La titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, anticipó que el organismo multilateral está “muy interesado” en apoyar a la Argentina con una nueva línea de financiamiento a través de su Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad, una vez que asuma el presidente electo, Javier Milei.
“Estamos muy interesados en apoyar a Argentina, abordar el profundo problema de la inflación, crear un entorno para el crecimiento impulsado por el sector privado que pueda animar el empleo y la economía en general“, indicó la titular del organismo.
Tal es así que, el eventual ministro de Economía de La Libertad Avanza, Luis “Toto” Caputo, aprovechó el viaje de Milei a Estados Unidos para comenzar a hilvanar conversaciones con el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Durante el encuentro, fue cuando el organismo indicó que el país podría ser candidato a recibir un nuevo préstamo. El mismo, fue creado por el FMI para ayudar a países con ingresos bajos o medios que enfrenten riesgos estructurales de largo plazo relacionados con el cambio climático y la prevención de pandemias.
Sin embargo, la Ley para fortalecer la sostenibilidad de la deuda pública (27.612), enviada por el ministro de Economía, Martín Guzmán, y promulgada por el Congreso de la Nación en marzo de 2021, podría bloquear el nuevo endeudamiento impulsado por el mandatario libertario.
Es que, la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública establece, entre otros puntos, que el endeudamiento en moneda extranjera bajo ley extranjera, y con prórroga de jurisdicción, requerirá autorización del Congreso de la Nación.
En ese sentido, la nueva normativa, sancionada el 11 de febrero de 2021 y promulgada en marzo mediante el decreto 131, señala que los acuerdos futuros con el Fondo Monetario Internacional (FMI) deberán también ser aprobados por el Parlamento.
“Esta ley cuida a nuestra Argentina, desde hoy, todo acuerdo con el FMI o endeudamiento externo con títulos públicos deberá ser aprobado por el Congreso y debatido de frente a la sociedad”, había sostenido Guzmán tras la aprobación de la norma y agregó: “Evitar las crisis de deuda que condicionan el futuro de nuestra gente es política de Estado”.
Entre los fundamentos de la ley, se afirmó que permitirá fortalecer el rol institucional del Congreso en la definición y autorización de las políticas de endeudamiento público nacional en moneda extranjera y bajo jurisdicción externa, y en la aprobación de toda operación de crédito público y/o programa de financiamiento que formalice el Poder Ejecutivo Nacional con el Fondo Monetario Internacional.
Además, fortalecerá mecanismos institucionales que garanticen que el mantenimiento de la sostenibilidad de la deuda pública, así como la ejecución de planes de estabilización macroeconómica por plazos que exceden un período de gobierno, sean políticas de Estado.
En ese contexto y con minorías en ambas cámaras, el Congreso de la Nación tendrá una singular transcendencia para el próximo Gobierno, no solo por la aprobación de un eventual nuevo préstamo, sino para aprobar leyes claves como el Presupuesto 2024, y las reformas estructurales que pretende Milei.
Congreso de la Nación: cómo quedan los recintos tras el triunfo de Milei
El Congreso de la Nación tendrá un lugar de singular trascendencia para el próximo Gobierno, ya que es allí, donde La Libertad Avanza (LLA) encontrará la mayoría de las trabas, por ser minoría en ambas cámaras.
Es que, de sumarse todos los legisladores del PRO a La Libertad Avanza, Milei contaría solo con una bancada de entre 67 y 70 diputados: 37 liberales y 30/33 del partido amarillo, mientras que, Unión por la Patria (UxP) se mantendría con 105 diputados.
No obstante, hay varios espacios provinciales que deberán decidir cuál será su futuro, si se acomodarán en algún interbloque o si seguirán siendo independientes: los 4 legisladores de Frente Renovador de la Concordia misionero, que acompañaron la boleta de Sergio Massa, formarán un bloque propio.
En tanto, queda decidir el oficialismo cordobés (6 diputados), que de continuar la incorporación del Schiarettismo al Gabinete del libertario podrían jugar a favor de Milei, el santacruceño (2 diputados), el rionegrino (1 diputado), el neuquino (1 diputado) y el socialismo santafesino (2 diputados).
Por su parte, Juntos por el Cambio anhela conformar un interbloque de “centro-democrático”, que contenga entre 55 y 60 integrantes: 35 radicales; 10 del PRO cercanos a Horacio Rodríguez Larreta; 3 del espacio de Emilio Monzó y Margarita Stolbizer (que rompió vínculos con Miguel Ángel Pichetto) y los legisladores de las nuevas provincias cambiemistas, como San Luis, San Juan y Chubut.
Mientras que, en la Cámara alta la relación de fuerzas para el futuro oficialismo es aún más complicada. Con apenas siete senadores propios, a los que se le sumarían en principio tres del PRO y probablemente algunos más, que lo hicieran oscilar entre la docena y los quince senadores, la muñeca con la que tendrán que manejar esa Cámara será clave.





