Luego de un largo proceso de evaluación, este jueves el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que se encarga de desarrollar políticas que ayuden a los países a combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, dará su veredicto en París respecto de en qué posición se encuentra la Argentina en lo que respecta a los dos mencionados ejes.
En ese sentido, el Gobierno nacional de Javier Milei enviará a la capital francesa una gran comitiva encabezada por el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, que recibirá en un extenso evento la resolución a la que llegó el grupo que conforma el GAFI tras las varias visitas que realizó a la Argentina y las extensas reuniones que mantuvo con funcionarios y ex funcionarios.
Es que, el proceso de revisión del GAFI comenzó en septiembre del año pasado, por lo que el informe contempla el final del Gobierno de Alberto Fernández, y el principio de la administración libertaria. Por eso, en marzo de este año, el grupo internacional estuvo tres semanas en el país, y se reunió con todos los poderes del Estado y el sector privado para valorar si el país efectivamente cumple con las recomendaciones en materia de lucha contra el lavado de dinero y el terrorismo.
En este contexto, desde el Gobierno se mantienen en alerta por el informe que ofrecerá el GAFI sobre la Argentina. “Se hizo todo lo posible en estos meses, pero se está evaluando la gestión anterior”, se atajan funcionarios que transitan la Casa Rosada, y que esta semana partirán a París en representación de Milei para escuchar las advertencias del flamante grupo internacional.
Es preciso mencionar que, junto a Cúneo Libarona, viajarán a París el secretario de Justicia, Sebastián Amerio, el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Ignacio Yacobucci, el presidente de la Cámara de Casación, Mariano Borinsky, y un diplomático que fue elegido como coordinador nacional del programa de prevención de lavado de dinero y financiamiento de terrorismo, Eugenio Curia.
Asimismo, viajará el flamante vicepresidente de la UIF, Santiago González Rodriguez, un abogado asesor del ministro de Justicia, Marcelo Ruiz, y el titular de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado, Juan Tomás Rodríguez Ponte, que viaja en representación del Poder Judicial. Por último, en la comitiva hay representantes del Banco Central, de la Comisión Nacional de Valores (CNV), y de la Cancillería.
Los integrantes de la comitiva del Gobierno viajan a París entre hoy y mañana
En el Gobierno hay cautela y cierto hermetismo, incluso los integrantes de la comitiva recibieron la orden de no hablar con los medios antes de viajar. “Al comienzo el panorama era desalentador, pero hoy tenemos posibilidades”, soltó un funcionario en estricto off the record.
En líneas generales, el temor del Gobierno es que el país sufra consecuencias económicas por un resultado negativo. De hecho, un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), advierte que caer en la “lista gris” del GAFI implicaría una pérdida de siete puntos del PBI.
“Cuando un país entra en la lista gris trae consecuencias en el mercado. El sistema financiero empieza a tomar medidas para mitigar ese riesgo, se dificulta el acceso a los sistemas financieros, se encarece el acceso al crédito, entre otras cosas”, advirtieron expertos en lavado de dinero.
Ahora, en la lista gris de la GAFI están Venezuela y Mónaco, que no colaboran en el combate contra los capitales producto de delitos financieros, pero también otros países como Croacia, Bulgaria, Burkina Faso, Camerún, República Democrática del Congo, Haití, Namibia, Nigeria, Senegal, Siria, Vietnam y Yemen.
“El informe final, más allá de las calificaciones, contendrá un plan de acción que Argentina deberá valorar para la gestión del sistema de prevención de lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y proliferación de armas de destrucción masiva”, explicó uno de los integrantes de la comitiva del Gobierno antes de subirse al avión.
Es preciso recordar que, la última revisión que había realizado el GAFI en la Argentina tuvo lugar en 2010, durante el segundo mandato de Cristina Kirchner, y el país terminó incluido en la lista gris porque no cumplía con los estándares exigidos por el organismo internacional.
En ese momento, según el informe presentado por el GAFI, la Argentina “presentaba un sistema de prevención débil contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo”. En tanto, la situación se revirtió durante el gobierno de Mauricio Macri.
Ahora, el panorama es muy diferente, ya que el GAFI evalúa al gobierno anterior y solo tres meses de este año. “La inacción fue absoluta hasta diciembre. No se trabajó en nada de lo que requiere el organismo internacional”, lamentó un miembro de la comitiva.
Por su parte, el Gobierno de Javier Milei tomó la decisión de impulsar una serie de medidas para dar señales de buena voluntad al GAFI, y el jueves sabrá si alcanzó para esquivar una mala noticia o si deberá tomar las consideraciones del organismo para remontar la situación.





