En las últimas horas, el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), publicó un informe que demuestra que la inflación golpea con fuerza a los barrios populares donde viven los sectores más desfavorecidos de la sociedad, con un aumento registrado en alimentos que ronda el 100% desde el 10 de diciembre, con la asunción de Javier Milei en la presidencia, hasta la fecha.
En ese sentido, el documento advierte que mientras que el presidente Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, sostienen con entusiasmo que la inflación está en declive y que es probable que en marzo los índices del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) anuncien un aumento inferior al 10%, “algunas de estas afirmaciones rozan lo absurdo”.
Asimismo, el informe del Isepci señala que “sugerir que las ofertas de ‘2×1’ o descuentos del 50% o 70% en la segunda unidad en grandes cadenas de supermercados son indicativos de una disminución de precios”, como si tales promociones no fueran parte de la rutina diaria de la compra de alimentos, es un indicio del desconocimiento de las autoridades del Gobierno nacional respecto del funcionamiento de la microeconomía.
“Es probable que hicieran estas afirmaciones creyendo que estaban haciendo un descubrimiento significativo, dado que nunca tuvieron que realizar personalmente las compras en busca de los productos más económicos para sostener el funcionamiento de un hogar”, asegura el documento difundido por el Isepci.
Sin embargo, la realidad es que, a pesar de las reuniones que el ministro Caputo mantuvo con los principales actores en la fijación de precios, donde se les señaló que los importes no se corresponden con los costos, los valores de los alimentos continúan en alza sin pausa, y las supuestas ofertas se mantienen en las estanterías de los supermercados sin desaparecer.
En contraposición, los barrios populares, que realizan sus compras diarias o semanales en comercios de cercanía, viven una realidad completamente distinta a la que anuncia el ministro Caputo en sus redes o entrevistas televisivas. Allí no llegan las ofertas, los 2×1 ni los descuentos por segunda unidad, como tampoco los programas de precios de referencia tales como “precios cuidados”, “precios cercanos” o “precios justos”, promovidos por anteriores Gobiernos.
En ese sentido, en los barrios populares la inflación y los aumentos en alimentos no dan tregua ni alzan bandera blanca. El informe del Isepci concluye que los precios de los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en comercios de cercanía de veinte distritos del Conurbano bonaerense aumentaron un 11,7% sólo en el mes de marzo.
En tanto, en lo que va del primer cuatrimestre de este Gobierno, la CBA en barrios populares aumentó un 89,68%, es decir, un promedio del 22,4% mensual, lo que significa que una familia de dos adultos y dos niños que necesitaba $182,905.48 para comprar alimentos en noviembre del año pasado, en marzo, necesitaron $346,927.24, un 89.68% más que antes del inicio de la gestión de Milei.
Por otro lado, los valores de la Canasta Básica Total (CBT), que además de alimentos incluye otros productos indispensables para la vida cotidiana como salud, educación, transporte, tarifas del hogar, entre otros, muestran un incremento similar. Una familia de cuatro integrantes que necesitaba $655,011.27 en noviembre, requirió $742,424.29 en marzo, lo que representa un aumento del 89.79% para cubrir los mismos gastos.
En marzo pasado, las frutas y verduras aumentaron un 12.66%, los productos de almacén un 14.7% y las carnes registraron un incremento de un “modesto” 6.31%. “Desde que el Gobierno de Milei asumió sus funciones el pasado 10 de diciembre, las frutas y verduras han aumentado un 90.35%, los productos de almacén un 101%, y las carnes un 72%”, puntualiza el escrito del Isepci.
“Mientras los precios de bienes y servicios esenciales continúan en alza, el Gobierno limita los aumentos salariales acordados en paritarias, contradiciendo su discurso sobre el respeto a los acuerdos entre las partes en el mercado”, y busca reintroducir el Impuesto a las Ganancias en el parlamento, lo que deja a la mayoría de los asalariados al borde de la pobreza”, concluye el informe.
Por último, cabe recordar que los elogios que el presidente Milei recibió sobre su gestión de líderes políticos u organismos internacionales pasaron por el ajuste del gasto público y el reconocimiento explícito de que los salarios son insuficientes. Mientras tanto, la resistencia y los conflictos van en aumento y se perfilan como protagonistas en el escenario político nacional en un futuro cercano.





