Crisis en el Garrahan: el insólito pedido del Gobierno para negociar los salarios con los residentes

El Gobierno nacional puso una insólita cláusula para avanzar en las negociaciones salariales con los trabajadores del Garrahan que se movilizaron durante toda la semana.

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La viceministra de Salud de la Nación, Cecilia Loccisano, lanzó un condicionante contra los residentes del Hospital Garrahan para resolver la negociación salarial, al solicitarles la suspensión de las medidas de fuerza que iniciaron esta semana por 48 horas en pos de darle visibilidad al conflicto y que el Gobierno acuse recibo de la situación laboral.

Es que, desde hace varios días, los trabajadores del Garrahan denuncian una pérdida del 53% en su salario real desde diciembre de 2023, y rechazan la propuesta del Gobierno nacional de Javier Milei, que incluye un aumento de $200.000 financiado con fondos propios del hospital.

En declaraciones radiales, Loccisano afirmó que “la voluntad para que el hospital funcione está, la vocación está, los recursos están”, pero insistió en que es necesario que los residentes “suspendan por lo menos por 48 horas las medidas de fuerza” para que la administración libertaria pueda avanzar en las negociaciones salariales.

En tanto, la funcionaria que integra el equipo de Mario Lugones, también señaló que el problema del hospital infantil más grande e importante de Argentina “no es de falta de fondos, sino de una mala administración de los recursos existentes”.

Los residentes, por su parte, sostienen que trabajan 70 horas semanales y perciben un salario de $797.000 mensuales, lo que equivale a $2.846 por hora. Esta remuneración está por debajo de la canasta básica familiar, calculada en $1.110.063, y representa una caída del 53% en el salario real desde diciembre de 2023.

La viceministra de Salud, Cecilia Loccisano, le exigió a los residentes del Garrahan que frenen las protestas para iniciar las negociaciones salariales.

Además, los trabajadores de la salud del nosocomio infantil que posee equipamiento de última generación y una atención basada en cuidados progresivos, denuncian la falta de insumos y el éxodo de profesionales, que dificulta la cobertura de funciones en el centro de atención pediátrico más importante del país.

Por caso, el Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria por 15 días, y tanto los residentes como los profesionales de planta acataron la medida, pero convocaron a una nueva asamblea el próximo martes 3 de junio para definir líneas de acción, a la espera de un ofrecimiento o una audiencia.

Es que, en la última reunión que mantuvieron los delegados gremiales de los empleados del Hospital Garrahan con funcionarios del Ministerio de Salud, la administración libertaria no presentó ninguna propuesta de aumento salarial, aunque dejó abierta la posibilidad de ofrecer un “plus por productividad para los residentes”.

En tanto, Loccisano también anunció que desde el 1º de junio el Gobierno implementará un sistema biométrico para controlar la asistencia del personal, con el objetivo de garantizar que los recursos del Hospital Garrahan “se utilicen de manera eficiente”, y afirmó que “la gestión actual está saneando el hospital de irregularidades ocultas y ahora lo reordena para que los médicos ganen más con mejor administración”.

Médicos y residentes del Hospital Garrahan denuncian “fuga de profesionales” por los bajos salarios y la alta exigencia.

Sin embargo, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en la institución, el secretario general Alejandro Lipcovich cuestionó las declaraciones de Loccisano y exigió una recomposición salarial. “Si el número fantasioso de esta persona fuera cierto, con el gobierno de Milei habrían entrado 500 administrativos nuevos. Obviamente es un verso. Si siguen con esta política el Garrahan se hunde. Recompongan salarios”, insistió el gremialista.

La crisis en el Garrahan que refleja la situación de todo el sistema sanitario

Es preciso mencionar que, el conflicto en el Hospital Garrahan refleja la situación crítica que viven todos los nosocomios inmersos en el sistema de salud pública, y de los profesionales del sector que enfrentan condiciones laborales precarias y salarios insuficientes.

Es que, la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno nacional y las medidas de ajuste implementadas generaron un clima de tensión y malestar entre los trabajadores del Garrahan y otras instituciones sanitarias, que exigen soluciones urgentes para garantizar la atención médica de calidad a los pacientes.

Por eso, la movilización de los trabajadores del Hospital Garrahan se suma a otras protestas en el sector de la salud, en un contexto de ajuste y recortes presupuestarios que afectan a los hospitales públicos en todo el país. Sin embargo, la situación del nosocomio ubicado en Pichincha 1890 es especialmente preocupante, dado que se trata del principal centro de atención pediátrica de Argentina, que atiende anualmente a 600.000 pacientes y realiza unas 10.000 cirugías, incluidos alrededor de 100 trasplantes pediátricos.

La crisis en el Garrahan pone en evidencia la necesidad de una política de salud pública que garantice condiciones laborales dignas para los profesionales y una atención de calidad para los pacientes, mientras los trabajadores exigen una respuesta inmediata por parte del Gobierno, que permita resolver el conflicto y evitar el colapso del sistema de salud pública.

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