En la antesala de las negociaciones en el Senado, el foco está puesto en los gobernadores, que comenzaron a enviar señales claras a la Casa Rosada sobre las condiciones para acompañar la reforma laboral. El ministro del Interior, Diego Santilli, retomó su recorrida por las provincias con el objetivo de asegurar los votos necesarios para la aprobación del proyecto que impulsa el Gobierno nacional.
La iniciativa del Ejecutivo plantea una reducción de alícuotas para las sociedades en los tramos más altos y la exención del impuesto para los alquileres destinados a vivienda. De acuerdo con el Iaraf, el costo fiscal sería del 0,22% del PBI, lo que equivale a 1,9 billones de pesos anuales, de los cuales 790.000 millones corresponderían a Nación y 1,12 billones al conjunto de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
El principal punto de conflicto para los mandatarios provinciales es el artículo 191 de la reforma laboral, que reduce la recaudación del Impuesto a las Ganancias y afecta directamente la coparticipación. Según estimaciones de los propios gobernadores, el impacto en los fondos automáticos rondaría entre 5.000 y 6.000 millones de pesos mensuales. Frente a ese escenario, reclaman que las provincias sean “compensadas” si la norma se aprueba sin modificaciones.
Desde distintas gobernaciones reconocen que “algo hay que cambiar” en la legislación laboral, aunque advierten que existen “distorsiones que corregir” y que es necesario encontrar un equilibrio para no perjudicar a trabajadores ni al sector privado. En el entorno de Maximiliano Pullaro sostienen que la propuesta oficial apunta a fortalecer a las pymes y facilitar el blanqueo laboral.
En Córdoba, fuentes cercanas a Martín Llaryora remarcaron que la discusión se dará “tema por tema” y sin apuros, mientras que en Catamarca, Raúl Jalil considera que la reforma laboral debe analizarse en el Congreso.

El antecedente inmediato que pesa en las negociaciones es la caída de la coparticipación en 2023, tras la eliminación de la cuarta categoría de Ganancias impulsada por Sergio Massa. En ese momento, los gobernadores reclamaron compensaciones y propusieron coparticipar el impuesto al cheque. Milei restituyó luego Ganancias y eliminó el Compre sin IVA.
En este nuevo escenario, la mesa política del Gobierno, integrada por Santiago Caputo, Sebastián Amerio, María Ibarzábal y Patricia Bullrich, busca sostener el diálogo con los mandatarios. La reforma laboral avanza, pero el respaldo provincial llega con condiciones claras.
Mientras el Gobierno busca consolidar apoyos, los mandatarios provinciales dejan en claro que no rechazan de plano la reforma, pero pretenden discutir los tiempos, el contenido y, sobre todo, el impacto fiscal. El mensaje hacia Milei es directo: están dispuestos a negociar, pero no a costa de los recursos de las provincias.
La agenda de Santilli marcada por la Reforma laboral
Esta semana, Santilli visitará Chaco para reunirse con Leandro Zdero y viajará a Mendoza para encontrarse con Alfredo Cornejo, ambos aliados de La Libertad Avanza. La excepción será La Pampa, donde el interlocutor será el peronista no kirchnerista Sergio Ziliotto. El recorrido forma parte de una estrategia para fortalecer el respaldo legislativo de cara al debate previsto para el 11 de febrero.

En el Senado, La Libertad Avanza cuenta con 20 legisladores y suma el monobloque del cordobés Luis Juez, pero necesita alcanzar los 37 votos para iniciar el debate. Los diez senadores de la UCR aún no están garantizados, por lo que los gobernadores radicales se convirtieron en una pieza clave del “poroteo” que lleva adelante el oficialismo.
En Chaco, la senadora Silvana Schneider responde directamente a Zdero, mientras que en Mendoza, Mariana Juri y Rodolfo Suárez están alineados con Cornejo. En Corrientes, los radicales Mercedes Valenzuela y Eduardo Vischi llegaron al Senado con el respaldo del exgobernador Gustavo Valdés, hoy sucedido por su hermano Juan Pablo, quien también se reunirá con Santilli.
La provincia correntina es estratégica para el Gobierno, ya que el tercer senador es Carlos “Camau” Espínola, integrante del bloque Provincias Unidas junto a Alejandra Vigo. Ambos tuvieron posturas distintas durante el tratamiento del Presupuesto, lo que anticipa negociaciones finas. En Santa Fe, Carolina Losada y Eduardo Galaretto acompañaron el Presupuesto pese a las críticas del gobernador Maximiliano Pullaro, que mantiene una relación tensa con la Casa Rosada.
En paralelo, Santilli ya mantuvo encuentros con Ignacio Torres en Chubut y volverá al sur para recorrer zonas afectadas por los incendios. En agenda también figuran reuniones con Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y otros gobernadores que pueden incidir en el resultado legislativo.





