Luego de bajar las retenciones al campo, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, analiza por estas horas reducir los impuestos a la industria automotriz y así bajar el valor de mercado de los autos.
Es que, a fin de mes, la administración nacional debería actualizar la base tributaria del Impuesto Interno para la industria automotriz para comenzar febrero con nuevos valores fiscales.
Sin embargo, desde el equipo económico analizan saltarse este ajuste y volver al cronograma inicial de impuestos, que se aplicó hasta que la gestión de Mauricio Macri dispuso la actualización bimestral de la base no imponible.
Es que, durante el mandato de Cristina Kirchner, el ajuste del valor a partir del cual se debía pagar el impuesto al “lujo” se hacía de forma discrecional, lo que generaba incertidumbre en las empresas. Con el macrismo, se ordenó el mecanismo de cálculo que funcionó hasta enero del año pasado.
No obstante, luego de la devaluación de diciembre de 2023 y con el fuerte aumento en enero de los precios de los 0km, se decidió adelantar para febrero la suba de la base imponible que debía hacerse en marzo. De no hacerlo, la mayoría de los autos habrían tenido que pagar el impuesto.
Ahora, la secretaría de Industria estaría evaluando empalmar, nuevamente, con el cronograma correcto, como fija la ley, y dejar para marzo la actualización que se tendría que hacer a partir del 1° de febrero.
Además, desde la cartera que comanda Caputo también se estaría analizando una rebaja de impuestos para algún segmento de vehículos. “El proyecto apunta a una completa reforma impositiva del mercado automotor argentino, con el objetivo de que las reducciones que se apliquen lleguen de manera real y concreta a los bolsillos de los consumidores”, explicaron.
En esa línea, desde el Ministerio de Economía agregaron: “No queremos adoptar una medida tibia, que se quede en el camino y sea absorbida por los márgenes de ganancias de las automotrices y los concesionarios, como ya ocurrió en el pasado, si la rebaja impositiva lograra impactar entre el 15 y el 20% en el costo de los autos, las marcas no tendrían otra alternativa que trasladarlos al precio del cliente, porque además aumentaría la competencia entre modelos nacionales e importados”.

Por último, desde el Palacio de Hacienda también mencionan la intención de volver a reducir aranceles aduaneros para autos impulsados por “energías alternativas” (híbridos o eléctricos), aunque en este caso sería para todas las marcas y modelos del mercado: sería una manera de diferenciarse de los beneficios exclusivos que aplicó el Gobierno de Mauricio Macri, reservados en un principio para las terminales amigas de Adefa y con cupos limitados.
Vale recordar que, tras las caídas de ventas en el sector, en abril del año pasado, Caputo ya había anunciado una rebaja de impuestos y aranceles para la industria automotriz, con el fin de mejorar la competitividad e impulsar el crecimiento.
En ese sentido, en aquella oportunidad, el titular del Palacio de Hacienda informó vía redes sociales que su cartera mantendrá la exención de derechos de exportación para las ventas al exterior incrementales, que estaba vigente desde 2021, y que sistematizará y digitalizará el Régimen de Reposición de Existencias (Repostock).

“Estas medidas permitirán que los proveedores vendan partes a las terminales con una rebaja de aranceles e impuestos y que se genere una caída en el costo de las autopartes nacionales con destino a exportación. En este sentido, los aranceles de moldes de metal usados por la industria automotriz pasarán del 35% al 12,6%, mientras que los moldes de inyección plástica pasarán del 24% al 12,6%”, destacó Caputo.
Baja de impuestos: una promesa de campaña de Milei y Caputo
Durante el tratamiento de la Ley Bases, en junio del año pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, se presentó en la apertura del Latam Economic Forum, donde aseguró que “lo peor del ajuste ya pasó” y se mostró muy optimista respecto al crecimiento económico del país. “Si el país empieza a crecer vamos a bajar los impuestos”, remarcó el funcionario en la vorágine.
De esta manera, el funcionario comenzaba adelantar la segunda fase del plan económico de Javier Milei, la baja de impuestos, una promesa de campaña, que durante el primer año de gestión fue imposible de realizar.
En efecto, Caputo explicó en aquella oportunidad que la gestión de La Libertad Avanza “está muy cerca” de comenzar a mostrar resultados positivos y de crecimiento en el ámbito económico, y advirtió que esa es la causa por la cual la oposición “incrementó el nivel de agresión” para con las autoridades del Gobierno nacional.
En tanto, Caputo evitó hablar puntualmente de los números y enfocó su discurso en el “esfuerzo que está haciendo la gente”. “Estamos más motivados que nunca, primero por el apoyo de la gente de todos los estratos sociales, que constantemente nos agradece, y luego por la personalidad del presidente Javier Milei, que no duda ni por un minuto del rumbo del Gobierno y nos permite tomar las medidas que nadie se animó “, enfatizó el ministro.
“También nos sentimos motivados por los resultados. Estamos en franca recuperación económica después de atravesar una situación crítica. Pasamos de un déficit de cinco puntos a superávit en un mes y llegamos a un dígito de inflación mensual, entonces vemos que lo peor ya pasó”, cerró Caputo durante su exposición.
En la misma sintonia, durante la firma del Pacto de Mayo, que se pospuso hasta julio, el jefe de Estado libertario anunció que “una vez que estén aprobadas la Ley Bases y el Paquete Fiscal, el Gobierno reducirá significativamente impuestos, empezando por el Impuesto PAÍS, que es distorsivo y atenta contra la producción y el crecimiento económico“.
“Estamos haciendo el ajuste más grande de la Argentina, más grande de la humanidad. Este gigante que tenemos como Ministro de Economía, está domando la inflación, todos los precios siguen bajando. Hoy estamos subiendo en popularidad y mi Ministro se convirtió en un rockstar“, concluyó el jefe de Estado desde el palco de la Casita de Tucumán.





