Luego de la convulsionada semana que vivió el Ejecutivo nacional, marcada por los cruces con los gobernadores; el alejamiento del ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro; y el paro nacional efectuado por la CGT, el Gobierno nacional de Javier Milei irá por su primer desafío parlamentario el próximo martes con el debate de la ley ómnibus en Diputados.
En ese sentido, el retiro del paquete fiscal de la ley ómnibus anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó orientar el tratamiento del dictamen de mayoría en el Congreso ante la imposibilidad de lograr consensos con los opositores más abiertos al diálogo.
Asimismo, el ministro del Interior, Guillermo Francos, ratificó que la Cámara de Diputados “va a sesionar la ley ómnibus el próximo martes” y luego el proyecto pasará a la Cámara alta nacional “rápidamente” en la primera semana de febrero, previo al cierre del período de sesiones extraordinarias.
“Es una ley que está orientada a generar una libertad para el desarrollo económico, una desregulación que permita despertar las fuerzas productivas que han estado paralizadas. Pero todo el tema fiscal, que en la ley era menor, generaba una serie de discusiones que iban cambiando todos los días”, indicó Francos.
No fue casualidad que Caputo sea quien comunicara las modificaciones de la ley ómnibus, puesto que el ministro fue uno de los principales apuntados por los gobernadores por las advertencias sobre “las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente si alguno de los artículos económicos es rechazado”.
En un intento por calmar las aguas y acelerar los tiempos, Caputo expresó que el retiro del capítulo fiscal de la ley ómnibus permitirá “facilitar la situación de muchos legisladores, gobernadores que naturalmente estaban defendiendo no solo los intereses de sus provincias, sino hasta lo que consideran razonable”.
De esta manera, los puntos que se quitarán del proyecto “ley de bases y puntos de partida para los argentinos“, más conocida como “ley ómnibus“, son los incisos del cambio de movilidad jubilatoria, de blanqueo, del adelanto del impuesto a los Bienes Personales, el gravamen a las economías regionales, la suba de retenciones y la modificación del impuesto a las ganancias.
Las modificaciones fueron bien recibidas por los gobernadores. En esa línea, el gobernador de Córdoba, Martín Llayora, abogó por construir una mesa de diálogo y expresó que se reunirá con los legisladores de su espacio el lunes para que la sanción de la ley ómnibus “tenga un contenido que favorezca a Argentina”.
Si bien criticó al Ejecutivo nacional por las delegación de facultades legislativas que pretende Milei, el gobernador peronista no alineado a Unión por la Patria sostuvo que es necesario “tomar medidas de paquetes fiscales y productivos que te permitan ver la luz al final del túnel”.
En ese contexto, el sábado se reunieron por videoconferencia los gobernadores del PRO y el radicalismo para poner en común sus perspectivas antes de responderle al Gobierno nacional si acompañará por completo, de manera parcial o pedirá más cambios en la ley ómnibus.
En detalle, de los más de 660 artículos que se redactaron originalmente, al momento de obtener dictamen, luego de varias negociaciones con la oposición, a la ley ómnibus, le quedaron menos de 530, a los cuales ahora se les deberán restar todos aquellos vinculados al área fiscal.





