En la antesala del debate en el Congreso nacional de la modificación de la Ley de Tierras impulsada por el Gobierno de Javier Milei, el senador bonaerense de Fuerza Patria, Fernando Coronel, cuestionó el proyecto y sostuvo que la discusión “no es un debate ideológico”, sino que involucra la soberanía, la seguridad y la planificación del territorio. “El Estado no puede renunciar a controlar su territorio”, enfatizó el legislador.
A través de un hilo publicado en sus redes sociales, el vicepresidente del Frente Grande en la provincia de Buenos Aires abrió el debate con una pregunta: “¿Puede un país renunciar a controlar quién compra sus tierras?”. A continuación, el propio senador afirmó que la iniciativa de Milei modifica de manera profunda la Ley de Tierras, y planteó que la discusión debe centrarse en el rol del Estado sobre el control de grandes extensiones del territorio nacional.
“En la actualidad, la Ley de Tierras no prohíbe que extranjeros compren tierras en la Argentina, lo que hace es establecer límites y controles para evitar una concentración excesiva en manos foráneas en zonas estratégicas. Eso es muy distinto a cerrar las inversiones”, expuso Coronel, que discutió directamente con el discurso que esboza el Ejecutivo nacional, que asegura que las modificaciones en la normativa atraerán negocios claves para el país.
En ese punto, el senador bonaerense del Frente Grande señaló que el proyecto que ingresó el Gobierno al Congreso “elimina gran parte de esos controles para compradores privados extranjeros y concentra las restricciones casi exclusivamente en Estados extranjeros”. Por eso, Coronel resumió el eje de la discusión con otro interrogante: “¿Debe el Estado saber quién controla grandes extensiones de su territorio?”.
En tanto, Coronel expuso que la mayoría de los países desarrollados mantienen mecanismos de control estricto respecto de la compra de tierras por parte de extranjeros. “Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y varios países europeos aplican restricciones o autorizaciones especiales. Argentina no debería ser la excepción, porque la tierra no es un activo cualquiera”, enfatizó el legislador.

Es que, el vicepresidente del partido encabezado por Mario Secco remarcó que sobre la tierra se desarrollan actividades vinculadas a la producción de alimentos, el acceso al agua, la generación de energía, la seguridad nacional y la protección ambiental, claves para el desarrollo y la productividad de un país. “Por eso las tierras merecen reglas específicas”, afirmó Coronel.
Al mismo tiempo, el referente ensenadense aclaró que defender los controles sobre la propiedad rural no implica rechazar las inversiones. “Promoverlas es importante, pero atraer inversiones no exige eliminar todos los controles. Los países exitosos hacen ambas cosas al mismo tiempo”, expresó.
“El verdadero debate no es entre argentinos y extranjeros. Es entre un Estado que conserva herramientas para administrar su territorio y otro que renuncia a ellas, y merece información seria y sin consignas. Las leyes sobre tierras trascienden a cualquier gobierno. Lo que hoy se modifique puede tener consecuencias durante décadas, por eso la discusión debe darse con responsabilidad, transparencia y pensando en las próximas generaciones”, concluyó el legislador.
Ley de Tierras: La Libertad Avanza cuenta los votos en el Senado para lograr la media sanción
Es preciso mencionar que, al interior de La Libertad Avanza admiten que la sesión del próximo jueves será compleja. Aunque el proyecto fue modificado en reiteradas oportunidades para sumar apoyos, la titular de la bancada oficialista en el Senado nacional, Patricia Bullrich, aún no logra tener asegurados los 37 votos necesarios para la media sanción.

El escenario es especialmente delicado porque, si parte del radicalismo decide acompañar la postura del Comité Nacional, que pidió específicamente rechazar la iniciativa, el oficialismo dependerá aún más del respaldo de bloques provinciales y aliados. En caso de empate, incluso podría quedar en manos de la vicepresidenta Victoria Villarruel la definición del proyecto, quien en otras oportunidades expresó críticas hacia la reforma al advertir sobre los riesgos de liberalizar completamente la venta de tierras.
De esta manera, tanto en el oficialismo como en la oposición peronista que busca frenar el avance de la Ley de Tierras en el Congreso descuentan que las negociaciones continuarán hasta el mismo día de la sesión. Por otro lado, sindicatos y partidos políticos disidentes realizan una convocatoria a movilizar a la plaza el mismo jueves de la sesión, con el objetivo de reunir suficientes personas para voltear la iniciativa.





