En medio de fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó por amplia mayoría un paquete de medidas que incluye un aumento del 7,2% para jubilados y pensionados, la suba del bono extraordinario de $70.000 a $110.000 con actualización por inflación y la restitución de la moratoria previsional por dos años.
El proyecto, que obtuvo 142 votos afirmativos, 67 negativos y 19 abstenciones, fue acompañado por los bloques de Unión por la Patria (UxP), la Coalición Cívica, Encuentro Federal, Democracia para Siempre, el Frente de Izquierda e Independencia. En contra se posicionaron La Libertad Avanza (LLA), el PRO y algunos espacios provinciales. Mientras que la Unión Cívica Radical (UCR), en su conjunto, se abstuvo de la votación.
Uno de los datos políticos más relevantes de la sesión fue el voto afirmativo de los tres diputados tucumanos de Independencia, que responden al gobernador Osvaldo Jaldo, habitual aliado del oficialismo. A pesar de no haber dado quórum al inicio, los legisladores decidieron acompañar el proyecto. La misma actitud tomaron las diputadas salteñas Pamela Caletti y Yolanda Vega, del bloque Innovación Federal, lo que evidenció una posible tensión con el gobernador Gustavo Sáenz.
El PRO, por su parte, volvió a exponer sus divisiones internas. Nueve de sus miembros se abstuvieron, uno –Héctor Baldassi, del sector larretista– votó a favor y otros 22 se pronunciaron en contra. A su vez, cuatro diputados radicales también se desmarcaron de su bloque: Julio Cobos, Roberto Sánchez, Natalia Sarapura y Fabio Quetglas facilitaron el quorum y acompañaron la medida.
Durante el debate, el oficialismo presentó estimaciones sobre el presunto impacto fiscal del paquete aprobado. Según cálculos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, elevar el bono previsional a $110.000 implicaría un gasto equivalente al 0,26% del Producto Bruto Interno (PBI). El aumento del 7,2% en las jubilaciones representaría un 0,2% del PBI en 2025 y un 0,42% en 2026, sumando un costo total cercano al 0,7% del Producto.

Desde la oposición cuestionaron estos números y plantearon alternativas para compensar el gasto. Entre ellas, propusieron eliminar beneficios tributarios que favorecen a sectores concentrados, como las exenciones de IVA para directores de empresas o del impuesto a las ganancias para sociedades de garantía recíproca.
Además, los legisladores disidentes sugirieron redirigir recursos del ahorro generado por la reducción de recargos del Fondo Monetario Internacional (FMI), nacionalizar fondos hoy en manos de organismos como ACARA y revisar partidas asignadas por decreto a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Por otro lado, la moratoria previsional, que venció el pasado 31 de marzo, también fue prorrogada en el paquete aprobado. La iniciativa logró 111 votos afirmativos, 100 negativos y 15 abstenciones. “Sin la moratoria, siete de cada diez personas no van a poder jubilarse. Es injusto que no pueda acceder a una prestación una persona que trabajó en negro en contra de su voluntad”, expresó en el recinto el diputado de UxP, Itai Hagman.
Por último, el paquete aprobado contempla además una modificación que establece la automatización y actualización por inflación de los giros del Tesoro a las cajas previsionales no transferidas de las provincias, lo que responde a una demanda constante de los gobernadores que aún mantienen sistemas previsionales propios.
El Gobierno confirmó que vetará el aumento para jubilados aprobado en Diputados
Desde el Gobierno nacional advirtieron que el presidente Javier Milei vetará cualquier norma que contravenga los lineamientos económicos de su gestión. “Esperemos que los senadores no apoyen esta demagogia populista, pero de cualquier forma nuestro compromiso es vetar cualquier cosa que atente contra el déficit cero”, publicó el mandatario libertario en sus redes sociales.

En ese contexto, la postura oficialista se mantuvo firme respecto al impacto fiscal de la medida. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, respaldó la decisión presidencial y aseguró que el Gobierno vetará toda ley que afecte el equilibrio fiscal.
Durante un encuentro con empresarios de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), el funcionario nacional aseguró que el Gobierno va a vetar las leyes que afecten el superávit fiscal, como la reforma jubilatoria.
En su discurso en el Centro Naval de la Ciudad de Buenos Aires, el ministro coordinador enfatizó que “no hay nada si no mantenemos el equilibrio fiscal” y destacó las medidas ya adoptadas, como recortes de programas, despidos en la administración pública y la eliminación de fondos fiduciarios.
En la misma línea, Francos reveló que el oficialismo enfrenta cada semana “una pelea importantísima en el Congreso para tratar de que no tengan los votos”. Además, calificó como “ridículo” que el Ejecutivo deba maniobrar para impedir que la oposición consiga el quórum y apruebe leyes que, a su juicio, “rompen el equilibrio fiscal”.

Así, el Presidente ratificó su rechazo a las iniciativas en favor de los jubilados, que ahora deberán ser tratadas en el Senado, donde el peronismo necesita sumar solo tres votos para lograr la mayoría simple.
Si los senadores ratifican las medidas, Milei deberá decidir si efectiviza el veto y enfrenta una nueva pulseada con el Congreso en pleno cierre de listas. “Van a cobrar los jubilados o van a cobrar los gobernadores”, ironizó un diputado dialoguista, en referencia a las presiones cruzadas que atraviesan al Gobierno.





