Galmarini se subió a la contienda por las autoridades del Senado bonaerense

Malena Galmarini reclamó "más diálogo" en el debate por las nuevas autoridades del Senado bonaerense y se metió de lleno en la interna del PJ.

En las últimas horas, la recién asumida senadora bonaerense, Malena Galmarini, intervino de lleno en la disputa interna del peronismo provincial por la definición de autoridades del bloque y de la Cámara alta, que debía estar definido este lunes en la sesión preparatoria de asunción de los legisladores entrantes y reclamó “mayor diálogo” en el proceso.

Nos podrían haber llamado hace una semana para conversar sobre el tema”, enfatizó Galmarini, quien amplió que si todos los espacios involucrados hubieran recibido una convocatoria amplia podrían haber encarado el proceso con mayor madurez política y remarcó que la política requiere tanto “rosca” como capacidad de escucha

En ese sentido, la dirigente del municipio bonaerense de Tigre indicó que la falta de diálogo previo a la asunción de los nuevos senadores de la provincia de Buenos Aires profundizó tensiones evitables entre los distintos espacios del peronismo, y reiteró que se siente “más identificada” con los intercambios francos que con las disputas internas prolongadas.

Respecto del clima dentro del peronismo bonaerense, Galmarini relativizó el conflicto y afirmó que las divergencias forman parte de la dinámica histórica del movimiento. “Los peronistas siempre discutimos, debatimos, nos peleamos, pero siempre está primero la patria, después el movimiento, y por último los hombres y las mujeres”, enfatizó la senadora.

En esta línea, la legisladora electa por la Primera sección electoral pidió “desdramatizar los debates”, y vinculó esa práctica política con experiencias cotidianas de negociación y diálogo, especialmente de las mujeres que, según dijo, están habituadas a escuchar y articular posiciones diferentes.

Tras asumir su banca en el Senado bonaerense, Malena Galmarini cuestionó la falta de diálogo para la elección de las nuevas autoridades.
Tras asumir su banca en el Senado bonaerense, Malena Galmarini cuestionó la falta de diálogo para la elección de las nuevas autoridades.

Al ser consultada sobre su posible rol dentro del bloque de Unión por la Patria en el Senado, Galmarini aseguró que su principal expectativa es integrar un equipo que funcione con cohesión, recordó que durante dos años estuvo “fuera de la gestión formal”, y que ahora asume una banca en el Senado en un escenario con mayores responsabilidades.

En ese sentido, la flamante legisladora bonaerense subrayó que, si las diferencias internas se profundizan, su tarea será redoblar los esfuerzos para acercar posiciones. Además, Galmarini reivindicó la necesidad de que la dirigencia peronista bonaerense “trabaje unida en función de las demandas sociales”, entre ellas la protección de las mujeres, la asistencia alimentaria, las políticas para personas con discapacidad y el acompañamiento a las víctimas de la inseguridad.

Por caso, Galmarini adelantó que desembarcará en la Cámara alta con proyectos propios y con la intención de impulsar iniciativas que puedan replicarse en otras jurisdicciones, y destacó la relevancia estratégica de la provincia de Buenos Aires dentro del país, aunque insistió en que su agenda legislativa no perderá de vista la realidad de otras regiones.

En relación con el pedido de endeudamiento de 3.865 millones de Axel Kicillof, ya aprobado por la Legislatura y pendiente de autorización de la Nación, la senadora lanzó una advertencia directa al Gobierno de Javier Milei al considerar que rechazarlo sería “un desprecio por las y los bonaerenses”, ya que, según explicó, la decisión afectaría a “todas las personas que viven en la provincia”.

Galmarini asumió en medio de las internas del PJ

El carácter de feriado de este lunes no fue un impedimento para que el Senado bonaerense tenga su sesión preparatoria con la que le tomó juramento a los 23 legisladores electos. Como suele ocurrir, hubo varias perlitas de parte de una jornada que se presentaba sin sobresaltos, pero que dejó mucha tela para cortar.

El kicillofismo respalda a Magario y busca debilitar a Máximo Kirchner, mientras los intendentes reordenan posiciones en el PJ bonaerense.
El kicillofismo respalda a Magario y busca debilitar a Máximo Kirchner, mientras los intendentes reordenan posiciones en el PJ bonaerense.

Pese a que las audiencias preparatorias no suelen tener relevancia, la tarde del lunes tarde apareció un dato político no menor ya que, a diferencia de Diputadosel Senado no eligió a las nuevas autoridades del cuerpo. Estas discusiones, que suelen calar hondo en las internas de cada bloque, tendrá lugar en la próxima sesión de la Cámara alta.

Por otra parte, a las discusiones parlamentarias se suma la intensa disputa por la nueva conducción del Partido Justicialista bonaerense, debido a que el kicillofismo busca promover a Verónica Magario para conducir el partido, mientras que un grupo de intendentes referenciados en el kirchnerismo impulsa a Federico Otermín como prenda de unidad y alimenta el rechazo a la continuidad de Máximo Kirchner.

En ese marco, un dirigente del círculo chico de Axel Kicillof sintetizó el clima con una frase que impactó de lleno en la discusión: “No le vamos a dar el PJ a Máximo, ni a ningún aliado de él. A partir de ahora hay que dar todas las peleas y todas las discusiones”, afirmó el referente, que señaló directamente a Otermin.

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