Con la mira en la participación ciudadana en las elecciones 2023, la Cámara Nacional Electoral (CNE) solicitó al Gobierno que se cambie de fecha el feriado previsto para el 20 de noviembre, el día posterior al día de balotaje entre el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, y el de La Libertad Avanza, Javier Milei.
De esta manera, a pesar de la declaración de la portavoz de la Casa Rosada, Gabriela Cerruti, de que el Gobierno no considera cambiar la fecha, la CNE presentó una nota formal dirigida al secretario General de la presidencia, Julio Vitobelli, para que se desaliente el turismo y la población asista masivamente a votar en las elecciones 2023.
“Motiva esta solicitud la necesidad de favorecer y garantizar la concurrencia de la ciudadanía a ejercer el sufragio en dichos comicios, que se vería indudablemente afectada si se mantuviera el fin de semana extendido con el referido feriado” escribió el presidente de la CNE, Alberto Dalla Vía.
En detalle, el feriado en cuestión es el correspondiente al 20 de noviembre de la conmemoración del Día de la Soberanía, que tendrá lugar al otro día del balotaje, por lo que en la CNE anticipan que mucha gente podría llegar a preferir salir a descansar.
Por su parte, el vicejefe del Gabinete de Ministros, Juan Manuel Olmos, dijo que el feriado del balotaje no se cambia porque ya está legislado. “Hay argentinos que programaron sus descansos, reprogramarlo ahora me parece que traería más problemas que beneficios”, afirmó.
En ese marco, según lo registrado por la Dirección Nacional Electora (DNE), el domingo 22 de octubre, 25.017.245 personas de 32.208.034 (77,6%) ejercieron su derecho al voto, por lo que, se registró la segunda concurrencia más baja desde la creación de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Vale destacar que, desde entonces, la participación ciudadana marcó una tendencia a la baja que se visualiza en la comparación entre las elecciones generales de 2015, en las que votó el 81,07% del padrón, a la vez que en las de 2019, votó el 80,47%.
Por otra parte, si se amplía el rango de análisis, la participación ciudadana marcó su pico en las elecciones de 1983 y 1989 con más del 85% , mientras que en los 90 bajó hasta el 82%, y tras la crisis de 2001, bajó al 75,47%.





