Por cadena nacional, el presidente Javier Milei anunció en las últimas horas sanciones a empresas que pretendan explotar recursos naturales en las Islas Malvinas, así como la construcción de una base naval en Ushuaia y el envió de un proyecto al Congreso nacional para endurecer la Ley 28.659 de soberanía nacional.
Durante su discurso, Milei recordó que recuperar el ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas “es un mandato de la Constitución Nacional y un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino“.
En ese marco, el mandatario libertario remarcó que el Estado nacional tiene la obligación de usar todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para defenderla.
El centro del anuncio pasó por el proyecto Sea Lion, que avanza hacia la explotación de petróleo en Malvinas sin autorización argentina. Al respecto, Milei recordó que hace 50 años la ONU le pide al país y al Reino Unido no realizar acciones unilaterales sobre el territorio mientras se resuelve la controversia de soberanía.

Para Milei, la decisión de Sea Lion implica algo inédito: “La extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos“. Según planteó, si no se actúa, en pocos meses habrá capacidad material para apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo el mar argentino, algo que incentivaría al Reino Unido a profundizar la ocupación de las Islas.
El jefe de Estado libertario también apuntó a la nueva relevancia geopolítica del país en el reclamo: aseguró que en los últimos tres años el Gobierno consiguió “18 resoluciones y declaraciones de organismos y foros internacionales en apoyo al reclamo argentino”, además de presentar más de 60 propuestas formales frente a acciones unilaterales del Reino Unido.
Frente a ese escenario, Milei anunció que el decreto reglamentario que firmará este jueves instruirá a los organismos del Estado a enviar a Cancillería la información sobre incumplimientos legales para que pueda impulsar sanciones.
En paralelo, el Estado argentino buscará incorporar declaraciones juradas en los trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI) para evitar que operen en la actividad quienes exploten la Plataforma Continental sin reconocer la soberanía argentina.
A su vez, Milei se refirió a la Ley N° 26.659, que hoy permite sancionar a quienes no reconocen la soberanía argentina y avanzan sobre la explotación de sus recursos, aunque planteó la necesidad de modificarla para “endurecer sus sanciones y ampliar su alcance”, de modo de extender consecuencias penales y administrativas a las empresas que presten servicios a quienes realicen explotaciones hidrocarburíferas en la zona.
En ese marco, el Presidente anticipó el envío de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que buscará crear un Consejo de Seguridad Nacional para definir de forma transversal la política de seguridad, con un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de protección aeroespacial y marítima.
Hacia el final, Milei apeló a la unidad nacional en torno al reclamo: “Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político, es una causa nacional, la defensa de la soberanía exige que los argentinos mostremos un frente unido ante el mundo“.




