El presidente de la Nación, Javier Milei, y el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, celebró este viernes que en octubre el resultado fiscal arrojó un superávit financiero de $523.398 millones, lo que representa un giro significativo respecto al mismo mes del año pasado.
“Primero dijeron que se debía que no pagábamos las cuentas. Después que era transitorio. Luego empezaron con la calidad del ajuste. Estamos llegando a fin de año y cada día resulta más claro que vamos a lograr el déficit financiero nulo. Viva la Libertad Carajo”, twitteó Milei en el marco de su gira por Estados Unidos.
En tanto, el titular de la cartera de Economía señaló que, este superávit contrasta con el déficit financiero registrado en octubre de 2023, que había alcanzado los $454.000 millones, ajustados a precios actuales. La diferencia interanual asciende, de acuerdo a sus cálculos, a $1,853 billones.
En esa línea, Caputo también detalló que el superávit financiero acumulado en lo que va del año llega a $2,965 billones, lo que representa un 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI). Además, precisó que el superávit primario, es decir, antes del pago de intereses, fue de $746.921 millones, mientras que los intereses netos ascendieron a $223.523 millones.
”En octubre el resultado fiscal arrojó un superávit financiero de $523.398 millones. Esto compara contra un déficit financiero del mismo mes del 2023 de $454.000 millones, equivalente a $1.330 billones ajustados a hoy por inflación. Es decir, la diferencia de resultado financiero versus octubre del 2023 es de $1.853 billones”, precisó Caputo.

De esta manera, el titular del Palacio de Hacienda hizo hincapié en la importancia de este resultado al destacar que ”el superávit financiero acumulado en el año asciende a $2.965 billones (0,5% del PBI)”. “El superávit primario (antes del pago de intereses) fue de $746.921 millones”, agregó tras explicar que es fruto de las políticas de contención del gasto implementadas en los últimos meses.
En detalle, el informe del Ministerio de Economía remarco que la recaudación tributaria presentó un crecimiento en octubre de 181,4% interanual, explicado principalmente por la variación de los ingresos correspondientes a los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (+213,2% i.a.), los Derechos de Exportación (+219,8%), y Derechos de Importación (+203,1% i.a.).
Vale recordar que, la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), en su último informe, había señalado que en los primeros diez meses del año, la administración libertaria alcanzó un superávit primario de $9,6 billones, y un resultado positivo financiero de $1,8 billones considerando los pagos de intereses.
Superávit: un colchón para enfrentar la recta final del año
El margen fiscal logrado hasta ahora permitirá al Gobierno utilizar los excedentes para afrontar los compromisos de fin de año. Según el economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadin Argañaraz, el colchón de ahorro acumulado hasta octubre resulta crucial para mantener el equilibrio en las cuentas públicas en un contexto de mayores desembolsos en los próximos meses.
En ese contexto, Argañaraz proyectó que el gasto en jubilaciones podría aumentar un 0,6% real interanual en noviembre, con un repunte aún mayor en diciembre. El análisis, coincide con el de otras consultoras que señalaron que, el último bimestre del año podría finalizar con un incremento real del gasto, tras varios meses de ajustes.
“Es posible que, con este colchón fiscal, el Gobierno logre cerrar el ejercicio 2024 en equilibrio”, destacó Argañaraz en su último informe. Sin embargo, alertó que el desafío será contener las presiones inflacionarias en un contexto de mayor inyección de recursos.
Por otro lado, el reporte de la consultora Analytica sugiere que el ajuste del gasto público en los primeros diez meses del año se concentró en transferencias a provincias y gastos de capital, que se contrajeron significativamente en términos reales. En contraste, las erogaciones previsionales mostraron un leve repunte en octubre, lo que podría marcar un cambio de tendencia de cara a los próximos meses.
La recta final de 2024 estará marcada por el desafío de gestionar el superávit acumulado en un contexto de mayores compromisos estacionales. No obstante, analistas advierten que la fórmula jubilatoria y el pago de aguinaldos añadirán presión sobre las cuentas públicas, aunque confían en que los ahorros logrados permitirán cumplir con las obligaciones sin desequilibrar las finanzas.





