En varios de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires, circula la bronca de algunos intendentes que ya perdieron la paciencia. Es que, mientras intentan cerrar números para pagar aguinaldos en un contexto financiero cada vez más ajustado, los jefes comunales comenzaron a acumular una serie de conflictos que atraviesan la gestión, la política y la Justicia.
La causa federal por las fotomultas, las presiones que denuncian desde el Ministerio de Transporte, la falta de definiciones sobre las reelecciones indefinidas y una interna cada vez más feroz entre el axelismo, La Cámpora y el massismo conforman un cóctel que en las últimas semanas elevó el nivel de tensión dentro del oficialismo provincial.
La preocupación ya no se limita a conversaciones aisladas. En distintos despachos municipales admiten que el malestar es creciente y que cada vez cuesta más contener a intendentes que sienten que la Provincia les exige disciplina política mientras les suma problemas sobre la mesa.
Fotomultas: los oficios de Marijuan y de las fiscalías federales de San Martín
La investigación federal impulsada por el fiscal Guillermo Marijuan y la freezada causa del juez federal Juan Manuel Culotta terminó de alterar un escenario que no parece estar camino a bajar el telón, ni mucho menos, con el impulso de advertencias que le habría dado la Cámara Federal de San Martín.
La llegada de oficios a más de una veintena de municipios generó preocupación inmediata entre intendentes y funcionarios locales, tanto del peronismo, la UCR, y el PRO. Los pedidos judiciales responden a una investigación sobre lavado de dinero que incluye a fundaciones universitarias, funcionarios actuales de transporte y conectan con empresas altamente cuestionadas en el sistema de radarización como son las del mediático empresario Leandro Camani y CECAITRA.

La situación, además, comenzó a generar repercusiones en varios Concejos Deliberantes en donde concejales opositores ya presentaron pedidos de informes y reclamos, logrando en San Isidro, Mar del Plata y Quilmes, que se frene la constatación de infracciones.
Lo que más inquieta a los alcaldes no es únicamente la investigación, sino la incertidumbre respecto de su alcance.
Nadie sabe quiénes terminarán siendo convocados a declaración indagatoria, qué documentación adicional será requerida ni hasta dónde llegará la reconstrucción de los circuitos financieros de los formularios de distribución de fondos firmados por los intendentes que están bajo análisis.
Por eso en varios municipios comenzaron a trabajar con estudios jurídicos externos mientras siguen de cerca cada movimiento de la causa. “Nos están metiendo en un problema que no controlamos“, repiten en privado.
Fotomultas: enojo con el Ministerio
Sin embargo, la mayor bronca hoy no apunta a la Justicia, sino al Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires. En distintos municipios reconocen que existe un creciente malestar por la forma en que la cartera provincial viene manejando el conflicto alrededor de las fotomultas.
La situación se agravó después de las novedades registradas en las causas judiciales que tramitan en La Plata y los cambios que comenzaron a producirse dentro del esquema de empresas vinculadas al sistema.
La salida de CECAITRA de algunos procesos, luego de allanamientos con drones y despliegue hollywoodense, y su posterior regreso triunfal con nueva sociedad, fue apenas una parte del problema.

Según reconstruyeron fuentes municipales, durante los últimos meses funcionarios provinciales comenzaron a mantener reuniones con distintos intendentes para discutir modificaciones en los prestadores del servicio.
Varios jefes comunales interpretaron esos movimientos como una presión para abandonar determinados esquemas y avanzar hacia otros prestadores vinculados a actores con fuertes vínculos a la cartera de Transporte, que también aparecen mencionados dentro del universo de las fotomultas, lo que consideraron, por lo menos, desrprolijo.
Un intendente de la segunda sección electoral expresó “nos llaman al Ministerio, nos dan un alcoholímetro y nos piden firmemos con una Fundación que ni siquiera conocemos y supuestamente estaba antes bajo control de una subsecretaria actual del Ministerio como garantía”. “Ah y nos suben la foto al Instagram”, se queja.
Otro alcalde, de la séptima sección, alegó indignado: “Primero nos meten en una causa por el denunciante serial amigo de ellos y después nos quieren decir con quién tenemos que trabajar“.
La interna que desgasta
Como si el escenario no fuera suficientemente complejo, los intendentes observan además una escalada permanente de la interna oficialista.
Las recientes declaraciones de Malena Galmarini cuestionando el funcionamiento del Senado bonaerense fueron interpretadas como una nueva señal de la tensión entre el massismo y el esquema político que rodea a Axel Kicillof.
La crítica impactó directamente sobre la figura de Verónica Magario, una de las principales terminales políticas de los intendentes dentro de la estructura provincial.
El tema que nadie quiere tocar: las reelecciones
Pero existe un factor adicional que empieza a generar todavía más enojo. Las reelecciones indefinidas.
En el universo de los intendentes crece la percepción de que nadie quiere hacerse cargo del tema. Los proyectos existen. Los reclamos también. Los números legislativos incluso aparecen relativamente accesibles para algunos sectores. Sin embargo, los jefes comunales observan que el asunto permanece congelado, entre otros, por dirigentes del mismo sector que les vienen trayendo dolores de cabeza y que ya hicieron pública su posición respecto al tema.
Según esa lectura, ningún sector del oficialismo quiere asumir el costo político de impulsar una reforma que inevitablemente será utilizada por la oposición como bandera de campaña.
En el medio, algunos de los nombres que quieren empezar a instalarse en la puja para ser candidatos a ejercer el ejecutivo en ciertos municipios, generan recelo por la clara referencia a los problemas ocasionados. En ese sentido, destaca el nombre del ministro de Transporte Martín Marinucci que salpicado por la causa de las fotomultas, sigue sin poder controlar a gestores y jueces, pero busca posicionarse para una candidatura en Morón, o la senadora provincial y funcionaria de transporte Valeria Arata, que intentará meterse nuevamente en la góndola de Junín, o el subsecretario actual Damian Contreras, ex Trenes Argeninos, que está armando en Moreno.

Los intendentes más cercanos a Magario se quejan de que han tenido problemas con la Justicia mientras que sus eventuales competidores massisas parecieran gozar de protección en la causa de fotomultas seguida en La Plata por el Fiscal Álvaro Garganta, por donde no han sido investigados en los periodos que trabajaron en la áreas de seguridad vial y de gestión bajo el Ministerio a cargo del investigado ex ministro Jorge DOnofrio.
La acumulación de conflictos empieza a generar un clima de agotamiento. Una especie de tormenta perfecta que ningún alcalde quiere enfrentar, pero que terminará explotando tarde o temprano.
Así, el gobernador Axel Kicillof tiene una mesa llena de reclamos que la interna no le permite resolver.





