Tras la dura derrota que sufrió La Libertad Avanza en territorio bonaerense, este sábado, el ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, salió al cruce del Gobierno nacional, al afirmar que el presidente Javier Milei “no comprende la responsabilidad que tiene, se aferra a un relato desconectado de al realidad“.
En ese sentido, el funcionario de Axel Kicillof y primer candidato a senador bonaerense por la Primera sección electoral, que obtuvo un 47,29% de los votos con una lista que incluyó a la a la massista Malena Galmarini, consideró que la ciudadanía le envió a Milei “un mensaje claro a través de las urnas, que la Casa Rosada no supo interpretar“.
“Hoy cualquier comercio, fábrica o centro comercial refleja angustia: salarios que no alcanzan, cuentas que no se pueden pagar, comercios vacíos y fábricas sin expectativas. El gobierno prefiere quedar bien con el Fondo Monetario Internacional antes que atender a su propio pueblo”, expresó durísimo Katopodis en declaraciones radiales.
Acto seguido, el funcionario sostuvo que resulta “muy grave” que el vocero presidencial, Manuel Adorni, justifique la caída de La Libertad Avanza en las elecciones al decir que “el Gobierno no supo explicar bien el rumbo que está siguiendo” cuando, a su entender, la gestión libertaria fue explícita desde el inicio, con la aplicación de un brutal ajuste que golpeó con crudeza a distintos sectores sociales.
Vale recordar que, tras el batacazo en las elecciones bonaerenses, las fuerzas del cielo intentaron reacomodarse, en un intento de oxigenar el Gabinete de cara a los comicios nacionales. Así, el oficialismo creó “mesas de dialogo” con distintos funcionarios y gobernadores. Sin embargo, amplios sectores de la política señalan la falta de respuesta del Ejecutivo ante la contundente derrota del domingo.
Por caso, fueron los gobernadores los que primero mostraron su escepticismo y adelantaron que de no cambiar la postura del mileísmo con respecto al envió de recursos a las provincias, muchos pasarán de participar. Entre los cuestionamientos, los mandatarios señalaron que no aceptarán al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien usualmente llevaba adelante las reuniones de negociación, como interlocutor.
Frente a esta situación, la gestión mileísta designó al ex vicejefe de Gabinete, quien ya trabajaba codo a codo con Francos, para que sea parte de la nueva mesa de dialogo federal que buscará recomponer la fracturada relación del Gobierno con los gobernadores, en un escenario por demás adverso para las fuerzas del cielo en el Congreso. No obstante, de la primera reunión participaron tan solo 3 mandatarios de 18 que dieron el presente en el Pacto de Mayo.
En ese contexto, Katopodis advirtió que Milei “profundiza un aislamiento político y social” al vetar las leyes votadas por amplias mayorías en el Congreso, como la emergencia pediátrica o el financiamiento universitario, además de ignorar las movilizaciones que se repiten en distintos puntos del país. “La elección fue un mensaje muy claro: la gente quiere soluciones, no un ajuste interminable”, apuntó el funcionario bonaerense, al marcar la desconexión entre la narrativa oficial y las necesidades concretas de la ciudadanía.

Consultado sobre las tensiones internas dentro del peronismo, Katopodis fue tajante al descartar especulaciones, y subrayó que el desafío de octubre trasciende cualquier disputa sectorial: “Lo que está en juego es si Milei recibe más poder para hacer lo que quiera o si debe sentarse a dialogar con los gobernadores y con toda la sociedad para definir el rumbo de la Nación”, expresó.
Al analizar el liderazgo en la provincia, Katopodis respaldó enfáticamente la figura del gobernador Kicillof, que salió fortalecido tras el triunfo del peronismo en la provincia de Buenos Aires. “Es Axel la conducción. Sale con una responsabilidad enorme de articular con otros sectores una propuesta de esperanza”, expresó, convencido de que el desafío de ahora en adelante será transformar el voto de bronca en un proyecto de futuro sustentado en trabajo, seriedad y diálogo.
Katopodis celebró el resultado de las elecciones que impactó en la Casa Rosada
Es preciso mencionar que, las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires dejaron como saldo un triunfo contundente de Fuerza Patria, que alcanzó el 44,8% de los votos, muy por encima de La Libertad Avanza, que quedó con 37,7%, y relegó a otros espacios como Somos Buenos Aires y el Frente de Izquierda, que apenas lograron cifras menores.

De esta manera, el resultado obtenido por el peronismo tanto a nivel provincial como en cada una de las secciones electorales que integran la región bonaerense, consolidaron la unidad del espacio y se tradujo en la incorporación de nuevos senadores y diputados provinciales que van a fortalecer al oficialismo en la Legislatura bonaerense los próximos dos años.
Sin embargo, el desenlace bonaerense fue un golpe directo para Milei, que había depositado en la provincia de Buenos Aires una expectativa estratégica para expandir su poder territorial. La derrota no solo dejó a su espacio en segundo lugar por amplia diferencia, sino que encendió alarmas en la Casa Rosada por la posibilidad de que la tendencia se repita en las elecciones nacionales de octubre.
El impacto de este escenario se reflejó rápidamente en el clima político nacional: el Gobierno intentó minimizar el resultado con argumentos técnicos y responsabilizando a una supuesta “falta de comunicación”, pero dirigentes opositores interpretaron que el mensaje de las urnas fue inequívoco. Para Katopodis y otros referentes, se trató de un rechazo frontal al modelo económico de ajuste y a la gestión presidencial.
De cara a octubre, el peronismo busca consolidar la ventaja obtenida en la provincia de Buenos Aires y proyectarla al plano nacional. Es que, el resultado fortaleció a Kicillof y dejó al oficialismo en mejores condiciones para disputar un escenario en el que Milei, tras la derrota, enfrenta crecientes cuestionamientos sobre su capacidad de gestión y su desconexión con las demandas sociales.





