El debate de este lunes sobre la regulación de las aplicaciones de transporte en Mar del Plata terminó abruptamente a los golpes dentro del Concejo Deliberante de General Pueyrredón. Los incidentes entre un grupo de taxistas, remiseros y conductores de plataformas provocaron la suspensión de la sesión.
En ese sentido, el conflicto en la reunión de la comisión de Movilidad Urbana, presidida por el edil de la Coalición Cívica, Guido García, inició en la barra, donde se ubican el público y los invitados, y en pocos minutos escaló hasta el recinto, con empujones, piñas e incluso objetos arrojados entre los presentes.
Al momento de la exposición del titular de la Asociación Civil Conductores Unidos, entidad que reúne a choferes de plataformas digitales, quien defendía la legalidad de la actividad, el clima se caldeó. Taxistas y remiseros comenzaron a responderle a los gritos, recordándole que las aplicaciones se encuentran prohibidas por ordenanza en Mar del Plata.
“La actividad fue amparada por fallos judiciales en distintos puntos de la Argentina”, continuó entre abucheos el presidente de la Asociación Civil Conductores Unidos, Facundo Setzes.

Inmediatamente, comenzaron los empujones y las agresiones verbales entre los asistentes. Hubo empujones, forcejeos y golpes de puño, incluso sobre las bancas de algunos concejales, que intentaron intervenir separando a los involucrados que quedó registrada por la transmisión oficial del Concejo Deliberante. Finalmente, las autoridades del cuerpo decidieron suspender la reunión.
Es preciso mencionar que, en el orden del día figuraban varias notas presentadas por asociaciones vinculadas a taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones. Fueron invitados a exponer integrantes de la Asociación Civil Conductores Unidos, la Federación Nacional de Conductores de Taxis yde otras entidades de taxis y remises.
Tras los incidentes, las agrupaciones de taxistas y remiseros de Mar del Plata emitieron un comunicado en el que señalaron que participaron sin inconvenientes de las discusiones sobre la regulación de la actividad desde hace más de siete años.
“El intercambio de ideas es la forma de llegar a un acuerdo sensato y razonable para una solución justa”, expresaron las entidades, que además lamentaron que algunos actores involucrados en el debate hayan contribuido a incrementar el nivel de conflictividad.





