El Banco Central advirtió que la baja de inflación enfrentará “riesgos” hasta abril

Desde el Banco Central reconocieron que la inflación enfrentará desafíos y presiones transitorias en los primeros meses de 2026.

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Pese a la desaceleración de la inflación en el acumulado de 2025, que marcó el mejor registro desde 2017, desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) estimaron que el proceso de desinflación impulsado por el Gobierno nacional enfrentaría varios “desafíos” durante el primer semestre del año.

En su reciente Informe de Política Monetaria, la entidad presidida por Santiago Bausili  indicó que el proceso de baja de inflación (el desafío del Gobierno nacional es perforar el 1% mensual) podría atravesar desafíos vinculados a factores estacionales, correcciones de precios regulados y a la actualización de la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC.

Si bien la inflación anual marcó 31,5% (redujo más de ochenta puntos porcentuales con relación a 2024), un dato de alarma fue el incremento mensual desde julio. Del 1,9% a mitad de año trepó progresivamente hasta el último relevamiento de diciembre, el cual marcó 2,8%.

Uno de los riesgos identificados por el Banco Central está vinculado a la estacionalidad del rubro carnes y derivados que “en el período noviembre-marzo puede afectar la categoría Núcleo del IPC”. Este componente, es seguido de cerca por la autoridad monetaria como indicador de la dinámica inflacionaria subyacente.

Además, la entidad bancaria advirtió que marzo suele ser un mes con incrementos significativos en otros rubros claves. En esa línea, señaló que “en marzo suelen incidir significativamente los aumentos en el agrupado Educación (Regulados) y en Prendas de vestir (Estacionales)”. En el caso de la indumentaria, el organismo explicó que estos movimientos están “asociados al cambio de temporada para la ropa”.

Según el Banco Central, la inflación oscilará entre 1,5% y 1,7% en junio de 2026.
Según el Banco Central, la inflación oscilará entre 1,5% y 1,7% en junio de 2026.

“Un segundo riesgo transitorio lo constituye la corrección prevista en las tarifas residenciales de electricidad y gas por la readecuación del esquema de subsidios, con impacto en la categoría Regulados”, remarcaron desde el Banco Central, lo cual podría generar presiones adicionales sobre la inflación en el corto plazo.

No obstante, el informe de política monetaria puntualiza que, superadas las presiones transitorias e internalizados los cambios metodológicos de la actualización del IPC del INDEC, “se prevé que la inflación profundice su tendencia a la baja“.

En rigor, la meta trazada por el Gobierno nacional es que la inflación perfore el piso del 1% a partir del segundo semestre de 2026. “Para mitad del año que viene o agosto, la inflación va a pasar a ser de cero coma algo, seguro va a empezar con cero”, expresó el presidente Javier Milei en una reciente entrevista.

En tanto, desde el Banco Provincia pronosticó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) continuará por encima del 2% durante el primer semestre del año, motivado por el aumento del impuesto a los combustibles y la actualización del cuadro tarifario en servicios.

“El aumento del impuesto a los combustibles y las actualizaciones del cuadro tarifario impondrán más presión que antes, en tanto que la búsqueda por recuperar parte del poder adquisitivo perdido en la segunda parte de 2025 podría sumar algo de tensión por el lado de los salarios, y en consecuencia los servicios privados”, remarcó el relevamiento del Banco Provincia.

El INDEC estrena en febrero el nuevo método de medición de la inflación

El INDEC pondrá en marcha en el segundo mes del año una nueva metodología para medir la inflación en la Argentina, mediante una actualización integral del IPC que modificará la canasta de bienes y servicios y redefinirá las ponderaciones de cada rubro, con el objetivo de reflejar de manera más fiel los hábitos de consumo actuales de los hogares.

Es preciso mencionar que, este cambio en la medición de la inflación comenzará a impactar en los datos oficiales que se difundirán a mediados de febrero, ya que la decisión marca el cierre de un ciclo metodológico que llevaba más de siete años sin alteraciones sustantivas, al considerar que la última actualización del IPC había quedado desfasada frente a las transformaciones profundas en la estructura del gasto familiar.

En tanto, el nuevo esquema fue diseñado por el INDEC durante 2025 bajo la conducción de Marcos Lavagna y, si bien su desarrollo técnico se inició a comienzos de ese año, su aplicación efectiva quedó supeditada a la evaluación y validación del Ministerio de Economía, que realizó pruebas internas durante varios meses para analizar su consistencia y el impacto potencial sobre las mediciones mensuales.

En tanto, el núcleo de la modificación está puesto en la actualización de la canasta de bienes y servicios, ya que el nuevo IPC ajustará el peso de cada rubro en función de patrones de consumo más recientes, lo que implica que algunos sectores ganarán relevancia dentro del índice del INDEC, mientras que otros perderán incidencia en el cálculo final.

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