El conflicto entre los taxistas y los choferes de aplicaciones volvió a escalar en Mar del Plata, luego de que el vicepresidente de la Federación Nacional de Conductores de Taxis, Darío López, advirtiera sobre el crecimiento de la informalidad en el transporte, y señalara que existen personas que “compraron múltiples vehículos para alquilarlos a choferes de aplicaciones”, lo que impacta de lleno en sus ingresos.
En ese sentido, López apuntó contra el Ejecutivo local, que desde el 10 de diciembre se encuentra encabezado por el exconcejal Agustín Neme, al mencionar que la administración local “cuenta con 500 licencias disponibles, pero retenidas, para quienes quieran trabajar dentro de la legalidad”, por lo que exigió controles y definiciones del Estado en medio de una disputa que se intensifica.
En tanto, López aseguró que la actividad de los taxistas atraviesa una crisis profunda, “sobre todo para los trabajadores”, y sostuvo que la prioridad del sector es “mantener y brindar el mejor servicio posible” en un escenario marcado por la falta histórica de choferes tras la pandemia, y por el impacto del transporte ilegal, situación que, a su entender, los “pone a jugar con cartas totalmente distintas”.
En ese contexto, el líder de los taxistas en Mar del Plata insistió en que el reclamo que llevan a cabo no busca victimizarlos, pero sí preservar su fuente laboral frente a un mercado de transporte que se encuentra cada vez más desregulado. “No queremos ser la contención social de nadie, simplemente mantener nuestra fuente de trabajo”, enfatizó.
Al mismo tiempo, el dirigente insistió en que los choferes de aplicaciones podrían obtener una autorización formal si así lo desearan, ya que “en el Municipio hay 500 licencias guardadas para que trabajen dentro de la legalidad”. Esta afirmación abre un nuevo capítulo en el debate local, dado que los conductores de plataformas digitales avanzan en la conformación de la primera asociación civil del país para reclamar la derogación de la ordenanza que actualmente los prohíbe y los coloca en un limbo regulatorio.

En paralelo, López apuntó con dureza contra las empresas tecnológicas, a las que acusó de obtener ganancias extraordinarias sin tributar en el país. “Hay un vivo que se está llenando de plata, que es la multinacional que bajó y le saca el 30% al ciudadano que pone su vehículo, y que encima no tributa en la Argentina”, remarcó el taxista de Mar del Plata, al tiempo que reclamó que el Municipio y el Estado en su conjunto no permanezcan ausentes y asuman un rol activo en los controles.
Cabe mencionar que, la controversia se agudizó cuando López reveló que existen personas que “compraron 10 o 15 autos y los alquilan a 45.000 pesos por día para que sean choferes de aplicaciones”, lo que profundiza la competencia desleal y alimenta un negocio paralelo en Mar del Plata que no respeta normas básicas del transporte público. Frente a esto, el taxista exhortó a la ciudadanía a valorar el servicio habilitado: “Cuando se sube a un taxi, tiene seguro, número de licencia, una persona habilitada y, ante un accidente, va a responder”.
Por caso, el taxista alertó también sobre el deterioro del mercado laboral en el sector y lo describió como una “guerra entre pobres”, similar a la que atravesaron ciudades europeas cuando crecieron las plataformas de choferes de aplicaciones. Para ilustrarlo, López explicó que “con una tarifa de un viaje a 1.000 pesos, imaginate cuántos tienen que hacer para mantener el auto”, lo que, a su entender, demuestra la precarización a la que están sometidos los conductores de aplicaciones.
El fallo que reavivó el debate en Mar del Plata
El 30 de septiembre de este mismo año, la Justicia resolvió que no corresponde ordenar la baja ni la interrupción del servicio de las aplicaciones de transporte que ya operan en Mar del Plata, aunque dispuso notificar a la Municipalidad de General Pueyrredon para que continúe con las tareas de fiscalización y control establecidas en la ordenanza 23.928.

Es preciso mencionar que, la decisión judicial mantiene vigente la prohibición municipal para los choferes de aplicaciones, aunque al mismo tiempo preserva la actividad de las plataformas, lo que vuelve a colocar a las autoridades del municipio en el centro de la disputa.
Tras conocerse el fallo, Darío López afirmó que el Municipio ya fue notificado y debe actuar en consecuencia. “El Ejecutivo tiene que sacar a la calle a los delegados e inspectores para que hagan el trabajo de relevamiento ante el transporte ilegal. La ordenanza 23.928 dice claramente que no pueden trabajar bajo esta modalidad”, sostuvo, al reclamar un esquema de controles más estricto.
En ese entonces, López insistió en que la ciudad cuenta con 500 licencias de taxi sin utilizar, una situación que consideró “inaceptable” en un contexto donde cientos de trabajadores operan sin habilitación formal. Para el dirigente, la prioridad debería ser poner en circulación esas autorizaciones, con el fin de ofrecer una alternativa legal a quienes hoy dependen de las aplicaciones para generar ingresos.
En esa línea, López remarcó que habilitar esas licencias permitiría que los conductores “no tengan que escaparse de los operativos” y puedan desarrollar su tarea “como marca la ley”, al tiempo que expresó que avanzar en ese sentido no solo ordenaría el sistema de transporte, sino que también aportaría previsibilidad y seguridad para usuarios y choferes en una ciudad donde la tensión entre taxistas y choferes de aplicaciones continúa en ascenso.






En vez de llorar porque no la utilizan y trabajan de una vez, hay para todos, somos 900.000 ciudadanos…2500 taxis, dale..en el pedido de aumento detallaron $10000 de gasto de nafta en turno de 10 horas…osea se la pasaron claramente tomando mates…el mundo cambio el pasajero elige servicio en vez de vicio…es claro..el que no lo entiende.
Chauuuuuu