El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, confirmó este lunes que el Ejecutivo de Axel Kicillof tiene intenciones de enviar en los próximos días el Presupuesto 2026, por lo que la Legislatura bonaerense se prepara para reactivarse en lo que, a priori, será una discusión álgida entre oficialismo y oposición.
Durante todo este año, la Legislatura bonaerense se dedicó a proyectos de ley enfocados en ejes electorales, como la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la definición del calendario de los comicios. Y si bien todavía quedan algunos días para las votaciones del próximo 7 de septiembre, se espera que la presentación del Presupuesto 2026 agilice un poco los pasillos del parlamento provincial.
“Se van a entregar en tiempo y forma. Esas leyes están enviadas para que sean revisadas, pero también están enviadas para que se aprueben”, sostuvo Bianco en la conferencia de prensa de este lunes, en la que le exigió a la oposición que no impida la aprobación de tanto el Presupuesto 2026 como la autorización de un endeudamiento.
Según el artículo 103 y 144 de la Constitución Provincial y el 25 de la ley de administración financiera, el Gobierno bonaerense de turno debe enviar antes del 31 de agosto el Presupuesto del año fiscal siguiente, por lo que se estima que esta semana se conocerá la letra de la también llamada “Ley de Leyes”. No obstante, no todo será tan fácil para la gestión de Kicillof, que no quiere revivir fantasmas del pasado.
Sucede que, actualmente el Gobernador cuenta con un Presupuesto prorrogado debido a las fallidas y fatídicas negociaciones legislativas del año pasado, en la que el oficialismo no logró contentar a los bloques opositores, quienes lograron voltear la sesión doble de los últimos días del 2024, por lo que Kicillof se quedó sin números y también sin Ley Impositiva.

En el medio, desde el riñón de Kicillof acusaron a los intermediarios de La Cámpora de entorpecer el tratamiento el Presupuesto 2025 para perjudicar al Gobernador, lo que fue un adelanto de las turbulentas aguas que navegaría el oficialismo durante todo el año de la Legislatura bonaerense. Finalmente, calle 6 optó por postergar las reuniones con la oposición para escuchar sus reclamos, y se contentó con tener la Ley de Leyes prorrogada.
En este sentido, la lectura que quedó en buena parte de la oposición fue que el Gobernador eligió abandonar los esfuerzos para sancionar la Ley de Leyes para moverse, cómodo, en la discrecionalidad que permite vivir entre presupuestos prorrogados.
Ante ese pasado, la tropa kicillofista ultima los pormenores del Presupuesto 2026 contemplando la férrea batalla que deberá dar en Diputados y en el Senado, más aún teniendo en cuenta lo que será el resultado de las elecciones de septiembre. Un buen desempeño le servirá para tener brazo en las negociaciones, pero una derrota, traducida en la pérdida de legisladores, le dará la posta a una oposición libertaria que exigirá un presupuesto sin déficit fiscal.
Meses atrás, la mayoría de los sectores opositores se reunieron con el sector del campo en La Rural, desde donde escucharon los reclamos de la Mesa de Enlace y exigieron que se sancione un nuevo Presupuesto sin impuesto complementario y con el regreso de la bonificación por buen cumplimiento. Dos puntos que, a priori, no parecieran ser considerados por el Gobernador y que podrían ser una de las cartas que jueguen sus detractores para ponerlo en aprietos.
Vale aclarar que, durante su gestión Kicillof empleó varias herramientas para sortear los obstáculos de un presupuesto prorrogado, como el envío de un proyecto de ley para que la Legislatura bonaerense autorice un endeudamiento por hasta USD 1.045 millones a cambio de perdonarle deudas millonarias a los municipios. Si bien la normativa está en condiciones de ser tratada por el Senado bonaerense, se estima que con el Presupuesto 2026 la normativa quede en un segundo plano.
Los fantasmas que hicieron caer el Presupuesto en 2024
Durante el debate de Ley Fiscal Impositiva y el Presupuesto 2025 de diciembre pasado, el ala opositora hizo saber cuáles son las modificaciones que buscarán incorporar para acompañar los proyectos de Kicillof. El principal motivo por el cual se trabó la sesión doble de fin de año, fue la autorización del Gobernador para tomar deuda por un monto equivalente a USD 1.045 millones y para la emisión de Letras del Tesoro por un total de USD 250 millones, los mismos montos que figuran en el nuevo pedido enviado por el mandatario.
En aquella ocasión, las bancadas de la UCR + Cambio Federal, el PRO y la Coalición Cívica propusieron reemplazar el Fondo de Fortalecimiento Fiscal Municipal por un aumento del 1% coparticipación a los municipios, que actualmente es de 16,14%. Además, la oposición bregó por la creación de un Fondo de Seguridad de $200.000 millones, y cuestionó las prórrogas en las emergencias.

Durante las fallidas negociaciones del Presupuesto 2025, uno de los puntos en pugna era el porcentaje que recibirían los municipios del endeudamiento. En aquella ocasión Kicillof propuso el 7% y la oposición pedía el 16%, finalmente el Gobernador cedió y dejó un 10% como número final, pero la normativa cayó. En el nuevo pedido de endeudamiento, figura una oferta del 8%.
Otro de los planteos de la oposición que se podría meter por la ventana durante las negociaciones de Kicillof, aprovechando el tenso momento que vive Gobernación en materia económica, es el pedido de cargos en organismos del estado con casillas vacantes como el Banco Provincia, la Contaduría General o la Dirección General de Escuelas. El radicalismo, el PRO y La Libertad Avanza pulsearían entre sí por estas sillas.





