Luego de que el Gobierno nacional convocará el martes por la noche al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, para el próximo 15 de febrero a las 15:00 horas, la Confederación General del Trabajo (CGT) adelantó que pedirá, como mínimo, una recomposición del 85%.
Es que, la última actualización se dió en septiembre de 2023, lo que llevó el piso salarial de diciembre a $156.000. Sin embargo, tras la escalada inflacionaria de dos dígitos y la devaluación del 118% que llevó el tipo de cambio oficial a $800, el salario de los trabajadores se pulverizó.
De esta manera, con la propuesta de la CGT, los haberes mínimos se irían a $288.600. Cabe destacar que, al demorarse la convocatoria del Consejo del Salario también permanece congelado desde diciembre el programa Potenciar Trabajo, el cual sus beneficiarios reciben la mitad del haber básico universal. Actualmente, se tratan de unos $78.000.
Vale recordar que, la última reunión del Consejo del Salario fue en septiembre, cuando se determinó un aumento escalonado del ingreso básico universal que lo llevó, en diciembre, a $156.000. Desde entonces no se actualiza, pese a que la inflación será cercana al 50% en los últimos dos meses.
Si bien a fines de diciembre, el secretario de Trabajo, Omar Yasín, anunció la intención del Gobierno de convocar al Consejo del Salario para inicios de enero, la convocatoria formal se fue postergando en el contexto del conflicto abierto entre el Gobierno y la CGT.
En concreto, semanas atrás, desde el entorno del Secretario de Trabajo daban a entender que el llamado al Consejo del Salario era particularmente difícil en un contexto previo al paro nacional del 24 de enero, convocado por la central obrera.
En la última semana de enero, según un informe que publicó el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), se detectaron aumentos en varios rubros de hasta 30%, por lo que la recomposición salarial parece ser un tema urgente.
En detalle, el ranking de aumentos en la última semana de enero fue de 27,8% en artículos de librería, 9,1% en golosinas, 8,5% en limpieza, 7,3% en panificados, 6,4% en cereales, 8,5% en lavado de ropa, 5,3% en bebidas sin alcohol, 5% en aceites, 4,8% en frutas y verduras, 4,5% en pescados y mariscos y 4,4% en leche en polvo.
Mismo panorama planteó un relevamiento de la consultora privada LCG que aseguró que la variación de precios en los últimos siete días de enero tuvo un alza del 3,5%. Es decir, una aceleración de 1,4 puntos porcentuales según lo registrado durante la segunda semana del mes.
Es preciso señalar que, para febrero, la proyección de inflación sigue con malos augurios. Es que, a fines de diciembre, el relevamiento del Banco Central anticipaba para el próximo mes una inflación del 18,2% (tres puntos más que a fines de noviembre).
Sin embargo, esa cifra será probablemente un piso antes que un techo, ya que, más allá de lo que ocurra con la inflación en productos de consumo masivo, aún resta ver el impacto que tendrá el tarifazo de 250% en el transporte que comenzó a regir esta semana.
Siendo este último, junto con el aumento de los combustibles, uno de los rubros que más efecto multiplicador tiene sobre las demás categorías de la economía en lo que respecta a inflación. Asimismo, en febrero también comenzará a regir el nuevo esquema tarifario de gas, al cual el gobierno le quitó el 33% de los subsidios para el precio en boca de pozo.





