En las últimas horas, el diputado que integra el bloque Nuevos Aires, Fabián Luayza, ingresó a la Legislatura un proyecto para alertar a sus pares sobre el desfinanciamiento que lleva adelante el Gobierno nacional en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y cruzó al presidente Javier Milei por su decisión de recortar los fondos que le pertenecen al organismo.
“El Gobierno de Milei está renunciando a la soberanía tecnológica y dejando librado al azar el desarrollo industrial de la Nación”, escribió Luayza en un posteo en sus redes sociales en el que cuestionó el plan de la administración de La Libertad Avanza de reducir las competencias del instituto.
En la misma línea, el diputado de Nuevos Aires señaló que el fortalecimiento del INTI es una “condición necesaria para cualquier proyecto de crecimiento económico sostenible”, y alertó que su desmantelamiento operativo, materializado en la reciente eliminación de más de 900 servicios, dejó a miles de productores sin respaldo estatal.
“Hoy hay miles de pequeñas y medianas empresas que se quedaron sin el respaldo técnico estatal necesario para garantizar la calidad, innovación y competitividad de la Producción Nacional”, enfatizó el legislador oriundo de Berazategui.
En esa línea, Luayza alertó que la eliminación de servicios en áreas como la metrología legal y la calibración de instrumentos obliga a las PyMes a recurrir a laboratorios privados, lo que incrementa los costos de producción y dificulta el cumplimiento de normas de calidad.

Asimismo, Luayza señaló que el proceso de desguace en el INTI no se limita a la eliminación formal de prestaciones, sino que también se expresa en una “parálisis operativa alarmante”. Entre los factores mencionados, el diputado destacó la restricción de asistencia técnica en planta y la falta de pago de viáticos, lo que impide que los profesionales del organismo puedan realizar visitas a las fábricas: “Sin este vínculo territorial, la transferencia de tecnología se interrumpe”, advirtió.
En tanto, el proyecto del libertario dialoguista también cuestiona la interrupción de los mecanismos de cooperación institucional de la entidad, al señalar que la suspensión de convenios vigentes y la falta de impulso a nuevas alianzas estratégicas desarticulan los ecosistemas regionales de innovación. En ese esquema, el INTI cumplía un rol articulador junto a municipios, universidades y cámaras empresariales, una dinámica que resulta clave para el desarrollo tecnológico a nivel local.
Otro de los puntos señalados en los fundamentos del proyecto del legislador berazateguense es la falta de precisiones del Gobierno nacional sobre el destino de los recursos presupuestarios ya que, según el legislador, la ausencia de información clara sobre la reasignación de las partidas del INTI “sugiere que no hay una reorientación, sino un ajuste neto”.
Por último, Luayza apeló al rol de la Legislatura bonaerense frente a este escenario y advirtió que no se puede permanecer indiferente ante políticas que afectan la competitividad de las empresas y ponen en riesgo el empleo calificado, al tiempo que reiteró que el fortalecimiento del INTI constituye una “condición indispensable” para sostener un modelo de crecimiento económico.
Milei pasó la motosierra por el INTI: los cambios más importantes
Esta semana el Gobierno nacional avanzó con una resolución del directorio del INTI que dispone el cese inmediato de una amplia gama de ensayos y prestaciones técnicas que el organismo brindaba al sector privado. Entre los servicios eliminados se encuentran controles clave para la industria alimentaria, como análisis de aditivos, estudios de vida útil, perfiles sensoriales y detección de contaminantes, que funcionaban como instancia independiente de verificación sobre la calidad y seguridad de los productos.

La medida alcanza también evaluaciones específicas sobre componentes como cafeína, edulcorantes, entre ellos aspartamo, sucralosa y acesulfame K, antioxidantes y análisis cromatográficos, además de estudios aplicados a carnes, lácteos, aceites, bebidas y productos procesados. Es decir, herramientas técnicas que no solo utilizaban organismos de control, sino también empresas que requerían validar sus procesos productivos bajo estándares reconocidos.
En la práctica, la decisión administrativa implica que estos controles pasarán a depender exclusivamente del ámbito privado, sin intervención estatal. Esto supone, según advierten distintos sectores, una pérdida de instancias de verificación independiente, tanto para las empresas como para los consumidores, que contaban con el respaldo técnico del organismo para garantizar condiciones de calidad, composición y seguridad alimentaria.
Además, la resolución respecto del INTI impacta sobre servicios orientados al propio entramado productivo, como los estudios de consumidores y evaluaciones sensoriales, que eran utilizados por las empresas para testear productos antes de su lanzamiento al mercado. La normativa establece que las prestaciones continuarán únicamente en aquellos casos donde existan convenios o contratos vigentes, pero una vez vencidos, cesarán definitivamente.





