sábado, noviembre 27, 2021

En caída libre: la Dirección Provincial de Aeronáutica entre el vaciamiento y la pandemia

Durante los cuatros años de Cambiemos, la dependencia estatal sufrió el desmantelamiento, que se agravó con el coronavirus.

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Desde la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) advirtieron en varias oportunidades la crisis que atravesaba el sector en la provincia de Buenos Aires, víctima de distintas maniobras del gobierno anterior que apuntaban a desmantelar la flota oficial.

Durante la gestión de María Eugenia Vidal se produjo un brutal desfinanciamiento de la Dirección Provincial de Aeronavegación Oficial (DPAO), no solamente en cuanto a las máquinas disponibles para realizar los vuelos, sino por la enorme reducción de personal.

Esta situación se profundizó debido al contexto actual, entre la pandemia y la crisis económica. Los repuestos para las aeronaves están cotizados en dólares y, por la propagación del coronavirus a nivel mundial, la importación de los elementos para reparar los aviones y helicópteros, bajó considerablemente.

En diálogo con Diputados Bonaerenses, Juan Pablo Mazzieri, secretario de Prensa de la APLA, expresó que esa dependencia estatal “está en una situación muy grave, durante cuatro años se la abandonó y ahora se necesita una inversión muy grande”.

 

 

Con este contexto de pandemia, la posibilidad de poner en funcionamiento las aeronaves se hace cuesta arriba, teniendo en cuenta que muchas de ellas son alemanas y otras estadounidenses. La imposibilidad de levantar la Dirección de Aeronáutica repercute incluso en las actividades para enfrentar al Covid-19.

La decisión del gobierno de Vidal terminó perjudicando gravemente a la provincia en la situación actual de la pandemia, teniendo en cuenta que las máquinas podrían ser utilizadas para trasladar insumos médicos. "La función en este contexto se ha hecho muy visible", reafirmó el piloto.

“Hoy en la flota provincial tenes nada más que dos helicópteros, uno que es del 1980 y es bastante obsoleto, pero por lo menos cumple cierta función y el otro que es el que generalmente traslada funcionarios. Los vuelos sanitarios se están haciendo con un helicóptero de corto alcance”, relevó el integrante de APLA.

En ese sentido, Mazzieri aclaró que en la gestión de Cambiemos “achicaron la Dirección de Aeronáutica. Ahora se hacen vuelos limitados por las máquinas que tenemos, sino se harían muchos más. Estamos viendo que la intención del gobierno es poner la flota en servicio”.

 

 

“Si en cuatro no le pusiste un centavo a una flota, reflotar todo eso es un montón de plata”, remarcó Mazzieri quien, además, manifestó que “las máquinas en su mayoría están paradas como las dejó el gobierno de Vidal” y aclaró que uno de los aviones sanitarios se puso en servicio al poco tiempo de asumir Axel Kicillof.

Actualmente se están realizando vuelos con una sola aeronave, y según relató el piloto “hoy quedó parado de nuevo por componentes que faltan, pero que están viniendo”. “Tenemos otro que es mucho más costoso ponerlo en servicio, pero justo cayó la pandemia del coronavirus y complicó la situación”, añadió.

Según advirtieron desde APLA, durante la gestión de Cambiemos se paralizó uno de los aviones sanitarios del Incucai “con la excusa de que era caro mantenerlo y no había plata. Uno de los últimos vuelos estuvo registrado a mediados de 2017 y desde entonces se dejó de utilizar”.

Pero detrás de ese argumento, habría otro mucho más complejo. Aparentemente, el objetivo final era desmantelar y vaciar la Dirección de Aeronáutica. “La intención era dejar en el piso toda la flota provincial para poder alquilar nave a empresas privadas”, sostuvo Mazzieri.

 

 

Al momento de asumir Axel Kicillof, se comenzó a poner en funcionamiento las aeronaves disponibles. Sin embargo, al poco tiempo cayeron en desuso nuevamente por la imposibilidad de cambiar los repuestos. “Lo denunciamos durante mucho tiempo, y ahora sabemos demorará poner todo en condiciones”, sostuvo Mazzieri.

Antes de la gestión de Vidal, cuando la flota estaba a disposición de la salud pública el promedio oscilaba los 8 vuelos sanitarios semanales y alrededor de los 50 por mes, sumados a los 10 viajes que se realizaban para el traslado de órganos entre distintos distritos provinciales.

Además, las máquinas estaban preparadas para la asistencia en algunas catástrofes como inundaciones y en muchas ocasiones si utilizaban para asistir a otras provincias. Sin embargo, todo eso cambió, de las 11 aeronaves en servicio pasaron a solo dos y los pilotos pasaron de ser casi 30 a los de 17 de la actualidad.

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