En las últimas horas, la Justicia autorizó el alquiler de la compañía láctea, La Suipachense, en manos de una firma privada, por lo que crece la expectativa por la vuelta de la producción tras más de nueve meses de parálisis.
El anuncio lo dio el propio intendente de Suipacha, el peronista Juan Luis Mancini, quien, junto a representantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA), se acercó al acampe que mantenían los ex empleados en las inmediaciones de la fábrica .
En ese marco, el jefe comunal encabezó una conferencia de prensa para detallar los alcances del acuerdo que permitirá encender nuevamente las máquinas de la emblemática usina lechera y resguardar más de 140 puestos de trabajo.
“Quiero reconocer a quienes llevaron adelante la lucha, la mantuvieron y demostraron lo importante que es La Suipachense para nosotros como comunidad. Este es un trabajo que hicimos pasito a pasito trabajando en conjunto con los trabajadores”, celebró Mancini.

Según detalló el jefe comunal, la resolución incluye el alquiler de la planta, maquinarias y marca comerciales de La Suipachense, por lo que la entidad comenzará a funcionar de manera gradual en los próximos meses.
En esta primera etapa, se prevé la ocupación de una plantilla de entre 25 y 30 empleados, lo que representa un primer paso crucial para la recuperación del empleo local.
Vale recordar que, a fines del año pasado, Lácteos Conosur S.A, conocida comercialmente como La Suipachense, se declaró en quiebra definitiva tras unos magros resultados económicos producto del bajo consumo, lo que dejó a más de 140 familias en una situación dramática.
La empresa contaba con más de 70 años de antigüedad y llegó a procesar hasta 250.000 litros de leche diarios. Su cierre definitivo acarreó un inmenso perjuicio para la comunidad de Suipacha, donde la fábrica era un emblema y parte de su identidad.
Por tal motivo, el alquiler de La Suipachense en manos de una firma privada pone fin a un largo período de incertidumbre para las familias vinculadas a la cooperativa y la industria láctea de la región, devolviendo la actividad a un polo productivo clave para la economía de Suipacha y las zonas aledañas.





