Las intensas lluvias que se registraron en los últimos días sobre gran parte de la provincia de Buenos Aires profundizaron la crisis hídrica y dejaron bajo agua alrededor de cinco millones de hectáreas, según la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP). El temporal afectó especialmente a los partidos de Bolívar, Daireaux, Nueve de Julio y Carlos Casares, donde los caminos rurales quedaron intransitables y corre peligro la próxima cosecha.
Es que, las entidades rurales advirtieron que el último temporal agravó una situación que ya era crítica por los anegamientos acumulados durante el año. “Ya no se puede pasar ni siquiera en tractor”, comunicó la Sociedad Rural de Bolívar, tras los 200 milímetros que cayeron entre el lunes y el martes. En la zona, los accesos a los campos se encuentran en condiciones deplorables y muchos establecimientos permanecen aislados, especialmente en localidades como Urdampilleta, que sufrió un fuerte temporal de lluvia, viento y granizo.
En ese marco, CARBAP estimó que el área afectada se acerca a las cinco millones de hectáreas, tomando como base el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que semanas atrás había calculado 4,3 millones de hectáreas en riesgo por el avance del agua, de las cuales 900.000 permanecen totalmente inundadas. “Antes, el problema grande era hasta Las Flores, pero hoy de Las Flores hacia el mar también está todo con muchísimos problemas”, precisaron desde la entidad.
Frente a este escenario, el avance del agua no solo achicó la superficie disponible para la ganadería, sino que también interrumpió las tareas de siembra de soja y maíz. De hecho, en varias zonas del centro y oeste provincial, los productores debieron suspender trabajos ante la dificultad de ingresar a los lotes o trasladar maquinaria e insumos.
Vale precisar que, las lluvias más intensas cayeron sobre el oeste bonaerense y el este de La Pampa, una región que ya mostraba enormes espejos de agua al borde de las rutas. Al respecto, desde CARBAP señalaron que una parte importante de ese caudal corre “cuenca abajo” hacia Nueve de Julio y Carlos Casares, que se encuentran en una situación crítica, mientras que el escurrimiento hacia el mar a través del Río Salado avanza con lentitud por falta de obras de dragado.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, se refirió a la situación crítica que atraviesa el campo bonaerense y confirmó que en la provincia “ya hay un millón de hectáreas anegadas”. “Cada quince días planificamos los trabajos con los municipios y con los productores, pero el gran ausente es el Gobierno nacional. Paralizó la obra del río Salado y no avanza desde hace dos años en el dragado”, apuntó el funcionario.
A raíz de la magnitud de los daños, municipios del interior activaron operativos de asistencia junto a Bomberos, Policía y Defensa Civil. En Bolívar, las autoridades informaron que casi cincuenta viviendas sufrieron daños por el temporal, mientras que en Urdampilleta, localidad del mismo distrito, las ráfagas de viento superaron los cien kilómetros por hora y provocaron la caída de postes, árboles y techos.
Finalmente, los productores insistieron en su reclamo de retomar las obras hidráulicas en la Cuenca del Salado, que permitirían aliviar el escurrimiento del agua hacia el Atlántico. “Sin infraestructura, cada lluvia fuerte se convierte en un desastre productivo”, fustigaron desde CARBAP, y reclamaron un plan integral que combine asistencia urgente con inversión en caminos rurales y obras de drenaje.
Provincia envía asistencia a Bolívar, tras el fuerte temporal
El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires envió asistencia inmediata al distrito de Bolívar tras el fuerte temporal de lluvia, viento y granizo que afectó a la región durante la madrugada del martes.

Es que, la cartera que conduce Andrés “Cuervo” Larroque, dispuso el envío de materiales para la reparación de techos y viviendas, además de chapas, tirantes, colchones y frazadas destinados a las familias afectadas por la tormenta. “El gobernador Axel Kicillof nos instruyó a actuar de manera inmediata, estamos trabajando junto al intendente Marcos Pisano y poniendo a disposición recursos provinciales para las familias afectadas”, afirmó el ministro.
Vale recordar que el temporal, que incluyó caída de granizo, ráfagas intensas de viento y una abundante acumulación de agua, golpeó especialmente a la localidad de Urdampilleta. Allí, las ráfagas superaron los cien kilómetros por hora y provocaron severos daños en viviendas, escuelas, clubes y espacios recreativos, además de interrupciones en los servicios de luz, gas y telefonía por la caída de postes y mampostería.
Finalmente, equipos del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad y de Defensa Civil realizan tareas de asistencia y acompañamiento en conjunto con el Municipio. Además, intervienen en el mega-operativo, Bomberos de la Policía bonaerense y voluntarios de localidades vecinas, que colaboran en las acciones para restablecer la normalidad en los principales núcleos urbanos del distrito.





