Una de las principales repercusiones tras las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), fue que el Banco Central (BCRA) fijó el tipo de cambio oficial del dólar a $365,50, y subió 21 puntos la tasa de interés en el plazo fijo, con el objetivo de “anclar las expectativas cambiarias y minimizar el grado de traslado a precios”.
En ese sentido, la medida del Gobierno nacional va en sintonía con lo sugerido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), para acelerar los desembolsos al país por USD 7.500 millones correspondientes a agosto. En este contexto, la duda ahora es: ¿Cómo implicará la medida del Banco Central en los precios de los productos y servicios de consumo masivo?.
Consultado por Diputados Bonaerenses, el economista, docente y director del Centro de Investigación en Economía Política y Comunicación (Ciepyc), Gerardo De Santis, sostuvo que la devaluación va a impactar directamente “en los bienes transables, es decir los que se importan y los que se exportan”, pero también afirmó que la reciente suba del dólar blue “generará una expectativa de alza de precios, por lo que la inflación de agosto mostrará una aceleración”.
“La devaluación obliga al Gobierno nacional a tomar una medida de recomposición de ingresos, porque esto va a pegar en los niveles de agosto. En ese sentido, se torna imprescindible un anuncio en los trabajadores en general”, puntualizó De Santis.
Cabe destacar que, el Secretario Adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, exigió en las últimas horas que el Gobierno nacional implemente una suma fija, un bono y que reabra las paritarias de todos los trabajadores luego de la devaluación del 22% que llevó adelante el Banco Central este lunes.
En ese sentido, el titular de ATE expresó que desde el gremio de estatales consideran “inentendible la decisión del Gobierno nacional de no aplicar con anterioridad la suma fija” que se plantea desde hace unas semanas, ya que “es fundamental avanzar en la rápida recuperación del poder de compra y de los ingresos en el sector público”.
Por su parte, la consultora privada LCG, indicó que, con la devaluación del 22% en el dólar oficial y sus repercusiones en el dólar blue, el rango de inflación entre agosto y octubre “acumularía un 25%”, lo que implicaría que, por primera vez desde 2002, la inflación mensual supere los dos dígitos.
“El problema principal es que los efectos de una devaluación sin un programa consistente atrás es que no corrige el desajuste de los precios relativos y encima te deja un escalón más alto de inflación”, consideraron desde LCG.

En tanto, el contador público y senador bonaerense, Agustín Máspoli (Juntos), expresó a Diputados Bonaerenses que “la devaluación sin un plan economico atrás no tiene ningun sentido”, por lo que consideró que la medida del Gobierno nacional fue tomada con “urgencia” y como “medida transitoria”.
“Necesitan devaluar porque el FMI se lo pide en funcion de permitir un desembolso, que la Argentina le va a usar para devolver los préstamos a Qatar y la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina). No tiene sentido devaluar porque en un mes van a estar el mismo problema”, consideró Máspoli, tras lo cual afirmó que la medida generará “mayor inflación, recesión y por lo tanto probreza”.
Otra de las medidas tomadas por el Banco Central, fue elevar la tasa de interés de plazos fijos para personas humanas, estableciendo el nuevo piso en 118% anual para las imposiciones a 30 días, hasta 30 millones de pesos. En tanto, para el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado, la tasa mínima se estableció en 111%.
En este contexto, con relación al aumento del 97% al 118% en la tasa de interés en los plazos fijos, De Santis indicó que la medida apunta a que la gente “se quede en pesos”. “Es parte de las medidas para frenar la escalada de los tipos de cambios financieros, pero tiene un costo para las familias endeudadas y para el sector Pyme”, precisó.
Asimismo, el economista puntualizó que dicha situación se encuentra agravada por el alto nivel de endeudamiento con acreedores privados y con el FMI, acarreado desde 2016. “En ese proceso se endeudaron la mayoría de los agentes económicos”, subrayó.
“Entonces, un poco te limita la suba de la tasa de interés, porque lográs que haya gente que se quede en pesos pero estas impactando en todos los endeudados, sumado a que hay mucho préstamo fuera de la formalidad”, concluyó De Santis.
En ese marco, la Secretaría de Comercio precisó que el programa Precios Justos seguirá, y que las negociaciones con el sector empresarial giran en “medidas para dar previsibilidad en los precios, que se ajusten a la realidad y evitar abusos”. “Las empresas están siendo convocadas en los próximos días para trabajar en este sentido”, detalló.
Pese a que desde el Ministerio de Economía relativizan que haya un impacto de lleno de la devaluación en los precios, el Gobierno nacional decidó crear una unidad para negociar acuerdos de precios que tendrá a nuevas figuras en la mesa: uno de ellos es Guillermo Michel, el titular de Aduana y muy cercano al titular del palacio de Hacienda, Sergio Massa.
En rigor, la comisión tendrá el objetivo de incorporar otras variables a la hora de negociar los acuerdos de precios, por lo que en los prpóximos días volveán a poner sobre la mesa la rentabilidad empresarial, la estructura de costos y el compromiso de las empresas en el cumplimiento de los acuerdos. ¿Sobre la otorgación de una suma fija? El Ejecutivo sostuvo la posibilidad de implementarla, pero, a la hora de plazos, silencio stampa.







