Un informe recientemente elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO) reveló que el poder de compra de los salarios registró una mejora significativa entre marzo y diciembre de 2024. El trabajo, titulado “Del Sueldo al Plato: ¿Cuánto rinde el salario?“, analizó la evolución de los ingresos de los trabajadores formales en relación a productos esenciales de la canasta básica.
Pese a la mejora en el poder adquisitivo de los consumidores, el informe advirtió que la situación no resultó favorable para los productores. El atraso en los precios de algunos productos esenciales, como la yerba, afectó directamente la rentabilidad de los productores primarios, cuyos costos aumentaron por encima de los precios de venta, lo cual golpeó especialmente a las economías regionales que abastecen al mercado interno.
El presidente de CONINAGRO, Lucas Magnano, explicó que el poder adquisitivo mostró una recuperación notable en términos reales, una mejora que no benefició de igual manera a los productores. “Estos valores no significan una mejora en los ingresos al productor, por el contrario, existe una baja por el atraso relativo de los precios; son datos beneficiosos para el consumidor, pero van en detrimento de nuestras cooperativas que producen alimentos”, afirmó.
El informe, basado en los datos de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) publicados por el Ministerio de Capital Humano, los cuales miden el salario promedio de los trabajadores formales con al menos 13 meses de antigüedad, tanto en el sector público como en el privado, y permite analizar la evolución de los ingresos en términos reales.

Este indicador destacó que los salarios aumentaron un 148% interanual entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, superando la inflación acumulada del mismo período, que alcanzó el 117%. Un incremento que permitió que los trabajadores mejoraran su capacidad de compra respecto a varios alimentos esenciales de la canasta familiar.
Según el relevamiento, marzo del 2024 marcó el punto de inflexión, ya que a partir de ese mes, el salario tocó un piso y desde entonces comenzó a crecer por encima de la inflación. Al mismo tiempo, el precio de los alimentos subió por debajo de la inflación promedio, lo que permitió recuperar poder de compra en productos clave como aceite, yerba, leche, carne, huevos y pan.
El informe también incluyó datos actualizados de inflación. En enero de 2025, el índice mensual alcanzó el 2,2%, el valor más bajo desde julio de 2020, y la variación interanual llegó al 84,5%. Los mayores incrementos se registraron en Restaurantes y hoteles, con un alza mensual del 5,3%, y en Vivienda, agua y electricidad, con un 4%. En contraste, Alimentos y bebidas no alcohólicas subió solo un 1,8% mensual y acumula un incremento del 64,7% en los últimos doce meses.
Las proyecciones para febrero indican que la inflación podría ubicarse en torno al 1,9%, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, que también estimó una inflación acumulada del 20,8% para los próximos doce meses.
Más yerba, leche y pan: el salario rindió más para comprar alimentos, según CONINAGRO
El informe realizado por CONINAGRO precisó que, en marzo de 2024, el RIPTE se ubicó en 705.832 pesos, mientras que para diciembre pasado alcanzó 1.202.927 pesos, una mejora nominal se tradujo en un mayor acceso a productos básicos.

En el caso del aceite de girasol, el salario promedio permitió comprar 109 botellas adicionales de 1,5 litros. En marzo de 2024, un sueldo alcanzaba para 237 botellas, mientras que en diciembre llegó a 346. En paralelo, la yerba mate reflejó un aumento de poder adquisitivo del 51%, lo que equivale a 90,5 kilogramos adicionales. En diciembre de 2024, un salario permitió comprar 538 paquetes de medio kilo, contra 356 paquetes registrados en marzo.
El acceso a la leche también mejoró. Entre marzo y diciembre, el poder de compra creció un 42%, lo que permitió sumar 244 litros adicionales. En marzo, un trabajador podía comprar 583 sachets de un litro, mientras que en diciembre esa cifra subió a 827.
El informe reflejó una mejora del 21% en la capacidad de compra del asado. En marzo de 2024, un salario cubría la compra de 111 kilogramos, mientras que en diciembre alcanzó los 135. En el caso de los huevos, el poder adquisitivo creció un 30%, lo que permitió comprar 87 docenas adicionales. En diciembre, el ingreso promedio permitió comprar 380 docenas de huevo, frente a las 293 de marzo.
En cuanto al pan, el salario mejoró un 22% en términos de poder de compra, lo que se tradujo en 70 kilogramos adicionales. En marzo, un trabajador podía comprar 319 kilogramos de pan tipo flauta, mientras que en diciembre el mismo sueldo cubría 389 kilogramos.

En tanto, CONINAGRO advirtió la mejora del poder adquisitivo de los salarios, según el informe, podría traducirse en mayor demanda y consumo, lo que beneficiaría en el mediano plazo a los productores y a las cooperativas agropecuarias que integran la entidad.





