A pesar de la pérdida de visibilidad mediática, los docentes universitarios de las casas de estudio nacionales mantienen el conflicto abierto con el Gobierno de Javier Milei, y exigen que se reanuden de inmediato las negociaciones paritarias para recomponer sus salarios, que quedaron muy por debajo del nivel de inflación y de la canasta básica.
Es que, los educadores de las distintas casas de estudio sostienen que, hasta el momento, no obtuvieron respuestas por parte de ningún funcionario del Ministerio de Capital Humano, por lo que las medidas de fuerza podrían comenzar a escalar hasta llegar a un paro de 48 horas.
En este contexto, la CONADU Histórica, el gremio que nuclea a investigadores y docentes universitarios, realizó esta semana una acción de protesta denominada “salariazo”, en la que difundió recibos de sueldo de distintos cargos en las universidades nacionales, con el objetivo de mostrar la crítica situación salarial del sector.
La campaña buscó visibilizar que muchos trabajadores cobran por debajo de la línea de pobreza, y exigir una respuesta inmediata y concreta del Gobierno nacional. Entre los ejemplos publicados, se destacó el caso de un jefe de trabajos prácticos con 7 años de antigüedad y dedicación simple, que en la Universidad Nacional de La Pampa percibe un salario mensual de $254.097.
Por caso, una situación similar se repite en la Universidad Nacional del Sur, donde un docente con las mismas características gana apenas $255.328. No obstante, los montos contrastan fuertemente con los datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que informó que en abril un adulto necesitó $359.244 para no ser considerado pobre.


De esta manera, la brecha entre el ingreso de los docentes universitarios y la línea de pobreza deja en evidencia el deterioro del poder adquisitivo que sufrió el sector en los últimos años, y que mantiene en alerta a miles de familias, no sólo por la situación económica de los educadores, sino también por la calidad educativa de las casas de estudio, que comenzó a bajar con la fuga de profesionales que se retiran en busca de mejores salarios.
Frente a este panorama, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) Histórica anunció una nueva medida de fuerza: un paro nacional de 48 horas que se realizará el 19 y 20 de mayo en todas las universidades del país, con la suspensión total de actividades académicas y administrativas como forma de presión para que el Gobierno reabra las paritarias.
En tanto, desde el gremio advirtieron que la falta de convocatoria por parte de la administración de Milei no solo refleja una política de ajuste, sino también un intento de desmantelar el sistema universitario público, y alertaron que, si no hay avances concretos, el conflicto podría profundizarse en las próximas semanas.
Docentes universitarios fogonean un nuevo paro de 48 horas
Es preciso mencionar que, el último paro de los docentes universitarios fue el pasado miércoles 23 de abril, en coincidencia con el aniversario de la multitudinaria Marcha Federal Universitaria.

En efecto, el día 22 de ese mismo mes, los docentes universitarios realizaron clases públicas en todas las casas de estudio del país, mientras que al día siguiente concretaron el paro sin asistencia a sus respectivos puestos de trabajo.
“La medida de fuerza se enmarca dentro de un plan de acción gremial que reclama la inmediata apertura de paritarias, suspendidas por el gobierno nacional desde el 7 de octubre de 2024”, argumentaron los gremios que nuclean a los docentes universitarios.
Desde los sindicatos subrayaron que, durante marzo, los docentes universitarios no percibieron ningún incremento en su salario, mientras que la inflación acumulada desde la asunción del presidente Javier Milei asciende al 197%.
En contraste a la tendencia alcista de la inflación, los aumentos salariales para el sector docente apenas alcanzaron entre el 68% y el 86%, según el cargo, explicaron desde la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional Del Sur (ADUNS).
No obstante, la consigna del paro también apuntó al reclamo urgente por presupuesto para las casas de estudio, que atraviesan una situación crítica por la falta de recursos para su funcionamiento. “Sin salarios dignos, no hay universidad pública“, concluyeron.





