El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se mostró junto a sus pares de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y de La Rioja, Ricardo Quintela, en la previa de la vigilia por el 44° aniversario de la Guerra de Malvinas, como una nueva señal política del mandatario bonaerense en medio del proceso de reconfiguración del peronismo y del armado de cara a las elecciones 2027.
El mandatario bonaerense llegó a Río Gallegos y luego se trasladó a Tierra del Fuego, donde fue recibido por Melella, anfitrión de las actividades por Malvinas, con quien compartió un gesto de cercanía frente a las cámaras, al tiempo que mantuvo encuentros con Quintela, en una escena que buscó mostrar cohesión entre los mandatarios con posiciones críticas hacia la administración nacional de Javier Milei.
“El 2 de abril es una fecha para recordar y para hablar de soberanía. La industria radicada en Tierra del Fuego también es un tema de soberanía. Era una política soberana la de poblar la zona más austral de Argentina. Hoy la industria en la provincia está destruida por la política económica y la apertura indiscriminada de importaciones de Javier Milei”, planteó Kicillof en declaraciones a la prensa.
Por su parte, la diputada nacional allegada a Kicillof y una de las encargadas impulsar de el armado federal peronista para confrontar con Milei, Victoria Tolosa Paz, remarcó que es “un punto de encuentro para los argentinos y una oportunidad para reconstruir una unidad amplia y construir una alternativa política que devuelva esperanza, con más trabajo, industria y mejores salarios”.
La actividad también reunió a una amplia comitiva de dirigentes del peronismo, entre ellos legisladores nacionales, referentes sindicales y figuras de distintos espacios internos, lo que configuró una de las primeras fotos de una posible articulación de un frente amplio con el objetivo de construir una alternativa política frente a La Libertad Avanza, en un escenario de aceleración de los contactos y reordenamientos dentro del espacio.

La participación en la vigilia por Malvinas se inscribió en una estrategia política más amplia de Kicillof, que en las últimas semanas comenzó a profundizar su proyección nacional. En tanto que, el dirigente procura salir del eje exclusivamente bonaerense para construir volumen político en otras provincias ante una eventual candidatura presidencial en 2027.
Villarruel se bajó del acto con Kicillof
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, iba a participar de las actividades encabezadas por gobernadores en el sur del país, pero el entorno de la titular del Senado definió no participar este año de la tradicional vigilia en Río Grande y en su lugar encabezará un acto conmemorativo en la provincia de Buenos Aires. “Se convirtió en un acto político”, señalaron.
En paralelo a rechazar la invitación a la vigilia fueguina como al acto central en Ushuaia, la vicepresidenta confirmó su participación en un homenaje en Chivilcoy este 2 de abril, en el que compartirá actividad con el intendente Guillermo Britos. En tanto que, el acto se realizará en la Plaza 25 de Mayo, en el marco de un nuevo aniversario del inicio del conflicto del Atlántico Sur.

Finalmente, la agenda prevista también reflejará la distancia política con el presidente Javier Milei, ya que Villarruel no participará del acto central que el mandatario encabezó este jueves a las 10 horas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), en una jornada donde se conmemora a los caídos en la Guerra de Malvinas.




