En el lenguaje del marketing, el rebranding es un proceso por el cual una marca cambia su logo, su color, su slogan y hasta su estrategia comunicacional, para renovarse en el mercado y no quedar obsoleto ante la competencia. Algo similar ocurrirá en la Legislatura bonaerense a partir de diciembre, con la reconfiguración que llevarán a cabo los bloques opositores para hacerle frente al gobierno de Axel Kicillof y al mismo tiempo pensar en un armado de cara a las elecciones del 2027.
Las elecciones bonaerenses del pasado 7 de septiembre significaron un golpazo para la oposición, dado que el peronismo revalidó su gestión provincial con un contundente 47,28% de los votos, lo que le permitió ganar 3 diputados y 2 senadores. El triunfo no solo fue legislativo, sino también simbólico: Fuerza Patria recibió el empuje necesario para ensalzar a Kicillof como, por ahora, el único contendiente con chances de competir contra Javier Milei en las elecciones presidenciales.
En la vereda de enfrente, las distintas expresiones opositoras quedaron en posición de desventaja, aunque el panorama varía según el bloque: mientras La Libertad Avanza se consolidó como principal desertor a Kicillof y el PRO intenta colgarse la medalla por el desempeño libertario en las urnas, los libertarios dialoguistas, el radicalismo y la Coalición Cívica comienzan a emerger como espacios de terceras vías.
Si bien las conclusiones son prematuras, debido a que aún falta por acontecer los comicios nacionales del próximo 26 de octubre, las alianzas electorales de cada uno de los partidos sirven como primera pista para saber cómo se armarán los recintos de la Legislatura a partir de diciembre. En este informe de Diputados Bonaerenses, el análisis bancada por bancada del rol que tendrá la oposición en el parlamento provincial durante los próximos 2 años.

Legislatura bonaerense: los libertarios como principal oposición y la incógnita del PRO
A pesar del triunfo peronista y de que el resultado no salió como esperaban, en las elecciones bonaerenses La Libertad Avanza consiguió ingresar un puñado de nombres que le permitieron sumar fuerza tanto en Diputados como en el Senado. Sin embargo, la escala de poder libertario dependerá de si el PRO acepta la sumisión y acata cualquier orden de Milei, o si se rebela y funciona como bloque independiente.
En concreto, la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO cosechó 8 senadores y 18 diputados. Pero en el análisis de los nombres, entra en juego la hegemonía libertaria en el armado de listas (ver nota aparte): de los 8 senadores, 7 son violetas y solo uno es amarillo; y de los 18 diputados, 12 son mileístas y 6 son macristas.
En síntesis, si el PRO y La Libertad Avanza convergen en un mismo espacio, serán sin dudas la principal oposición con 31 diputados -5 más que la composición actual- y con 16 senadores -3 más que el espacio vigente-. No obstante, si los amarillos se cortan solos, la ecuación cambia: los libertarios quedarían con un bloque de 19 diputados y 10 senadores, mientras que el macrismo estaría plenamente relegado con bancadas de 11 y 6 alfiles, respectivamente.
Con estos números en la mesa, el diagnóstico claro es que al PRO le conviene acoplarse a La Libertad Avanza y a los libertarios les sirve tener al macrismo de acompañante. No obstante, no todo es tan sencillo, porque discusiones comunes sobre los titulares de cada bloque o el acompañamiento de algún proyecto de ley del gusto de uno y del desencanto del otro, podría dinamitar un pacto que, hoy por hoy, tiene a un dominante y a un dominado claro.

Legislatura bonaerense: la caída del radicalismo y el nacimiento de las terceras vías
En la previa de lo que fue el cierre de listas, la falta de consenso sobre cómo armar las nóminas de candidatos generó la ruptura de la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense. Por el lado de Pablo Domenichini y Miguel Fernández, actuales conductores del Comité, ambos impulsaron el espacio Somos Buenos Aires; mientras que el bando del senador nacional Maximiliano Abad, pataleó por el nacimiento de este espacio y decidió no sumarse.
En las elecciones bonaerenses, Somos Buenos Aires –frente conformado por radicales, peronistas no k, lilitos e intendentes PRO distantes con los libertarios- no logró su cometido de sortear la polarización entre Kicillof y Milei, y sacó solo el 5,25%. Ese porcentaje, le valió ingresar 2 senadores y 5 diputados.
En ese sentido, la duda pasa sobre cómo se acoplará el radicalismo, la Coalición Cívica y el vecinalismo, si efectivamente convivirán en el bloque Somos Buenos Aires o si seguirán funcionando por separado. De juntarse, la bancada de tercera vía tendría 8 diputados -3 de Somos, 2 de la Coalición Cívica y 3 de Hechos- y 2 senadores.
Sin embargo, este armado depende de varios factores: si los desertores del PRO, como el senador electo Pablo Petrecca o la diputada que consiguió la reelección María Paula Bustos, eligen a Somos Buenos Aires o si se mantienen en el bloque amarillo; si Hechos, el espacio de los hermanos Passaglia, se adhiere o si se independiza de los radicales; y la situación anteriormente nombrada de la Coalición Cívica.
Mucho más importante, aún queda por verse cómo se posicionará el radicalismo de Abad. Lo más probable es que los boina blanca continúen divididos entre Somos Buenos Aires y UCR-Cambio Federal, este último espacio compuesto por 6 senadores –a partir de diciembre quedará uno- y 9 diputados -5 de ellos terminan mandato este año-. Pero en un escenario utópico en el que el abadismo se una a la bancada rosa, esta sumaría presión para ser uno de los bloques opositores más nutridos.

Legislatura bonaerense: la posición de los libertarios dialoguistas y la Izquierda
Muy lejos de la puja por convertirse en la primer oposición al gobierno de Kicillof, los libertarios dialoguistas y la Izquierda también movieron sus fichas en estas elecciones y tendrán su papel en la nueva Legislatura bonaerense. Por el lado del FIT, este año pusieron en juego dos bancas y lograron revalidarlas, por lo que su posición no diferirá mucho de la del último período legislativo.
A día de hoy, los libertarios dialoguistas que entraron a la Legislatura bonaerense en 2023 pero que rápidamente se distanciaron de La Libertad Avanza, están divididos en dos bloques: Nuevos Aires, que tiene 3 diputados, y Unión y Libertad, que cuenta con 6 diputados y 3 senadores.
A pesar de que ambos participaron de las elecciones bonaerenses con sus armados, ninguno pudo sumar nombres a su bloque: Unión y Libertad sacó el 1,37% y Nuevos Aires, el 1,30%. Eso dejará a los libertarios dialoguistas con el único rol de ser la carta del peronismo para sesionar y desempatar las votaciones en Diputados, con la novedad de que ahora Fuerza Patria no necesita de su ayuda en el Senado, dado que ahora contará con quórum propio.





