Con una hoja de ruta ya trazada y el respaldo de las principales autoridades internacionales, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, desembarcó este miércoles en Washington, Estados Unidos, para participar de las tradicionales reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
A diferencia de anteriores visitas, esta vez el funcionario llega sin la presión de renegociar condiciones ni destrabar desembolsos, y con el aval político de la Casa Blanca y los primeros resultados positivos de la política económica local.
La estadía del titular del Palacio de Hacienda, que se extenderá durante tres jornadas, será una vidriera para mostrar el cambio de clima financiero en la Argentina tras el acuerdo por USD 20.000 millones con el FMI, que habilitó el levantamiento parcial del cepo cambiario sin sobresaltos. Caputo también llega con datos alentadores en materia de superávit fiscal y reservas, un sendero que ya fue destacado por la propia titular del FMI, Kristalina Georgieva, como parte de un “cambio estructural prometedor”.
La misión argentina arriba a la capital estadounidense apenas un día después de que el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, reiterara su respaldo al Gobierno de Javier Milei, al señalar que, ante un eventual shock externo, la administración de Donald Trump está dispuesta a activar una línea de crédito a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF).

En rigor, Caputo viaja acompañado por el titular del Banco Central, Santiago Bausili, el secretario de Política Económica, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, que ya inició su agenda en los paneles del G-24. También forma parte de la delegación el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien participará de seminarios organizados por el FMI y el BID.
En las próximas horas, Caputo se reunirá con Georgieva, con la subdirectora del FMI, Gita Gopinath, y con autoridades del Banco Mundial, como Ajay Banga. El objetivo, según indicaron desde el Ministerio de Economía, es reafirmar el compromiso del Gobierno argentino con el equilibrio fiscal, la desinflación y la apertura del mercado de capitales, además de presentar los primeros resultados del nuevo esquema económico tras la eliminación del cepo.
El Ministro también expondrá ante inversores en un evento organizado por JP Morgan. Allí detallará los pilares de su plan de estabilización y buscará consolidar el relanzamiento del país ante los mercados financieros, con un mensaje centrado en la “recuperación de la credibilidad”, como anticipó Quirno en sus intervenciones públicas.
Expectativas en el FMI y próximos desembolsos
La reunión con Georgieva se dará en un contexto muy distinto al que enfrentaron ambos funcionarios en octubre pasado, cuando Argentina todavía buscaba reformular su programa. Ahora, con el primer desembolso por USD 12.000 millones ya ejecutado, la atención está puesta en el cumplimiento de las metas fiscales y de reservas de mayo, paso previo para recibir otros USD 2.000 millones en junio.
“El Gobierno argentino está actuando con mucha disciplina y firmeza. Pasó del déficit al superávit y esa transformación genera confianza”, remarcó Georgieva, quien volvió a destacar el rumbo del Ejecutivo libertario. No obstante, desde el organismo advirtieron que persisten riesgos asociados a la suba de precios global y a un endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.
En tanto que, el FMI mantuvo su previsión de crecimiento para Argentina en 5,5% para 2025, una de las más altas de la región, y con una inflación promedio proyectada del 35,9% para este año, bastante por debajo del registro acumulado de 2023. La proyección regional, en cambio, fue recortada al 2%.





