Garciarena reavivó la polémica por los controles y el deterioro de la Ruta 2

El diputado Diego Garciarena denunció un colapso de tránsito en la Ruta 2 y reavivó la polémica por los controles de velocidad y las fotomultas.

El diputado bonaerense y presidente del bloque de la Unión Cívica Radical + Cambio Federal, Diego Garciarena, denunció este viernes un fuerte colapso de tránsito en la Ruta 2 rumbo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). El legislador oriundo de Mar del Plata describió largas demoras, pese a que los vehículos contaban con la Verificación Técnica Vehicular (VTV) al día y el peaje funcionaba con normalidad.

Hace más de una hora y media salimos de Chascomús y aún no llegamos al peaje de Samborombón”, escribió Garciarena en sus redes sociales. En ese marco, el jefe de la bancada radical detalló que la fila incluía autos, camiones, colectivos, cosechadoras y tractores, y remarcó que la circulación avanzaba “más lento que a paso de hombre”.

El posteo del dirigente correligionario se conoció en medio de una nueva polémica por los controles de velocidad en la Ruta 2, una de las principales vías de acceso a la Costa Atlántica. En las últimas horas, un automovilista difundió un video en redes sociales en el que también cuestionó el funcionamiento de un operativo de fotomultas sobre esa traza.

La denuncia apuntó contra una unidad de Fiscalización de Seguridad Vial del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires ubicada a la altura del kilómetro 226. En la filmación, el conductor sostuvo que el control se encontraba a escasos metros de un cartel que fijaba la velocidad máxima en 60 kilómetros por hora en plena recta.

Eso no es prevención. Eso es corrupción”, afirmó el automovilista a través de un video que se viralizó en Instagram. El usuario escribió además que el sistema parecía orientado a “recaudar como sea” y cuestionó la ubicación del operativo por la falta de señalización previa.

En la misma línea, el denunciante agregó que el propio cartel verde terminaría tapando la presencia del control cuando los vehículos se aproximan al lugar. A partir de esta situación, el conductor planteó interrogantes directos a las autoridades sobre el objetivo real del operativo y el destino de la recaudación.

Vale precisar que el planteo de Garciarena sobre las demoras en la Ruta 2 se inscribe en ese clima de malestar que se repite cada temporada alta. Miles de conductores circulan por el corredor bonaerense bajo la advertencia de radares móviles y fijos, en un contexto de alto flujo vehicular y demoras prolongadas.

En tanto, organizaciones de usuarios y especialistas en seguridad vial vuelven a reclamar criterios claros para la instalación de controles, señalización visible y distancias razonables para la reducción de velocidad. De ese modo, el debate vuelve a instalarse entre la necesidad de prevenir siniestros y las críticas a un sistema que muchos conductores perciben como predominantemente recaudatorio.

Mientras la comunidad vial espera definiciones oficiales, el episodio en la Ruta 2 reactivó la discusión sobre cómo deben implementarse los controles en las rutas de la provincia de Buenos Aires. Ante este panorama, el reclamo legislativo apunta a garantizar previsibilidad, transparencia y foco en la seguridad vial, sin alimentar sospechas sobre prácticas abusivas.

Ruta 2: tras el colapso vial, crecen las denuncias por tarifazos y peajes “abusivos”

El debate por los controles y demoras en la Ruta 2 sumó en las últimas horas un nuevo frente de conflicto vinculado al costo de circular por las rutas bonaerenses. El Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV) denunció una serie de aumentos “ilegales y abusivos” en los peajes de la Autopista Buenos Aires–La Plata y el Corredor del Atlántico, autorizados a comienzos del 2026.

Las denuncias por aumentos de peajes y costos de circulación vuelven a poner bajo la lupa el tránsito y los servicios sobre la Ruta 2.
Las denuncias por aumentos de peajes y costos de circulación vuelven a poner bajo la lupa el tránsito y los servicios sobre la Ruta 2.

La organización cuestionó el incremento de entre el 7% y el 10% que rige desde el 3 de enero y sostuvo que la suba busca cubrir el déficit de AUBASA a costa de los usuarios. Según el planteo, la medida se aplicó en plena temporada de verano y sin contemplar el impacto económico sobre quienes transitan corredores clave como la Ruta 2 rumbo a la Costa Atlántica.

Desde el CONADUV difundieron cuadros comparativos que exhiben fuertes disparidades tarifarias entre accesos nacionales y provinciales. De acuerdo con esos datos, un automóvil paga $93 por kilómetro en hora pico en la Autopista Buenos Aires–La Plata, frente a los $14 del Acceso Norte, mientras que un camión de más de seis ejes abona $552 por cada kilómetro, contra los $64 de la traza nacional.

Finalmente, la entidad también cuestionó la estructura de AUBASA y la falta de un marco regulatorio con un ente de control que incluya la participación de los usuarios. Además, el reclamo se suma al malestar que atraviesa la comunidad vial por las demoras, los controles y los costos asociados a circular por la Ruta 2, en un escenario que volvió a poner bajo la lupa la política de transporte y peajes en la provincia de Buenos Aires.

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