La Libertad Avanza presentó en el Senado bonaerense una iniciativa para modificar la Ley 11.825 que regula la venta de bebidas alcohólicas en todo el territorio provincial, con el objetivo de flexibilizar restricciones vigentes en la provincia de Buenos Aires como el horario permitido para la comercialización minorista y la habilitación de la venta en estaciones de servicio y sus anexos.
En este sentido, el proyecto ingresado por La Libertad Avanza modifica el primer artículo de la norma actual para establecer que la prohibición de venta, expendio, suministro minorista y entrega a domicilio de bebidas alcohólicas regirá desde las 23:00 hasta las 10:00 horas durante todo el año. Actualmente, la ley prohíbe esas operaciones desde las 21:00 hasta las 10:00, salvo entre el 1 de diciembre y el 30 de abril, cuando la restricción comienza a las 23:00.
En la misma línea, la propuesta reforma el segundo artículo de la legislación para eliminar la prohibición que actualmente impide a las estaciones de servicio y sus anexos vender bebidas alcohólicas. De aprobarse la modificación, la restricción continuaría vigente únicamente para kioscos, polirrubros y la venta ambulante, mientras que las tiendas de conveniencia ubicadas en estaciones de servicio quedarían habilitadas para comercializar estos productos.
“El Estado no puede seguir sosteniendo prohibiciones que ya no responden a una necesidad real y que terminan generando obstáculos para quienes producen, invierten y trabajan dentro de la ley. Muchas de las restricciones vigentes fueron concebidas hace casi treinta años, en un contexto económico, comercial y social completamente distinto al actual. Hoy corresponde adecuarlas a una realidad donde los mecanismos de control, fiscalización y trazabilidad evolucionaron significativamente y donde las modalidades de comercialización experimentaron profundas transformaciones”, explicaron los senadores libertarios en el escrito.
Los argumentos que sostienen la presentación del proyecto en el Senado bonaerense señalan que las estaciones de servicio funcionan hoy como comercios formalmente habilitados, sometidos a controles tributarios, bromatológicos y municipales, por lo que desde el espacio libertario consideran que la prohibición específica genera una desventaja competitiva frente a supermercados, autoservicios y otros establecimientos que sí pueden vender bebidas alcohólicas.

En ese punto, La Libertad Avanza hace hincapié en que la medida ayudará a fortalecer la actividad económica de las estaciones de servicio, una actividad que podría generar “miles de puestos de trabajo en la provincia de Buenos Aires“. “Las estaciones han diversificado su actividad con tiendas de conveniencia que hoy representan un servicio esencial para los usuarios, y constituyen un canal formal de comercialización clave para los bonaerenses”, sostiene el texto.
De esa manera, los senadores bonaerenses que responden a Javier Milei destacan que permitir la venta de bebidas alcohólicas en las tiendas de cercanía dispuestas por las distintas cadenas de estaciones de servicio “ampliará los canales legales de distribución para industrias de gran importancia, como lo son la cervecera y la vitivinícola, y favorecerá la inversión, el empleo y la competencia en igualdad de condiciones”.
Por otro lado, el proyecto remarca que la incorporación de nuevos canales formales de comercialización de bebidas alcohólicas generaría un efecto positivo sobre la actividad económica y la recaudación pública, al señalar que cada venta que se realiza dentro del circuito registrado implica mayor facturación declarada y, en consecuencia, un incremento en la percepción de los tributos provinciales.
“Esto no sólo fortalece las finanzas de la provincia de Buenos Aires, sino que también repercute favorablemente en los municipios que participan de esos recursos a través del régimen de coparticipación. De esta manera, la eliminación de una restricción que perdió su razón de ser permitiría potenciar la actividad económica formal, ampliar la base imponible y generar mayores recursos públicos sin crear nuevos impuestos ni incrementar las alícuotas vigentes”, destaca el proyecto.

No obstante, la bancada mileísta del Senado bonaerense remarcó que las modificaciones que propone a la ley de expendio de bebidas alcohólicas no implica una flexibilización de las políticas de prevención del consumo indebido, sino que, por el contrario, mantiene un régimen de restricciones horarias para la venta y entrega de las mismas, al tiempo que preserva la prohibición de compra para los menores de edad y no realiza cambios en la política de Alcohol Cero al Volante que rige en la provincia de Buenos Aires.
En los fundamentos, La Libertad Avanza se apoya en antecedentes internacionales donde la venta de bebidas alcohólicas en tiendas de conveniencia ubicadas en estaciones de servicio es una práctica habitual, y convive con políticas de consumo responsable, controles estatales y normas de seguridad vial. En ese marco, los autores sostienen que resulta más eficaz regular los horarios de comercialización y las modalidades de entrega a domicilio que mantener prohibiciones específicas que, a su entender, quedaron desactualizadas frente a la evolución del mercado y de los mecanismos de fiscalización.
La Libertad Avanza ya había impulsado una desregulación de la noche bonaerense
Cabe mencionar que, el debate sobre la flexibilización de la venta de bebidas alcohólicas no es nuevo dentro de La Libertad Avanza. En enero de 2025, el entonces diputado bonaerense Guillermo Castello, presentó un proyecto para desregular la actividad nocturna en la provincia de Buenos Aires con una reforma que abarcaba no solo los horarios de expendio de bebidas alcohólicas, sino también buena parte de la normativa vigente que regula el funcionamiento de bares, boliches y otros locales.
Entre los principales cambios propuestos, la iniciativa libertaria planteaba derogar disposiciones que prohíben los concursos cuyo objetivo sea el consumo de bebidas alcohólicas y las denominadas “canillas libres”, además de eliminar restricciones sobre los horarios de ingreso y egreso de los establecimientos nocturnos y de venta de alcohol en esos espacios. Además, Castello cuestionó el funcionamiento del Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas (REBA), al considerar que imponía “restricciones absurdas” a la actividad.
En los argumentos de aquella propuesta, el entonces legislador de La Libertad Avanza sostuvo que numerosas regulaciones vigentes atentaban contra la libertad individual de los bonaerenses y las calificó como “irrazonables, ineficaces y generadoras de corrupción”. Asimismo, Castello cuestionó las limitaciones aplicables a los menores de edad para el acceso a locales nocturnos, al considerar que configuraban un régimen “más autoritario que democrático”.




