En las últimas horas, la Policía bonaerense detuvo nuevamente al delincuente adolescente de 16 años acusado de homicidio que había logrado fugarse en Brandsen, cuando los agentes lo trasladaban desde La Plata hacia la ciudad bonaerense de Azul.
Según informó el secretario de Seguridad de Brandsen, José González, el joven fue atrapado durante la noche del lunes, luego de un operativo que incluyó patrullajes intensivos, controles vehiculares y la participación de diversas unidades policiales.
Es preciso mencionar que, el lunes a primera hora, el joven delincuente de 16 años acusado de homicidio se escapó de la Policía bonaerense mientras un grupo reducido de oficiales lo trasladaba desde una unidad penal ubicada en la ciudad de La Plata hacia otra con un nuevo régimen en la localidad de Azul.
Según informaron los oficiales de la provincia de Buenos Aires, el episodio de fuga del joven delincuente ocurrió en una estación de servicio ubicada en la intersección de Ituzaingó y la Ruta 215, en la localidad de Coronel Brandsen, cuando la Policía decidió hacer una “parada técnica”.

En ese momento, el joven que debía ser trasladado hacia una de las unidades penitenciarias ubicadas en el municipio de Azul pidió ir al baño, aprovechó el descuido de uno de los guardias para atacarlo y luego se escapó de la estación de servicio corriendo.
Luego de la fuga del delincuente menor de edad, las fuerzas de Seguridad de la provincia de Buenos Aires desplegaron un amplio operativo en el centro de Brandsen y las zonas cercanas para evitar que el joven salga del área, con controles vehiculares, patrullajes intensivos y la participación de diferentes unidades policiales.
El joven es identificado como Thiago Daniel Aguirre y es considerado por la Justicia como un delincuente peligroso debido al cargo de homicidio que enfrenta. Por tal razón, las fuerzas de Seguridad desplegaron numerosos patrullajes y controles vehiculares en el centro de Brandsen y en áreas circundantes, con el objetivo de localizarlo antes de que pueda abandonar la región.
Con el mismo objetivo de encontrar al adolescente que huyó de la policía, los oficiales reforzaron los rastrillajes en rutas y otros accesos a la ciudad de Brandsen, con la idea de cerrar todas las posibles vías de escape. Se espera que en las próximas horas se sumen nuevos efectivos a la búsqueda para intensificar los esfuerzos.
En tanto, la Policía de la provincia de Buenos Aires solicitó la colaboración de los vecinos para reportar cualquier información relevante sobre el delincuente que se fugó con un llamado al 911, y recomendó extremar las precauciones ante la peligrosidad del fugitivo oriundo de La Matanza.
El conflicto detrás de la fuga del delincuente
Es preciso mencionar que, durante los últimos meses, las distintas fuerzas de seguridad, especialmente aquellas que pertenecen a la Ciudad de Buenos Aires, ha estado en el foco de los interrogantes debido a reiteradas fugas de presos e intentos frustrados en al menos tres alcaidías.
El jueves pasado fue el turno de la Comisaría 8 Bis, ubicada en el barrio porteño de Villa Lugano. Los agentes del lugar detectaron dos agujeros en una de las paredes de una celda durante una inspección de rutina, que evidenció un boquete en proceso, y llevó a las autoridades a colocar bajo estricta vigilancia a los ocho reclusos que ocupaban el pabellón investigado.
La alerta inicial surgió luego de que los celadores percibieran ruidos extraños y movimientos sospechosos mientras realizaban su rutina de vigilancia. Ante esta situación, se activó de inmediato el protocolo de seguridad y se convocó a la División Unidad Táctica de Intervención de Alcaidías (DUTIA) para llevar a cabo la revisión detallada del lugar.
En el procedimiento, los agentes incautaron una punta de hierro de ocho pulgadas, un elemento que habrían utilizado para realizar el hueco en la pared; además de drogas como marihuana y cocaína, en posesión de los internos.
Por protocolo, los oficiales realizaron una verificación exhaustiva de todos los espacios circundantes, que incluyó la inspección de techos, puertas, rejas, incluso las paredes, con el objetivo de descartar otras posibles irregularidades o planes similares.
Por caso, a fines de diciembre, 17 detenidos lograron escapar de la Alcaidía 9 ubicada en Gana al 400, en Liniers. Según trascendió, los internos utilizaron un agujero de 30 centímetros de diámetro en una pared de ladrillo hueco situada en un patio interno para evadirse. El escape fue descubierto en la madrugada del 25, lo que activó un operativo cerrojo de manera inmediata que terminó con la captura de dos de ellos.





