Dirigentes peronistas de la Quinta sección electoral salieron a motorizar un “frazadazo” frente al Congreso nacional para rechazar la modificación del régimen de zona fría impulsado por el gobierno de Javier Milei, una iniciativa que podría dejar a 77 municipios bonaerenses sin el beneficio de descuentos en las tarifas de gas.
La convocatoria fue encabezada por el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, junto a la diputada nacional Jimena López y el exdiputado provincial y actual concejal marplatense Gustavo Pulti, quienes reunieron a ediles y referentes de 20 distritos de la sección para coordinar acciones políticas y territoriales contra el proyecto del oficialismo que recorta la zona fría.
La principal definición del encuentro fue realizar una protesta en las puertas del Senado de la Nación el día en que se trate la iniciativa, acompañada por la presentación de un documento destinado a los legisladores nacionales para advertir sobre el impacto económico que tendría la eliminación del régimen de zona fría en los hogares bonaerenses.
Según estiman los dirigentes que participaron del cónclave, la modificación podría provocar que muchas familias pasen de pagar facturas de gas de $80 mil a boletas cercanas a los $200 mil mensuales, en un contexto marcado por el deterioro del poder adquisitivo y el aumento sostenido de tarifas.
En paralelo, los sectores peronistas acordaron avanzar con la conformación de una “red de municipios” en defensa de la zona fría, con el objetivo de coordinar acciones institucionales y promover adhesiones ciudadanas en los concejos deliberantes de los 27 distritos de la Quinta sección electoral.

Para Barrera, la avanzada libertaria sobre el régimen tarifario representa “un nuevo avasallamiento del gobierno nacional” y advirtió que el recorte profundizaría la crisis económica y social que atraviesan los municipios bonaerenses. “Les ponen la mano en el bolsillo a empresarios y al pueblo en general para favorecer otros intereses”, sostuvo el jefe comunal.
En ese marco, el intendente gesellino alertó que más de 1,3 millones de bonaerenses podrían verse afectados si el Senado aprueba los cambios impulsados desde la administración nacional, que buscan reducir el alcance de los descuentos de entre el 30% y el 50% en el servicio de gas para regiones consideradas climáticamente adversas.
Por su parte, Pulti remarcó que la defensa de la zona fría debe exceder las diferencias partidarias y convertirse en una causa común de las ciudades bonaerenses. “No importa si las ciudadanas y los ciudadanos votaron de una manera o de otra, ahora compartimos la razón de defender este beneficio para todos”, afirmó el exintendente de Mar del Plata.
El dirigente marplatense también propuso reclamar públicamente una definición de los senadores nacionales bonaerenses Juliana Di Tullio, Eduardo de Pedro y Maximiliano Abad, a quienes buscarán interpelar para que se pronuncien sobre el futuro del régimen.
A su turno, Jimena López advirtió que el eventual aumento de tarifas podría generar un efecto en cadena sobre los municipios, especialmente en áreas sensibles como salud y desarrollo social. “Hay dos cosas en la memoria corporal que no se olvidan nunca: el frío y el hambre”, sostuvo la diputada, al tiempo que pidió reforzar la campaña de difusión para explicar a los vecinos el impacto que tendría la medida en los próximos meses.
De esta manera, el peronismo de la Quinta sección comenzó a coordinar una ofensiva política y territorial para intentar frenar en el Senado la modificación del régimen de zona fría, mientras crecen las críticas opositoras al esquema de recorte de subsidios y beneficios impulsado por la Casa Rosada.





