El Ministerio de Economía encara una licitación clave el próximo miércoles para renovar vencimientos por $14,5 billones y asegurar la estabilidad de corto plazo. El equipo que conduce Luis Caputo considera que el resultado marcará el pulso financiero del cierre del año y busca atraer liquidez con una batería de medidas específicas.
En este marco, Caputo junto al director del Banco Central (BCRA), Santiago Bausilli y el nuevo secretario de Finanzas, Alejandro Lew, ajustaron la estrategia en los últimos días y avanzaron sobre un canje de títulos que recortará en alrededor de $2 billones el monto a refinanciar. El trío económico de Javier Milei quiere mostrar control del frente financiero y presentar una oferta amplia para distintos perfiles de bancos e inversores.
Bajo esta premisa, el Tesoro y el Banco Central impulsaron el canje que redujo parte de la presión del mercado, y dejaron en claro que la operación funcionó como un alivio inmediato. Sobre este punto, el Ministerio de Economía destacó que este movimiento abre margen para mejorar el perfil de vencimientos y ordenar el cronograma del cierre de 2025.
Por su parte, el BCRA sumó una flexibilización en los encajes que los bancos reclaman hace meses y que amplía la liquidez disponible para ingresar a la subasta. Además, la autoridad monetaria eliminó desde el 1° de diciembre la exigencia de efectivo mínimo adicional del 3,5% para depósitos a la vista, aumentó a 3,5% la posibilidad de integrar con bonos, y redujo del 95% al 75% el cómputo del efectivo mínimo.
Asimismo, la institución que preside Santiago Bausilli también bajó la tasa de interés del 22% al 20% en la rueda simultánea, y aplicó un ajuste que impactó en el costo de fondeo del sistema. “Inicialmente generó una compresión en la tasa en pesos a un día”, evaluó PPI en un informe, y precisó que la caución cerró en 18,3% TNA, mientras que las LECAPs y BONCAPs se movieron en el rango de 2,4%/2,5% TEM, sostuvo la consultora.

En tanto, el Ministerio de Economía presentó en paralelo un menú de una decena de bonos para garantizar alternativas de inversión en pesos y dólares. El objetivo central del equipo económico de Caputo es reducir tasas y extender plazos, mientras busca absorber pesos y administrar el flujo de vencimientos del primer trimestre de 2026.
La licitación incluirá títulos a tasa fija, ajustados por CER, instrumentos atados al dólar y el debut de una letra a tasa TAMAR con vencimiento en abril de 2026. El bono replicará la tasa que pagan los privados por depósitos a plazo fijo de grandes montos y se sumará al abanico de opciones para captar liquidez en moneda local y en divisa estadounidense.
Por último, la Secretaría de Finanzas definió que la recepción de ofertas se realizará este miércoles 26 de noviembre entre las 10 y las 15 horas, y confirmó que la liquidación de los instrumentos adjudicados tendrá lugar el próximo viernes 28. En el tramo no competitivo, los inversores minoristas podrán participar hasta $50 millones en títulos en pesos o USD 50.000 en los nominados en dólares, y accederán a la tasa de corte que establezca la licitación.
Caputo en alerta por la caída del rescate financiero de los bancos de EE.UU.
Un artículo de The Wall Street Journal agitó la previa de la licitación del Ministerio de Economía al afirmar que los principales bancos de Estados Unidos suspendieron el rescate por US$20.000 millones que negociaba la administración de Javier Milei. La publicación planteó que la decisión dejó sin respaldo una de las piezas centrales del programa financiero y encendió señales de alerta entre los operadores locales.

Según reveló el medio estadounidense, los bancos JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup habrían decidido archivar el acuerdo que el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent impulsó meses atrás. Las entidades orientaron las conversaciones hacia un “repo” de US$5.000 millones para cubrir pagos de deuda soberana en enero, un volumen muy inferior al blindaje original y con impacto directo en las expectativas del mercado.
El periódico con eje en la agenda financiera global explicó que el freno respondió a la falta de precisiones sobre los colaterales que la Argentina podía ofrecer. Los bancos privados no habrían recibido la “orientación del Departamento del Tesoro sobre qué garantías podían utilizar para protegerse de posibles pérdidas”, lo que incrementó el riesgo de la operación y redujo el margen para un desembolso mayor.
Finalmente, la reacción del ministro Luis Caputo también sumó ruido en redes sociales, ya que el funcionario respondió con un escueto “Excelente pregunta” cuando una cuenta partidaria consultó por la suspensión del plan, según se observó en la publicación. El titular nacional de Hacienda evitó confirmar o desmentir la versión y dejó abierta la interpretación del mercado en plena semana de definiciones financieras.





