La polémica por la realización de un acto bajo la consigna “Cristina Libre” en el Colegio Nacional “Rafael Hernández” de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) desembarcó en la Legislatura bonaerense. El titular del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Carlos Curestis, expresó su preocupación por el uso de las instalaciones del establecimiento educativo para actividades político-partidarias, tras la charla en favor de la expresidenta Cristina Kirchner que tuvo lugar en abril pasado.
El planteo opositor surgió tras las críticas del Gobierno nacional por la realización de la charla abierta organizada por el Instituto Patria, espacio que impulsa una campaña en favor de la exmandataria, quien cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad. En ese marco, la gestión de Javier Milei cuestionó que el evento se realizara en un Colegio Nacional, alertó por “adoctrinamiento” escolar y envió una nota al presidente de la UNLP, Fernando Tauber, para que tome medidas ante la convocatoria.
Por su parte, Curestis avanzó con una presentación legislativa en respaldo al reclamo impulsado por exalumnos del colegio, quienes cuestionaron la realización del evento dentro de un ámbito educativo al que asisten menores de edad. Además, el legislador libertario remarcó que la situación abrió “un debate público de significativa relevancia en torno al respeto por la neutralidad de los espacios educativos y la preservación de su identidad institucional”.
En relación con el eje de la polémica, el bloque libertario sostuvo que la realización de un acto como el que encabezaron el intendente de La Plata, Julio Alak, el presidente del Instituto Patria, Oscar Parrilli, y los diputados nacionales Teresa García y Carlos Castagneto, podría vulnerar el derecho de los estudiantes, las familias y la comunidad educativa a desenvolverse en “un ámbito libre de presiones o mensajes de naturaleza política-partidaria”.
En ese sentido, el senador provincial insistió en que las instituciones educativas “pertenecen a toda su comunidad” y no a “ningún partido ni facción alguna”, por lo que exhortó a las autoridades universitarias a garantizar que los establecimientos educativos bajo la órbita de la UNLP mantengan un perfil “plural, neutral e institucional”.

En las últimas semanas, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, también hizo llegar el reclamo del Gobierno nacional y envió una nota al rector de la UNLP para manifestar su preocupación por el evento. A través de la misiva, el funcionario libertario señaló que la realización de la reunión le resultó “llamativa” y advirtió que la consigna del acto podría contradecir la condena judicial que pesa contra Cristina Kirchner.
Por otra parte, el reclamo de Curestis hizo foco en la reacción que el evento generó dentro de la propia comunidad educativa y destacó que un grupo de exalumnos expresó públicamente su rechazo a la utilización del establecimiento con fines partidarios. “Este pronunciamiento, surgido de manera espontánea desde el seno de la comunidad educativa, constituye una señal que las instituciones no pueden ignorar: son los propios egresados quienes advierten que el prestigio y la neutralidad de su colegio podrían verse vulnerados“, defendió el titular de la bancada libertaria.
Finalmente, el proyecto también incorporó referencias jurídicas vinculadas a la discusión y reparó en las advertencias formales que las autoridades libertarias trasladaron a la actual conducción de la UNLP sobre las posibles implicancias legales de realizar un acto de estas características dentro de un colegio secundario dependiente de la casa de estudios.

“Sin perjuicio del debate que dicha advertencia pueda generar en torno a los límites de la autonomía universitaria, lo cierto es que la situación pone de relieve una tensión institucional que merece atención seria y reflexiva”, deslizó Curestis, quien evitó trasladar la discusión hacia la autonomía universitaria o la situación judicial de alguna figura política en particular.




