En medio de las tensiones por la negociación salarial, que incluyeron medidas de fuerza de los sindicatos para el próximo lunes, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, convocó para el próximo 4 de marzo a los gremios que nuclea a los estatales bonaerenses, a fin de ofrecer un nuevo aumento salarial.
Según confirmaron desde la sección provincial de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y de UPCN BA, el encuentro para destrabar las negociaciones se efectuará en el Ministerio de Trabajo a partir de las 13 horas. Pese a la convocatoria, desde ATE raficaron el paro del próximo lunes, que incluye reclamos tanto al Ejecutivo nacional como a la administración de Axel Kicillof.
En detalle, el gremio de estatales bonaerenses conducido por Claudio Arévalo argumentaron que la medida de fuerza responde al deterioro de los salarios frente a la inflación y al impacto de los aumentos tarifarios impulsador por el Ejecutivo nacional, al que responsabilizan por la depreciación de los ingresos del sector.
“No estamos exentos de la situación del país, valoramos la vocación al diálogo en un contexto de ajuste y asfixia hacia el pueblo de la provincia por parte del presidente Javier Milei al quitarle $22 billones de fondos que debe girarle a la provincia”, aclaró el secretario general de ATE bonaerense.

Vale mencionar que, el conflicto salarial se desarrolla en un contexto complejo para la administración bonaerense, que enfrenta uno de los inicios de año más tensos en su relación con los gremios estatales, tras seis años de gestión. En rigor, la medida significará que por primera vez en seis años, el ciclo lectivo no comience en término.
Además del reclamo salarial, los estatales bonaerenses exigen recategorizaciones, pases a planta permanente para trabajadores temporarios y becarios, la convocatoria a mesas técnicas sectoriales y la revisión de normativas vigentes en áreas como educación, niñez y derechos humanos, en un escenario de creciente conflictividad laboral en el ámbito público bonaerense.
Vale recordar que, el último aumento salarial que se efectuó fue durante la negociación por subas correspondientes a los meses de diciembre y enero, donde el gobierno bonaerense anunció una suba del 4.5%. La misma fue aceptada por todos los gremios, con excepción de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), que la rechazaron y lanzaron duras críticas hacia la administración de Kicillof.
En tanto, las negociaciones de febrero no llegaron a buen puerto puesto que los gremios de judiciales, docentes y estatales bonaerenses rechazaron la reciente oferta del 3% al considerarla “insuficiente”. Desde el sector, indicaron que la suba equivalía en realidad al 1,5% real, si se tiene en cuenta el retroactivo que se cae, una cifra muy por debajo de los últimos registros de inflación.
Estatales bonaerenses le piden a Kicillof un plan para aliviar el endeudamiento de los trabajadores
Los estatales bonaerenses volvieron advertir por el creciente endeudamiento que atraviesan los empleados del sector público de la provincia de Buenos Aires, y le reclamaron a Kicillof que ponga en marcha de un programa específico que permita ordenar las deudas, preservar el salario real y mitigar el impacto del ajuste económico nacional sobre los ingresos familiares.
El planteo fue impulsado por la Asociación Gremial Empleados de Administración, Maestranza y Servicios de los Casinos Provinciales (AMS), que presentó una nota dirigida al ministro de Economía, Pablo López, en la que expuso la situación crítica que enfrentan miles de trabajadores y trabajadoras estatales.
En el documento, el gremio que conduce Roberto “Chucho” Páez manifestó su “extrema preocupación” por el deterioro socioeconómico derivado de la pérdida sostenida del poder adquisitivo, y advirtió que el endeudamiento se convirtió en una herramienta de subsistencia para los estatales bonaerenses.
En tanto, desde el sindicato señalaron que el problema del sobreendeudamiento no es reciente, sino que fue planteado de manera reiterada en las instancias de negociación paritaria, y explicaron que, la combinación de inflación persistente y salarios que no logran recomponerse al mismo ritmo empuja a los estatales bonaerenses a escenarios de fragilidad financiera.

En ese marco, la AMS remarcó que los ingresos de los casineros se encuentran “severamente depreciados”, lo que obliga a un número creciente de familias a financiar gastos básicos mediante tarjetas de crédito o préstamos personales. Por caso, la situación se vuelve aún más compleja cuando el acceso al crédito bancario tradicional se restringe, y empuja a muchos trabajadores hacia circuitos informales.
Además, el gremio advirtió que el endeudamiento destinado a cubrir la canasta básica ya representa una porción significativa de los ingresos mensuales de los estatales bonaerenses, e indicaron que en numerosos casos las obligaciones financieras superan el 50% del salario. Para la AMS este fenómeno impacta de lleno en la salud mental, el bienestar general y la calidad de vida.
Frente a este escenario, la organización sindical solicitó que Kicillof evalúe con urgencia la creación de un Programa Provincial de Alivio y Reestructuración de Deuda para Estatales Bonaerenses, con una propuesta que apunte a ordenar pasivos, reemplazar deudas de corto plazo y alto costo por esquemas más sostenibles, así como brindar previsibilidad financiera a las miles de familias de la Provincia.






fake new: no fue una oferta del 4,5% fue ESO EN CUOTAS
miseria total