A una semana de la movilización por los 50 años de la Noche de los Lápices, las diferencias entre los dirigentes que responden al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y los sectores vinculados a La Cámpora volvieron a quedar expuestas por la organización de la marcha que se realizará el 16 de septiembre en la ciudad de La Plata, luego de que organizaciones estudiantiles cuestionaran al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, por la falta de micros para trasladar a estudiantes y por las diferencias en torno a la inclusión de la consigna “Cristina Libre”.
La discusión comenzó alrededor de la necesidad de garantizar el traslado de estudiantes secundarios desde distintos puntos de la provincia de Buenos Aires hacia La Plata, y derivó en un nuevo capítulo de la interna del peronismo bonaerense. Es que, la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) responsabilizó al Ministerio de Desarrollo de la Comunidad por no aportar los colectivos necesarios, mientras que desde el entorno de Larroque rechazaron el planteo y señalaron que financiar una movilización política no forma parte de las funciones de la cartera.
Según integrantes de la FES, la negativa respecto de los micros para garantizar la participación de los jóvenes en la marcha por la Noche de los Lápices fue comunicada durante una reunión realizada en la Municipalidad de La Plata, donde participaron la secretaria bonaerense de Juventud, Ayelén López, y representantes de las distintas organizaciones que intervienen en la convocatoria. Desde la organización estudiantil interpretaron que la decisión tendría además un componente político, debido a las consignas previstas para la movilización, entre ellas el reclamo por la libertad de Cristina Kirchner.
“Parece que si no sos del Movimiento Derecho al Futuro no hay micros”, cuestionó una fuente vinculada a la organización estudiantil citada por Letra P, desde donde también contrastaron la negativa con los recursos destinados a actividades recientes del espacio liderado por Axel Kicillof, como el lanzamiento de MDF Juventudes en San Martín y el plenario federal previsto para el 19 de septiembre en Avellaneda.
En tanto, la respuesta del entorno de Larroque fue que las organizaciones podían canalizar el reclamo a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos, cuya conducción fue identificada políticamente con La Cámpora. Al mismo tiempo, desde el kicillofismo señalaron que la Provincia sí tiene previsto acompañar la jornada con dispositivos institucionales, ya que el Ministerio de Salud dispondrá postas de hidratación y prevención, mientras que el Instituto Cultural colaborará con la participación de bandas musicales.

Cabe mencionar que, el antecedente de la marcha por la Noche de los Lápices del año pasado también volvió a aparecer en la discusión interna del Partido Justicialista, ya que dirigentes peronistas reconocieron que aquella movilización estuvo atravesada por diferencias entre las agrupaciones, particularmente por la ubicación de la bandera “Cristina Libre” frente a las imágenes de los estudiantes secuestrados durante la última dictadura. Desde el kicillofismo plantearon que las consignas deberían ser acordadas por el conjunto de los jóvenes que participen de la jornada.
Es que, la consigna vinculada al pedido de libertad de Cristina Kirchner constituye uno de los principales puntos de tensión entre el espacio que responde a Kicillof y aquellos que se referencian con Máximo Kirchner. Mientras La Cámpora incorporó a su estrategia política las expresiones “Cristina inocente, Cristina libre, Cristina presidenta”, el espacio del MDF, aunque cuestionó públicamente la condena de la expresidenta en la causa Vialidad, no acompaña de manera automática las iniciativas impulsadas por el cristinismo.
Las diferencias quedaron expuestas durante las actividades realizadas por el cuarto aniversario del intento de asesinato de la expresidenta. En aquella oportunidad, un documento contra la violencia política reunió la adhesión de 23 partidos, pero el MDF no figuró entre las firmas y Kicillof tampoco participó del acto realizado frente al domicilio donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria en la Ciudad de Buenos Aires.
Por su parte, desde Gobernación señalaron que no fueron convocados al acto en las inmediaciones del departamento de la expresidenta, y que conocieron el documento cuando ya había sido publicado. No obstante, Kicillof fijó su posición por separado, reclamó avanzar sobre los autores intelectuales del ataque y vinculó la condena de la expresidenta con un intento de disciplinamiento del campo popular.

Por caso, el episodio tuvo un importante impacto político durante el acto encabezado por Máximo Kirchner el pasado 1° de septiembre, donde la militancia de La Cámpora volvió a reclamar por una candidatura de Cristina Kirchner, y entonó cánticos dirigidos contra Kicillof, una disputa que ahora vuelve a aparecer alrededor de la marcha del 16 de septiembre.
Estudiantes secundarios se reúnen en La Plata para la marcha por la Noche de los Lápices
Cabe mencionar que, la Noche de los Lápices refiere al operativo represivo desplegado durante la última dictadura cívico-militar contra estudiantes secundarios y militantes de la ciudad de La Plata. En la madrugada del 16 de septiembre de 1976 fueron secuestrados Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Claudio de Acha, Daniel Racero, Horacio Ungaro y Francisco López Muntaner, quienes continúan desaparecidos. Además, otros jóvenes fueron secuestrados durante los días posteriores y, de los diez estudiantes vinculados al episodio, sólo cuatro sobrevivieron.
De esta manera, la fecha quedó vinculada a la participación política de los estudiantes secundarios y a la persecución que sufrieron durante el terrorismo de Estado. Si bien varios de los jóvenes habían participado en las movilizaciones de 1975 por el Boleto Estudiantil Secundario, organismos de derechos humanos y sobrevivientes advierten que la represión no puede explicarse únicamente por ese reclamo: la mayoría de los jóvenes eran militantes políticos y y estudiantiles, en particular en la Unión de Estudiantes Secundarios y la Juventud Guevarista.
Así, la movilización que encabezan estudiantes secundarios cada año también tiene una historia construida por el propio alumnado. Según el Archivo Provincial de la Memoria, fueron ellos quienes, desde 1983, comenzaron a construir el 16 de septiembre como una fecha propia, antes de que fuera incorporada formalmente al calendario escolar. Con el tiempo, la jornada se consolidó como un espacio de memoria y de reivindicación de los derechos de los estudiantes secundarios.
En la provincia de Buenos Aires, el 16 de septiembre fue establecido como Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios, mientras que a nivel nacional la fecha también fue instituida como Día Nacional de la Juventud. Por eso, la marcha por la Noche de los Lápices mantiene una doble dimensión: por un lado, recuerda a los jóvenes víctimas del terrorismo de Estado y, por el otro, recupera la participación estudiantil como una forma de organización y de defensa de derechos en el presente.




