivo Nacional contribuirá al financiamiento del despilfarro de las provincias que se niegan a bajar gastos innecesarios, eliminar cargos políticos prescindibles y gobernar con la austeridad que la crisis económica heredada requiere”, planteó el Poder Ejecutivo.
Además, luego de insistir en que los gobernadores deberán reducir el gasto público “como está haciendo el Gobierno nacional”, la Casa Rosada lamentó que el mandatario de Chubut, Ignacio Torres, haya lanzado “una amenaza de carácter chavista respaldada por Axel Kicillof y el resto de los gobernadores”.
Según explicaron desde la Casa Rosada, se trató de una amenaza “chavista” porque cortar el suministro de hidrocarburos implica necesariamente un “avance sobre la propiedad privada y la expropiación de empresas”.
“Por todo lo expuesto, se le comunica al gobernador Torres que no existe la necesidad de que ponga ningún plazo de tiempo para llevar a cabo su plan de extorsión. Proceda con su amenaza de inmediato y hágase cargo de las consecuencias en la Justicia”, fue la desafiante respuesta del Gobierno.
Por último, desde la oficina del Presidente remarcan que “los gobernadores Kicillof, Torres, Quintela, Frigerio y demás, al igual que el Jefe de Gobierno Jorge Macri, deben entender que la Argentina eligió un cambio”. “Se acabó la era en que la casta malgastaba los recursos de los argentinos y luego iban a pedir limosnas al Banco Central a cambio de favores políticos”, concluye.





