Un nuevo escándalo ingresó al Poder Judicial bonaerense luego de que una vecina del partido de Berisso llamada Mariela Alejandra Irigoyen solicitará la destitución y el juicio político contra el juez platense Carlos José Catoggio. La acusación apunta a un presunto mal desempeño en sus funciones y a la posible comisión de delitos de corrupción en el marco de una causa judicial en la que la denunciante es parte.
De acuerdo al planteo de Irigoyen, en el expediente de posesión de un inmueble caratulado “Pedro Eduardo Alí contra Mariela Irigoyen s/reivindicación”, el magistrado y titular del Juzgado en lo Civil y Comercial N°25, habría dictado sentencia basándose en hechos que considera falsos y en documentación presuntamente fraguada o tergiversada.
Además, la habitante de Berisso sostuvo en su acusación que el juez de La Plata desestimó los cuestionamientos de su defensa y que se habría arrogado facultades que no le correspondían, designado peritos de manera discrecional y avalando pruebas que, según su presentación, estarían adulteradas.
Por caso, uno de los hechos más preocupantes denunciados es la presunta utilización de pruebas falsificadas, entre ellas un boleto de compraventa con distintas versiones pero con idéntico contenido, que habría sido tenido en cuenta para dictar sentencia.
Además, Irigoyen denunció la designación de un martillero público, Eduardo San Martín, que se presentó como perito sin ser sorteado y que admitió haber actuado por orden directa de Catoggio, según una conversación grabada realizada por la denunciante.

También, Irigoyen señaló la designación arbitraria de una perito calígrafa dependiente del poder judicial, Silvia Sánchez Vilar, quien no formaría parte del listado oficial de especialistas sorteables y cuya actuación habría sido clave para ocultar supuestas falsificaciones, incurriendo en el delito de “falso testimonio”.
“Todo este procedimiento termina siendo un precedente gravísimo de lo peligroso que es darle a los órganos jurisdiccionales el poder de avalar cualquier despropósito sin importar el ´ridículo´ que impliquen, ni la vergüenza e indignación que generen, permitiendo que en futuros juicios se agreguen instrumentos falsos”, remarcó Irigoyen en la denuncia.
Asimismo, la denunciante aseguró que se le negó el derecho a ofrecer prueba testimonial, en lo que consideró una violación flagrante al derecho de defensa en juicio, luego de que Catoggio se apoyará en una causa penal archivada por inexistencia de delito para fallar en contra de la damnificada, a pesar de los vicios de origen y contradicciones que esta presentaba.
“Argumentar y esmerarse en dar las mayores explicaciones parece ser hoy un ejercicio inútil frente a un poder que ha decidido ser sordo, ciego y mudo por conveniencia, realmente se creó un monstruo, similar a la novela de Marie Shelley ´Frankeistein´ ¿Se le dio vida y poder para qué? para que falle a su antojo”, amplió Irigoyen lapidaria en el texto.
Frente a esta situación, Irigoyen presentó una denuncia para que la Cámara de Diputados bonaerense, a través de la Secretaría de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios, inicie un jury de enjuiciamiento a Catoggio con la intención de destituirlo por mal desempeño.
En ese sentido, la vecina manifestó su entera disposición para colaborar con la comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia con el objetivo de evaluar la conducta tanto de Catoggio como de los integrantes de la Cámara I Sala II de La Plata, Juan Carlos Hitters y Alejandro Luis Maggi.
Así, Irigoyen solicitó ser citada de inmediato por la Cámara baja para facilitar la comprobación de estas faltas ante el secretario de Enjuiciamiento. “Tenemos que evitar que la política sea funcional a la mala conducta judicial por omisión”, afirmó.
En palabras de la damnificada, el caso que sacude los tribunales de la capital bonaerense se convierte en una radiografía más del estado actual de la Justicia en la provincia de Buenos Aires. “Hoy en día sólo existe una justicia, la justicia al servicio del poder… hemos perdido la guerra y no tengo respuesta a la pregunta: ¿puede revertirse esta realidad?”, cerró Irigoyen.





